Tonny Vilhena regresa a la Eredivisie con Willem II
Tonny Vilhena está preparado para regresar al fútbol neerlandés. El centrocampista, de 31 años, ultima su fichaje por Willem II, recién ascendido a la Eredivisie, procedente de Panathinaikos, según informa VI. Un movimiento que suena a vuelta a los orígenes, pero también a última gran oportunidad para relanzar una carrera que se había ido diluyendo lejos de Róterdam.
En Atenas, el internacional neerlandés apenas cuenta. La pasada temporada solo disputó tres partidos con Panathinaikos, una señal clara de que su ciclo allí estaba agotado. Willem II, en cambio, le ofrece algo muy distinto: minutos, responsabilidad y un papel clave en la lucha por la permanencia.
El club de Tilburgo necesita oficio en la medular para no volver de inmediato a la segunda categoría. Y ahí entra Vilhena. Experiencia, carácter, pie zurdo y recorrido en grandes ligas europeas. Un perfil que no abunda en un recién ascendido.
De joya de Feyenoord a trotamundos europeo
La historia de Vilhena empezó en casa. Formado en la cantera de Feyenoord, se consolidó muy pronto en el primer equipo y acabó disputando 258 partidos con el club de Róterdam, en los que firmó 41 goles. Fue una pieza importante en uno de los periodos más competitivos del equipo, hasta que en 2019 decidió romper el cordón umbilical con la Eredivisie.
Eligió Rusia. Krasnodar fue su siguiente parada. Allí sumó 79 encuentros oficiales y 9 goles, asentándose como un centrocampista completo, capaz de llegar al área y sostener al equipo con balón. El paso por la Premier League rusa le dio físico y colmillo competitivo.
En enero de 2022 cambió de escenario y de idioma. Espanyol lo incorporó primero cedido y después en propiedad ese mismo verano. El neerlandés se adaptó a LaLiga y añadió otra experiencia de alto nivel a su currículum, aunque sin terminar de convertirse en indiscutible.
Italia, Grecia, Turquía… y el regreso
Tras su etapa en Barcelona, llegó Italia. Salernitana apostó por él con una cesión de una temporada. Otro contexto, otra liga exigente, otro reto. Después apareció Panathinaikos en 2023, que le dio continuidad: 44 partidos con el conjunto ateniense, un volumen importante de minutos que parecía consolidar su rol.
El curso 2024/2025 cambió el guion. Panathinaikos lo cedió a Alanyaspor durante seis meses. En Turquía, Vilhena respondió: 15 partidos, 2 goles y la sensación de seguir siendo útil en un entorno competitivo. Pero a su regreso a Atenas, el panorama era distinto. El club ya no contaba con él. Pasó a ser excedente.
Ahí es donde entra Willem II.
Un fichaje con peso específico
Para el recién ascendido, no se trata solo de sumar un nombre conocido. Se trata de incorporar a un futbolista que ha vivido casi todo: lucha por títulos con Feyenoord, presión en Rusia, supervivencia en LaLiga, batallas por la permanencia en Serie A, noches intensas en Grecia y Turquía.
Willem II necesita ese bagaje para sostenerse en la élite. Vilhena, por su parte, necesita un lugar donde volver a sentirse importante. El encaje parece lógico: un club que busca jerarquía en el centro del campo y un jugador que quiere recuperar protagonismo en un entorno que conoce, la Eredivisie.
Si la operación se cierra como se espera, el campeonato neerlandés recuperará a uno de sus centrocampistas más reconocibles de la última década. Y Willem II sumará una pieza que puede marcar la diferencia en la batalla más dura del curso: la de quedarse entre los grandes.



