Han pasado ya años desde aquel verano de 2023 en el que el barcelonismo soñó con el regreso de Lionel Messi al Camp Nou, pero el episodio sigue generando ruido. Y ahora, el presidente de LaLiga, Javier Tebas, ha decidido entrar de lleno en la polémica, desmontando la versión que en los últimos días habían defendido Xavi Hernández y el exdirector de fútbol del club, Mateu Alemany.
Todo se reactivó a raíz de unas declaraciones de ambos exresponsables azulgranas, que apuntaban a que el Barça había recibido el visto bueno de LaLiga para intentar cerrar la operación antes de que todo se viniera abajo. Según ellos, el marco financiero estaba hablado y aceptado. La sensación: el regreso era posible y solo faltaban los últimos detalles.
No tenían el ‘sí’ de LaLiga
El máximo dirigente del campeonato español niega de plano que la patronal diera luz verde al retorno de Messi.
«No tenían el ‘sí’ de LaLiga, y nunca nos lo habían pedido», afirma Tebas, tajante.
Su versión va más allá de un simple matiz. Según explica, el Barça ni siquiera inició los trámites administrativos necesarios para una operación de ese calibre. No hubo dosier, no hubo solicitud formal, no hubo petición de autorización.
«Es más, nadie del FCB se acercó nunca a LaLiga», añade, subrayando la distancia entre la narrativa que se ha instalado en el entorno azulgrana y lo que, según él, sucedió realmente en los despachos de la liga.
Las palabras de Tebas chocan de frente con la percepción que han transmitido Xavi y Alemany, convencidos de que el escenario económico para el regreso del argentino estaba encarrilado. El presidente de LaLiga no solo lo desmiente, sino que cuestiona la propia lógica de esa versión.
«No es verdad, Mateu está confundido. Además, es imposible», sentencia.
El corsé financiero que ahogaba al Barça
Más allá del cruce de versiones, Tebas apunta al contexto regulatorio de aquel momento. El Barça no operaba entonces bajo la conocida norma del 1:1 de LaLiga, que permite a los clubes gastar en función directa de sus ingresos. El club seguía atado por un margen mucho más restrictivo.
En ese escenario, sostiene Tebas, hablar de un “sí” de LaLiga carecía de sentido.
«Si ni siquiera estaban bajo la norma del 1:1, era imposible decir que ‘sí’ cuando ni sabían lo que iba a cobrar, y más aún al aplicar la normativa al nivel salarial que se le iba a fijar», explica.
La clave, según el presidente, no era solo la cifra concreta que Messi pudiera llegar a percibir, sino el encaje de ese salario en un sistema de control económico ya muy tensionado. Incluso una rebaja drástica por parte del argentino no habría despejado el camino.
Tebas remarca que, aun aceptando Messi un sueldo muy inferior al que había tenido en su anterior etapa, las reglas de control financiero de LaLiga habrían levantado serios obstáculos. El margen, insiste, simplemente no existía.
Un relato aún sin cierre
El choque de versiones deja, de nuevo, más preguntas que respuestas sobre cómo se gestionó realmente aquel intento de regreso. Para una parte del entorno culé, la operación se frustró por falta de voluntad política y por trabas externas. Para Tebas, en cambio, nunca llegó a existir un escenario viable ni un proceso formal en marcha.
Lo que sí parece claro es que el episodio sigue vivo en la memoria del club y de la afición. Y mientras Messi escribe sus últimos capítulos lejos de Barcelona, el debate sobre lo que pudo ser y no fue continúa abierto, alimentado ahora por una nueva grieta entre el relato del Barça y el de LaLiga.




