Sergio Busquets regresa al Barça como entrenador del filial
Sergio Busquets vuelve a casa. No para mandar en el centro del campo, sino para empezar a dirigir desde la banda. El histórico mediocentro inicia su carrera como entrenador en el filial de Barcelona, que compite en la cuarta categoría del fútbol español.
A sus 38 años, Busquets se incorpora al cuerpo técnico de Juliano Belletti esta temporada mientras completa la obtención de sus licencias de entrenador. No llega como simple ayudante simbólico: aterriza en un Barça Athletic que vive lejos de los focos y también de la élite en la que se movió durante casi toda su vida.
Un reto incómodo para una leyenda
El filial azulgrana estaba en Segunda división tan recientemente como en 2018. Desde entonces, la caída ha sido dura: dos descensos lo han llevado hasta la Segunda Federación, el cuarto escalón del fútbol nacional. Ese es el escenario en el que Belletti y Busquets deberán trabajar.
La misión es doble y exigente: devolver al equipo a la tercera categoría y, al mismo tiempo, pulir talento joven para el primer equipo. Es el viejo equilibrio del filial, pero con el añadido del escudo y la exigencia de un club que no se acostumbra a ver a su equipo reserva tan abajo.
Busquets conoce ese camino desde dentro. Llegó a Barcelona siendo un adolescente en 2005 y pasó por el mismo vestuario que ahora pisará como técnico. Disputó 25 partidos con el filial antes de dar el salto definitivo al primer equipo de la mano de Pep Guardiola, el entrenador que cambió su carrera y, en buena medida, la historia reciente del club.
Una carrera gigantesca que regresa al origen
Desde aquel ascenso meteórico, Busquets construyó una trayectoria casi inigualable: 722 partidos con la camiseta azulgrana, solo por detrás de Lionel Messi y Xavi Hernández. Nueve títulos de LaLiga, tres Champions League y una colección interminable de trofeos le colocan como uno de los grandes mediocentros de su generación.
Su impacto no se limitó al club. Con la selección española fue un pilar durante más de una década: 143 internacionalidades con La Roja y presencia en los mayores éxitos de la era reciente, el Mundial de 2010 y la Eurocopa de 2012.
Cuando cerró su etapa en Barcelona, decidió cruzar el Atlántico. En 2023 se unió a Inter Miami, donde apuró los últimos años de su carrera rodeado de caras muy familiares: Messi, Jordi Alba y Luis Suárez, compañeros de vestuario y amigos íntimos desde los días en el Camp Nou.
En Florida sumó 116 partidos y también dejó huella competitiva. Ayudó a conquistar la Leagues Cup en 2023 y el MLS Cup en 2025 antes de colgar las botas.
Ahora, el círculo se cierra. Busquets vuelve al club donde se hizo futbolista para aprender a ser entrenador, lejos de los focos del primer equipo, en campos pequeños y categorías duras. Justo ahí, donde se forjan los futuros titulares del Camp Nou, empieza su segunda vida en el fútbol.




