Sam Johnstone se une al Celtic para competir en la portería
El campeón escocés mueve ficha bajo palos. Sam Johnstone, exguardameta de la selección de Inglaterra, jugará en el Celtic esta temporada cedido por Wolverhampton Wanderers, en un movimiento que reordena jerarquías y aumenta la competencia en una posición clave.
A sus 33 años, Johnstone llega para disputarle el puesto al internacional finlandés Viljami Sinisalo, actual dueño de la portería del campeón de la Premiership escocesa. No viene a hacer bulto. Llega con recorrido, con oficio y con la sensación de tener todavía algo que demostrar en la élite.
El inglés, que sumó su cuarta y última internacionalidad con Inglaterra en 2023, vivió un curso pasado irregular: 17 partidos oficiales y, de repente, el frenazo. Perdió la titularidad en la Premier League con un Wolves que acabaría descendiendo en diciembre y no volvió a jugar desde una derrota en la FA Cup ante Liverpool a comienzos de marzo. Desde entonces, silencio competitivo.
Formado en la cantera del Manchester United, Johnstone ha ido construyendo carrera a base de escalones intermedios: Aston Villa, West Bromwich Albion, Crystal Palace y, más recientemente, Wolves. Ahora, el salto es distinto: un gigante histórico, un club obligado a ganar cada fin de semana y a pelear por títulos año tras año.
“Estoy encantado de estar aquí y con muchas ganas de empezar”, confesó el portero a los medios del club, dejando claro que el cambio de aires le estimula.
No necesitaba demasiadas explicaciones, pero una llamada terminó de subrayarle el tamaño del reto: “No necesitaba que nadie me convenciera, pero Joe Hart me llamó el otro día para recalcarme qué sitio es este, lo buen grupo que hay y cómo de increíbles son los aficionados”.
La conversación con quien fuera referente reciente en la portería del Celtic sirvió de introducción acelerada a una realidad que Johnstone percibió nada más pisar Glasgow. “Oyes hablar del tamaño del club, y sabes del tamaño del club, pero con solo estar aquí un día te das cuenta de lo grande que es”, apuntó. Y ahí aparece la palabra que marca la diferencia en un guardameta: presión. “Y la presión por ganar, que es lo que me gusta: presión por ganar, presión por rendir y todos queremos ganar trofeos”.
El contexto también empuja. Desde el verano de 2024, Kasper Schmeichel había sido el primer portero del Celtic, pero el danés jugó su último encuentro en febrero y se vio obligado a retirarse debido a una lesión de hombro. Su adiós abrió un vacío que el club necesitaba cubrir con experiencia inmediata. Johnstone encaja en ese perfil.
Martin O'Neill, técnico del Celtic, no escondió su satisfacción por la operación: “Es un portero de calidad con una excelente experiencia al máximo nivel. Creo que será una muy buena incorporación para nuestro grupo de guardametas”. Palabras medidas, pero contundentes: el inglés no llega como simple suplente de emergencia, sino como pieza importante en una estructura ya armada.
El propio Johnstone sabe que el ecosistema de la portería es particular. Cerrado, exigente, casi de camaradería de trinchera. “Creo que todo el mundo sabe que los grupos de porteros son grupos muy unidos. Trabajamos muy cerca cada día y ojalá pueda ayudar a Vil y él pueda ayudarme a mí. Nos empujaremos y apoyaremos mutuamente junto al resto de porteros y los entrenadores de porteros”, explicó.
La ecuación es clara: un campeón que no puede permitirse dudas en la posición más delicada del campo, un guardameta con pasado internacional que busca relanzarse y un vestuario que ya ha vivido lo que supone perder a su número uno por lesión y retirada. La temporada se presenta larga, con la liga, copas y la exigencia europea marcando el paso.
La pregunta ahora no es si Johnstone se adaptará al Celtic Park. La verdadera incógnita es cuánto tardará en convertir esa presión que tanto dice disfrutar en paradas decisivas en noches grandes de Glasgow.



