Rúben Amorim y el incómodo momento en rueda de prensa
Rúben Amorim vivió este viernes una rueda de prensa que empezó como una previa más y terminó con un silencio tenso en la sala. El entrenador del AC Milan, al hablar de la evolución de su equipo, recurrió a una metáfora desafortunada justo en una fecha especialmente sensible: el 25º aniversario de los atentados terroristas en Estados Unidos.
“Tenemos que mejorar en cada entrenamiento”, arrancó el técnico portugués, mientras miraba ya al duelo de este sábado ante la Lazio. Hasta ahí, nada fuera de lo normal. Pero la explicación que vino después descolocó a todos.
“Es como con los accidentes de avión. Es ahí donde aprendes…”, dijo Amorim, antes de frenarse en seco. Una risa nerviosa, un segundo de conciencia y la rectificación inmediata: “Esta no es una buena comparación”. El contexto del día lo golpeó en pleno discurso.
El entrenador trató de reconducir el mensaje sin perder el hilo de lo que quería transmitir al vestuario y al público. “Pero entendéis lo que quiero decir. Si algo sale mal, absorbemos toda la información y la aplicamos en los entrenamientos”. La idea era clara: el Milan debe aprender de cada error, pero la forma de expresarlo le jugó una mala pasada.
Cissè, del casi PSV a sensación del Milan
Entre el momento incómodo y la preparación del partido en Roma, Amorim también se detuvo en uno de los nombres del inicio de temporada rossonero: Alphadjo Cissè. El joven atacante, de 19 años, estuvo el pasado invierno muy cerca de fichar por PSV, pero ha terminado irrumpiendo con fuerza en San Siro.
El italiano ha firmado un arranque brillante en la Serie A: dos goles en sus tres primeros partidos con el Milan. Uno de ellos, un disparo espectacular ante la Juventus, ha encendido todavía más el entusiasmo en torno a él y ha reforzado la sensación de que está listo para dar un salto mayor.
Los medios italianos apuntan a que Cissè tiene muchas opciones de recibir su primera convocatoria con la selección absoluta la próxima semana. Amorim no se esconde: ve preparado al chico, aunque pisa el freno con cuidado.
“Está listo para eso”, aseguró el técnico. “Pero necesita tiempo para madurar”. El entrenador explicó que ya percibe matices distintos según el escenario. “Vi una diferencia entre sus actuaciones fuera de casa y en San Siro. San Siro es un entorno difícil, así que tiene que adaptarse a todos esos pequeños detalles”.
Ahí Amorim cambió de tono, más protector, casi paternal. “Démosle tiempo a Cissè. Si entrena y juega con la selección, no será tímido y pedirá el balón. Está listo para ello, pero necesita tiempo para convertirse en el jugador que puede llegar a ser. Todavía tiene mucho que aprender”.
Mientras el Milan se prepara para medir su crecimiento en el Olímpico ante la Lazio, el foco se reparte entre un comentario desafortunado del entrenador y la rápida ascensión de un chico de 19 años al que ya miran la Serie A y la selección. El error de palabra se olvidará; el de gestión con Cissè, el Milan no puede permitírselo.



