Iraola elogia a Jeremy Jacquet: "Se le nota hambriento"
Andoni Iraola no tardó en despejar dudas sobre Jeremy Jacquet. El técnico del Liverpool ve al central francés cada vez más cerca de su mejor versión física y, de paso, a la altura del peso de su fichaje: 60 millones de libras procedente del Rennes.
Jacquet aterrizó en Anfield a comienzos de julio, meses después de cerrarse el acuerdo en el mercado de enero. Llegó con una mochila incómoda: la operación de hombro que cortó en seco su temporada en febrero y le hizo perderse buena parte de la pretemporada con su nuevo club.
Aun así, no necesitó demasiado tiempo para dejar huella. Su primera aparición con el Liverpool llegó en el último amistoso veraniego, ante el Como. Un solo partido bastó para que Iraola le abriera la puerta del once. Desde entonces, el francés no se ha movido de ahí: titular en los cuatro encuentros oficiales disputados hasta ahora.
El salto de exigencia fue inmediato. Jacquet completó sus primeros 90 minutos el pasado viernes, en la victoria por 0-2 en el campo del Ipswich Town. Tres días después repitió esfuerzo, esta vez en un escenario mayor: triunfo en Champions League frente al Atlético de Madrid, de nuevo jugando el partido completo.
Iraola, que mide con lupa cada paso tras tantos meses de inactividad del defensa, trazó la evolución con claridad: “Creo que ha hecho buenas actuaciones. Todavía está construyéndose”, explicó. “En los primeros partidos no podía terminar. Contra el Ipswich terminó, pero estaba muy cansado. El otro día estaba muy contento porque acabó, no tuvo problemas y se le veía fresco. Terminó bastante fuerte”.
El entrenador subrayó que el central sigue afinando su físico tras un largo parón competitivo, pero dejó claro que el Liverpool sabía perfectamente a quién fichaba. “Es un jugador del que conocíamos sus cualidades. Tiene confianza con el balón, es agresivo sin balón. Es rápido y, a nivel mental, se ve que tiene hambre de ganar cosas, de jugar minutos. Obviamente estoy muy contento con él”.
Confianza con la pelota, agresividad, velocidad y hambre. Cuatro rasgos que encajan con la idea de Iraola y que explican por qué, recién salido de una lesión importante, Jacquet ya se ha ganado un sitio en el corazón de la zaga del Liverpool.
El físico aún está “en construcción”. La personalidad, en cambio, ya está instalada en Anfield. Y si el cuerpo termina de acompañar al talento, la pregunta no es si será importante, sino hasta dónde puede llegar.




