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Roma se acerca a la Champions y asusta a Juventus y Milan

Un mes atrás, Roma parecía haber tirado la toalla. La goleada encajada ante el nuevo campeón, Inter, sonó a sentencia definitiva para sus aspiraciones de volver a la Champions League tras una larga ausencia. Parecía el final del sueño europeo.

No lo fue.

Diez puntos de los últimos doce han cambiado por completo el paisaje. El equipo capitalino se ha colocado a solo un punto de la cuarta plaza de Juventus y a tres de un Milan en caída libre. De golpe, Roma vuelve a estar en el centro de la batalla por el top 4 de la Serie A.

Gian Piero Gasperini lo sabe: el margen de error es cero. “No podemos cometer errores si queremos tener alguna opción de entrar en la Champions”, advirtió tras el contundente triunfo del pasado fin de semana ante Fiorentina. “Tenemos tres partidos que tenemos que hacer bien y esperar que otros no lo hagan”.

Tres finales, ni una menos.

Gasperini sobrevive… y se fortalece

El giro de Roma no es solo futbolístico. Es también político. Gasperini ha salido reforzado de una lucha interna que amenazó seriamente su continuidad. El pulso con Claudio Ranieri, símbolo del club y hasta hace poco consejero senior de los propietarios estadounidenses, estuvo a punto de costarle el puesto.

El conflicto estalló en público justo antes del 3-0 a Pisa, el partido que encendió la racha actual. Dos semanas después, la familia Friedkin tomó una decisión clara: Ranieri fue destituido de su cargo de asesor, y la apuesta pasó a ser total por Gasperini.

El técnico, pese al choque con un ídolo local y declarado hincha de Roma como Ranieri, mantiene el respaldo de la grada. Y ahora también el de la propiedad, que ve en él al hombre capaz de romper el exilio del club de la máxima competición europea.

Roma no pisa la Champions desde que cayó en octavos de final ante Porto hace siete años. Hoy, con tres jornadas por jugar, el horizonte vuelve a abrirse.

Calendario a favor y un Milan en caída libre

El contexto también empuja. Milan se ha desplomado. El equipo de Massimiliano Allegri, que hace apenas dos meses reabrió la lucha por el Scudetto con un triunfo en el derbi ante Inter, se ha deshecho en el tramo decisivo. Desde aquel partido, solo ha sumado siete puntos y ha marcado un gol en cinco encuentros. De pelear por el título a mirar con angustia el retrovisor.

La visita de Atalanta al San Siro este domingo llega en el peor momento posible para los rossoneri. Para colmo, Allegri ha perdido a su pieza clave en la medular: Luka Modric se perderá lo que resta de temporada por una fractura en el pómulo, una ausencia que se notó de forma evidente en el tropiezo ante Sassuolo.

Por detrás, además de Roma, asoma Como, a solo tres puntos del cuarto puesto. La lucha por la zona Champions se ha convertido en un embudo.

Roma, en cambio, mira su calendario con una mezcla de prudencia y ambición. Parma, rival de este domingo, no se juega nada. Verona, último adversario del curso, ya está descendido. El gran obstáculo está en medio: el derbi de la capital ante Lazio, un partido que en Roma nunca es “uno más”. Si hay una oportunidad de aguarle la fiesta a su vecino, Lazio no la dejará pasar.

El sello Gasperini y el impacto de Donyell Malen

El resurgir de Roma lleva una firma clara: la de Gasperini y su capacidad para reactivar ataques adormecidos. El técnico ha encontrado en Donyell Malen el puñal que necesitaba.

El delantero neerlandés, cedido por Aston Villa desde enero, suma 12 goles y se ha convertido en la gran figura del equipo en esta segunda mitad de temporada. Ataca los espacios, rompe líneas, da profundidad. Es exactamente el tipo de futbolista que hizo brillar el juego de Gasperini durante sus nueve exitosos años en Atalanta, cuando nombres como Ademola Lookman o Alejandro Gómez dinamitaron defensas semana tras semana.

Malen ha asumido ese rol en Roma. Ha dado filo a un ataque que antes se atascaba y ahora golpea con decisión. Su sociedad con el plan de Gasperini ha llegado en el momento justo, cuando cada punto vale oro y cada ocasión pesa como una eliminatoria.

Una ciudad en vilo

La ecuación es sencilla y cruel: tres partidos, casi sin red, y la obligación de seguir ganando mientras se espera el tropiezo ajeno. Juventus, Milan, Como… todos sienten ya el aliento de Roma en la nuca.

La capital, acostumbrada a vivir entre la pasión desbordada y la frustración crónica, vuelve a soñar con las noches grandes de Champions. Parma, el derbi, Verona. Tres pasos. Tres trampas. Tres oportunidades.

Roma ha regresado a la pelea cuando nadie lo esperaba. Ahora falta saber si tendrá el pulso suficiente para rematar lo que hace un mes parecía imposible.

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