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Remontada incompleta ante Brighton en la WSL

El viaje al sur dejó sensaciones mezcladas. El equipo logró levantarse a tiempo para rescatar un 1-1 ante Brighton & Hove Albion en la Barclays Women’s Super League, pero dejó escapar dos puntos que podían sostener con más fuerza sus aspiraciones al título.

Brighton golpeó primero, con el tanto de Fuka Tsunoda al filo del descanso. Frida Maanum, ya en la segunda parte, firmó el empate con una definición de mucha calma. Faltó el último paso.

Brighton pega justo antes del descanso

El inicio fue de ida y vuelta, sin un dominio claro, pero con avisos serios del conjunto local. Olaug Tvedten probó primero los reflejos de Daphne van Domselaar, que respondió con una buena intervención, y en la segunda jugada Carla Camacho cabeceó al techo de la portería. Primer aviso serio.

La respuesta llegó a través de Frida Maanum. La noruega condujo con decisión y soltó un disparo desde la frontal, bien resuelto por Chiamaka Nnadozie. El mensaje era claro: no iba a ser una noche cómoda para ninguna portera.

Victoria Pelova apareció pronto por banda, con un centro preciso que Lotte Wubben-Moy no logró dirigir entre palos en el segundo palo. El equipo empezaba a ganar metros, pero sin la puntería necesaria.

Caitlin Foord rompió líneas, se plantó con espacio y descargó un derechazo que se marchó por encima del larguero. Poco después, otra acción a balón parado de Pelova encontró de nuevo a Wubben-Moy, esta vez invalidada por fuera de juego.

El tramo final del primer acto se tiñó de frustración. Alessia Russo se animó desde lejos y su disparo rozó el travesaño, un recordatorio de su amenaza constante. En la otra área, un córner botado por Smilla Holmberg terminó en los pies de Taylor Hinds, cuyo remate lejano también se fue alto.

Cuando el descanso parecía llegar sin goles, llegó el golpe. En la última acción, un libre directo de Tvedten no fue despejado con claridad y el balón cayó a los pies de Tsunoda. La japonesa no perdonó: disparo potente y 1-0 para Brighton justo antes de marcharse a vestuarios. Mazazo psicológico.

Maanum cambia el guion

El descanso trajo el primer movimiento táctico: Mariona Caldentey entró por Pelova para buscar más claridad entre líneas. Y el cambio casi surte efecto de inmediato. Holmberg puso un centro medido para Russo, que se estiró pero cruzó demasiado su disparo, rozando el poste inferior izquierdo.

La dinámica había cambiado. El equipo se instaló en campo rival y empezó a encadenar llegadas. Hinds encontró a Foord en el carril izquierdo; la australiana recortó hacia dentro y obligó a Nnadozie a una gran estirada para desviar el balón por encima del larguero. Señales de asedio.

Mariona también dejó pronto su sello: vio un resquicio y armó un tiro directo, aunque demasiado centrado, fácil para la guardameta de Brighton. El área local se llenaba de camisetas visitantes. La sensación de que el empate estaba cerca era evidente.

La acción polémica de la noche llegó poco después. Charlize Rule derribó a Maanum dentro del área en una jugada que levantó protestas inmediatas. El contacto pareció claro, pero el colegiado dejó seguir. Nada de penalti. Nada de consuelo.

La respuesta llegó desde el juego, no desde el punto de penalti. En el minuto 62, una combinación limpia abrió por fin la defensa local. Russo filtró un pase perfecto entre centrales, Maanum atacó el espacio con el tiempo justo y, ya dentro del área, colocó el balón ajustado al palo derecho. Frialdad, precisión y 1-1. Gol de futbolista grande en un momento clave.

Brighton, herido, reaccionó al instante. Rule encontró a Bex Rayner en buena posición, pero su disparo fue directo a las manos de Van Domselaar, segura en una acción que pudo cambiar el signo del partido.

Cambios, empuje final y un título que se aleja

Con el empate en el marcador, el cuerpo técnico buscó piernas frescas y más colmillo en ataque. Entraron Stina Blackstenius, Katie McCabe y Beth Mead por Maanum, Olivia Smith y Hinds. Una declaración de intenciones: ir a por el triunfo.

El encuentro entró entonces en una fase tensa. Brighton no renunció al contragolpe y obligó a la defensa visitante a no perder la concentración. Kim Little firmó una intervención decisiva, lanzándose al suelo para bloquear un remate claro de Madison Haley cuando el estadio ya contenía la respiración.

En el tramo final, nuevo ajuste ofensivo: Chloe Kelly sustituyó a Foord en el minuto 83, con la misión de abrir el campo y cargar el área con centros laterales. El guion estaba escrito: volcar el juego sobre la portería de Nnadozie y buscar el cabezazo salvador.

La ocasión llegó. Blackstenius ganó el duelo aéreo y conectó un cabezazo peligroso, bien dirigido, pero la guardameta de Brighton volvió a aparecer para evitar el 1-2. Fue el último gran rugido antes del silencio.

El pitido final certificó un empate que no derrumba las opciones en la WSL, pero sí las deja bajo presión máxima. El margen de error se reduce.

Villa Park marca el próximo examen

Sin tiempo para lamentos, el calendario aprieta. El próximo desafío llega en Villa Park, ante Aston Villa, este sábado a las 12:00. Otro estadio histórico, otro partido que no admite concesiones.

Si el equipo quiere seguir vivo en la carrera por el título, ya no basta con reaccionar a tiempo. Toca golpear primero. Y sostener el golpe hasta el final.