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Real Madrid multa a Valverde y Tchouameni por incidente en Valdebebas

Real Madrid entra en la semana del Clásico con ruido donde más duele: dentro del vestuario. El club blanco ha confirmado un duro castigo económico para Federico Valverde y Aurelien Tchouameni después de dos días consecutivos de tensión en los entrenamientos que acabaron con el uruguayo en el hospital por un golpe en la cabeza.

Dos días de tensión y un viaje al hospital

El miércoles se produjo el primer incidente entre ambos centrocampistas durante la sesión en Valdebebas. Lejos de enfriarse, la situación se reactivó el jueves al final del entrenamiento y desembocó en una bronca en el vestuario.

Valverde terminó con un traumatismo craneoencefálico —definido por el club como “trauma craneoencefálico”— y fue trasladado al hospital para ser evaluado tras sufrir un corte en la frente. Estará de baja entre 10 y 14 días, por lo que se pierde el duelo del domingo ante Barcelona, líder de LaLiga.

En medio de versiones que hablaban de una pelea a puñetazos, el propio uruguayo salió al paso con un largo mensaje en Instagram, en el que evitó mencionar a Tchouameni por su nombre, pero sí quiso rebajar el tono del escándalo.

“Ayer tuve un incidente con un compañero durante un entrenamiento. Hoy tuvimos otro desacuerdo. Durante la discusión, golpeé accidentalmente una mesa, provocando un pequeño corte en mi frente que requirió una visita rutinaria al hospital”, escribió Valverde, que insistió en que la historia se ha “exagerado”.

“En ningún momento mi compañero me golpeó ni yo lo golpeé a él, aunque entiendo que es más fácil creer que llegamos a las manos o que fue intencional, pero eso no ocurrió”, añadió.

Mano dura del club: medio millón por cabeza

La respuesta de la entidad no se hizo esperar. Real Madrid abrió un expediente disciplinario interno y citó a los dos jugadores ante el instructor del caso. El club asegura que tanto Valverde como Tchouameni mostraron “total arrepentimiento” y pidieron perdón mutuamente, además de disculparse ante la institución, sus compañeros, el cuerpo técnico y la afición.

En su comunicado, el club detalla el castigo: una multa de 500.000 euros para cada uno. Una sanción severa que pretende cerrar el episodio de puertas adentro, pero que retrata el nivel de tensión que se vive en un momento clave de la temporada.

“Ambos se han puesto a disposición del Real Madrid para aceptar cualquier sanción que el club considere oportuna”, añade la nota oficial. El club da por concluidos así los procedimientos internos, pero el golpe económico y mediático ya está dado.

Un vestuario agitado antes del Clásico

El conflicto entre Valverde y Tchouameni no llega solo. Es el último capítulo de una cadena de episodios que han agitado el día a día en Valdebebas en las últimas semanas.

Antonio Rüdiger, según diversas informaciones, ya se vio obligado recientemente a disculparse ante la plantilla por otro encontronazo en un entrenamiento. También Kylian Mbappé ha estado en el centro del huracán: primero, por un intercambio airado con un miembro del cuerpo técnico que actuaba como asistente arbitral en un partidillo; después, por un viaje a Italia junto a su pareja que levantó críticas por el momento elegido.

Mbappé, que se recupera de una lesión en los isquiotibiales, es duda para el Clásico. El francés de 27 años regresó de ese viaje apenas instantes antes del inicio del triunfo por 0-2 ante Espanyol el pasado domingo, un detalle que no ha pasado desapercibido en el entorno del club.

El Clásico, bajo una nube

El contexto no podría ser más delicado. Real Madrid visita el domingo a Barcelona con la obligación de frenar el intento de su gran rival por asegurar el título liguero. Lo hará sin Valverde, uno de los pulmones del centro del campo, sancionado por la medicina y castigado por la disciplina interna.

Tchouameni, por su parte, queda señalado por un episodio que ambos intentan minimizar, pero que ya ha dejado huella. Entre lesiones, sanciones económicas y fricciones en los entrenamientos, el vestuario blanco llega al Camp Nou rodeado de preguntas.

El balón dictará sentencia, pero el mensaje desde la planta noble es claro: en este tramo de la temporada, los errores no solo se pagan en el marcador. Se pagan también en la nómina y en la imagen de un grupo que se juega mucho más que un Clásico.