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Port Vale inicia su reconstrucción: contrato a Ben Garrity y salidas en plantilla

El descenso ya es una herida abierta en Port Vale. Ahora llega la parte más dura: decidir quién se queda para el intento de regreso y quién se marcha. En el centro de todo, un nombre propio: Ben Garrity.

El capitán, mediapunta de 29 años, ha recibido una oferta de nuevo contrato por parte del club. Llegó desde Blackpool en junio de 2021 y desde entonces se ha convertido en uno de los rostros de la era reciente de Vale, con 198 partidos disputados en todas las competiciones. Estuvo en el ascenso a League One en la temporada 2024-25 y, pese a una pretemporada lastrada por las lesiones, ha logrado participar en 28 encuentros en la presente campaña.

No es solo una renovación. Es una declaración de intenciones. En plena caída a League Two, el club intenta aferrarse a una de sus referencias dentro y fuera del campo mientras las conversaciones continúan.

Hall y Croasdale siguen; otros se despiden

Entre las malas noticias deportivas, una pequeña base de continuidad. El club ha confirmado que el defensa Connor Hall y el centrocampista Ryan Croasdale seguirán en Port Vale para la temporada 2026-27, después de activarse las cláusulas de ampliación en sus contratos. Dos piezas que conocen la casa y el nivel de exigencia que espera en un curso que se prevé áspero.

El resto del comunicado dibuja un giro brusco de guion. Siete jugadores del bloque que ascendió desde League Two bajo el mando de Darren Moore hace dos temporadas no seguirán: Ben Amos, Mitch Clark, Ben Heneghan, Jesse Debrah, Sam Hart, Ben Lomax y Funso Ojo quedan libres. Con ellos, también salen del club Arron Davies, Tyler Magloire, Grant Ward y Andre Gray.

Es el final de un ciclo. Una parte importante del vestuario que protagonizó el último ascenso abandona la escena justo cuando el club vuelve al punto de partida.

Marosi y Shipley, en la rampa de salida

La poda no se queda en las salidas a coste cero. Port Vale ha colocado en el escaparate a dos futbolistas que, en principio, estaban llamados a ser pilares del proyecto actual: el guardameta Marko Marosi y el centrocampista Jordan Shipley, ambos con contratos de dos años firmados al inicio de esta temporada, han sido declarados transferibles.

A esa lista se suman Rico Richards y Ruari Paton, también disponibles para traspaso. El mensaje es claro: nadie con mercado tiene la continuidad garantizada si con su salida se puede acelerar la reconstrucción.

Brady, ante un verano decisivo

Con todas estas decisiones, Port Vale afrontará el verano con 19 jugadores bajo contrato. Es la base sobre la que Jon Brady debe levantar un equipo competitivo para “la vida de vuelta en League Two”, como ya se asume desde los despachos.

El contexto no admite maquillajes: el equipo terminó 22º, a 10 puntos de la salvación. Un descenso sin suspense, sin final épico, que obliga a un replanteamiento profundo del proyecto.

Brady tendrá margen para moldear un grupo a su medida, pero también la presión de responder de inmediato. La categoría no perdona a los que dudan. La gran incógnita, mientras el club mueve fichas, es si Ben Garrity liderará desde dentro esa reacción o si este verano marcará también el final de su etapa en Port Vale.