Manchester United regresa a la Champions League y sus finanzas se transforman
El rugido de Old Trafford tras el 3-2 a Liverpool no solo certificó una victoria de prestigio. Selló el regreso de Manchester United a la Champions League y, con él, un giro radical en el ánimo, en las cuentas… y en las nóminas del vestuario.
Con ese triunfo ante su eterno rival, el equipo de Michael Carrick se aseguró terminar entre los cinco primeros de la Premier League. Terceros, 64 puntos, tres jornadas por disputarse. Objetivo principal cumplido para un técnico que asumió el cargo de forma interina en enero con una misión muy clara: devolver al club a la élite europea.
De las pérdidas al maná europeo
La ausencia total de competiciones europeas esta temporada, consecuencia directa del 15º puesto firmado bajo el mando de Ruben Amorim, ha golpeado con fuerza las finanzas del club. El último informe trimestral, en diciembre, reflejó un saldo negativo de 6,6 millones de libras, lastrado por la caída en los ingresos por televisión y en la venta de entradas.
La Champions cambia el escenario de inmediato. La UEFA garantiza alrededor de 16,1 millones de libras solo por participar en la fase de liga. Cada victoria añade 1,8 millones más. Y eso es solo la base: avanzar en la competición multiplica los premios, refuerza el atractivo comercial y coloca al club en una posición mucho más seductora para los grandes nombres del mercado.
Pero ese manantial de ingresos viene acompañado de otra consecuencia: una masa salarial al alza.
Cláusulas activadas y sueldos al alza
Buena parte de la plantilla tiene cláusulas ligadas a la clasificación para la Champions League. Y con el billete asegurado, el efecto dominó ya está en marcha.
Se entiende que la mayoría del vestuario verá incrementado su salario en torno a un 25 % a partir de la próxima temporada. Según informa The Guardian, el capitán Bruno Fernandes pasará a cobrar alrededor de 250.000 libras semanales. También Marcus Rashford y Andre Onana entrarían en esa dinámica… siempre que sigan en el club más allá del verano.
Y ahí aparece otro frente. United confía en cerrar la venta definitiva de Rashford a Barcelona, donde se encuentra cedido, y encontrar comprador para Onana, que ha pasado el curso en Trabzonspor. El club ya ha confirmado que Rasmus Hojlund saldrá definitivamente de la masa salarial después de que Napoli ejecutara la opción de compra sobre el delantero.
No todos dependen de salidas o cesiones. Kobbie Mainoo y Harry Maguire firmaron recientemente nuevos contratos con cláusulas por rendimiento. Su participación en la próxima Champions activará automáticamente mejoras salariales, un premio directo al impacto que han tenido en el equipo.
Carrick pone freno a la euforia
Mientras las cifras vuelan en los despachos, Michael Carrick intenta mantener los pies del grupo pegados al césped. El técnico, que todavía no sabe si seguirá como entrenador a tiempo completo la próxima temporada, lanzó un mensaje claro al vestuario tras certificar el regreso a la Champions League.
“La Champions League es una cosa, pero no es algo que debamos sobre-celebrar”, advirtió. Para él, el listón debe situarse más arriba: “Queremos acabar lo más alto posible en la liga, queremos pelear arriba y sumar más puntos para que nuestra temporada no se dé por cerrada en cuanto logramos esto”.
El mensaje es inequívoco. Clasificarse para la Champions era la obligación mínima. El verdadero examen, el que marcará el futuro de Carrick en el banquillo, pasa por acercarse a la zona donde vive Manchester City.
Mirada al final de temporada
Con la plaza entre los cinco primeros asegurada, United encara el tramo final con una misión doble: blindar su posición y, sobre todo, reducir la brecha con su vecino celeste, instalado en la segunda plaza.
Sunderland, Nottingham Forest y Brighton serán los últimos obstáculos de una campaña que empezó en caída libre y termina con el club de vuelta en el escaparate europeo, con el vestuario pendiente de subidas salariales y el consejo de administración haciendo números.
El dinero de la Champions ya está en camino. La pregunta es otra: ¿está este United preparado para algo más que volver… o se conformará con ser un invitado más en la élite que un día dominó?



