Patrick Vieira regresa como seleccionador de Senegal
Patrick Vieira regresa a sus orígenes. Nacido en Dakar, campeón del mundo con Francia y leyenda del Arsenal, el excentrocampista ha sido nombrado nuevo seleccionador de Senegal, en sustitución de Pape Thiaw, destituido tras un ciclo tan explosivo como polémico.
Del título continental perdido al relevo en el banquillo
El cambio no llega en un vacío. Thiaw había guiado a Senegal al título de la Africa Cup of Nations 2025, un éxito histórico… que terminó borrado de los registros. La Confederation of African Football retiró el trofeo a los senegaleses y se lo otorgó a Marruecos después de que jugadores y cuerpo técnico de Senegal abandonaran el campo a mitad de partido. Aquel gesto, tan simbólico como controvertido, marcó el inicio del fin.
La presión terminó de estallar en el Mundial 2026. Senegal cayó en octavos de final, eliminada por Bélgica con un 3-2 que dolió tanto por el resultado como por la sensación de oportunidad perdida. Las críticas se concentraron en Thiaw y la Federación no esperó mucho más: despido y borrón y cuenta nueva.
Un “movimiento estratégico” para elevar el listón
La Fédération Sénégalaise de Football anunció en sus redes la llegada de Vieira y no escondió el mensaje de fondo: se trata de un “movimiento estratégico” para “establecer una estructura técnica de alto nivel, acorde con las ambiciones deportivas de nuestro país”.
No es un nombre cualquiera. Vieira, de 50 años, encarna un puente perfecto entre la élite europea y las raíces senegalesas. Dakar en el nacimiento, París en la madurez futbolística, el mundo entero como escaparate.
De Cannes a la gloria con Arsenal y Francia
Formado en Francia, Vieira debutó como profesional en Cannes antes de dar el salto a la Serie A con AC Milan. Su carrera cambió de dimensión cuando Arsène Wenger lo llevó al Arsenal, donde se convirtió en el corazón de uno de los mejores equipos de la Premier League moderna.
Entre 1996 y 2005, el mediocentro levantó tres títulos de Premier League con el club londinense, se consolidó como uno de los grandes líderes de vestuario de su generación y se ganó fama de futbolista combativo, dominante y ganador. Después llegaron Juventus y el poderoso Inter, antes de cerrar su etapa como jugador en el Manchester City en 2011.
Con Francia, su palmarés impresiona aún más: campeón del mundo en 1998, parte clave del equipo que conquistó la Euro 2000 y más de 100 internacionalidades con la selección gala. Un currículo que ahora aterriza al frente de los Leones de la Teranga.
Un técnico de recorrido internacional
Vieira no llega como novato al banquillo. Su carrera como entrenador arrancó en la Major League Soccer, al frente de New York City FC en 2016. Allí dio sus primeros pasos en la gestión de vestuarios profesionales, con una plantilla plagada de perfiles internacionales.
Luego volvió a Francia para dirigir al Nice en 2018, experiencia que le abrió de nuevo la puerta de la Premier League, esta vez como técnico del Crystal Palace. Más tarde encadenó etapas más breves al frente de Strasbourg y Genoa, afinando su libreto táctico en contextos muy distintos.
La Federación senegalesa ha confirmado que “la fecha de la presentación oficial y los próximos pasos en la instalación” de Vieira se comunicarán más adelante. El plan ya está en marcha, pero el gran acto de puesta de largo aún está por llegar.
AFCON 2027 en el horizonte
El calendario aprieta. Los próximos partidos oficiales de Senegal serán en la fase de clasificación para la AFCON 2027, durante la ventana internacional de la FIFA que va del 21 de septiembre al 6 de octubre de 2026.
El sorteo ya ha dibujado el camino: Senegal compartirá grupo con Mozambique, Sudán y Etiopía. La Confederation of African Football todavía no ha publicado el calendario detallado, pero el cuadro está claro. No habrá margen para un largo periodo de adaptación.
Vieira aterriza con una mochila llena de títulos, experiencias y expectativas. Ahora debe convertir todo eso en algo más difícil de medir: identidad, resultados y estabilidad para una selección que ha tocado el cielo… y también el caos. La pregunta es sencilla y brutal: ¿podrá el niño de Dakar, convertido en campeón del mundo con otra camiseta, llevar por fin a Senegal al lugar que el país siente como suyo?



