Nico González genera ingresos para el Barça sin estar en la plantilla
El Barça vuelve a cobrar por Nico González… sin tenerlo
El nombre de Nico González ya no figura en la plantilla del Barcelona desde hace años, pero sigue apareciendo en el capítulo de ingresos. Esta vez, gracias a su último gran salto en la élite: del Manchester City al Newcastle, en una operación que puede acercarse a los 56 millones de euros, más otros 4,6 millones en variables.
No es un traspaso azulgrana. No hay negociación directa, ni cláusulas escondidas. El dinero llega por otra vía: el mecanismo de solidaridad de la FIFA.
El efecto del mecanismo de solidaridad
Según la información de O Jogo confirmada por SPORT, el Barcelona ingresará alrededor de 1,9 millones de euros por la formación de Nico, gracias a ese porcentaje del 5% que la FIFA reparte entre los clubes que participaron en el desarrollo del jugador entre los 12 y los 23 años.
Nico, hoy con 24 años, pasó la parte más importante de ese tramo en la cantera azulgrana, con la Masia como escenario principal de su crecimiento. En ese recorrido también figura una cesión al Valencia antes de su marcha definitiva al Porto, paso clave para su explosión.
El reparto del 5% deja al Barça con la porción más grande: esos aproximadamente 1,9 millones. Porto se situará en torno a los 560.000 euros y Valencia rondará los 280.000. Cantidades menores en comparación con el grueso del traspaso, pero significativas para clubes que también invirtieron tiempo y recursos en el jugador.
El pago al Barcelona llegará en los próximos meses, encajando como un ingreso extra en un contexto en el que cada euro cuenta.
Un canterano que ya ha dejado 25,4 millones
La cifra, por sí sola, puede parecer modesta frente a los casi 56 millones que pone sobre la mesa el Newcastle. Pero el impacto real de Nico en las cuentas del Barça va mucho más allá de este último ingreso.
Con los datos actuales, el centrocampista ya ha generado unos 25,4 millones de euros para el club catalán desde que salió del Camp Nou. Primero, 8,5 millones por su traspaso al Porto. Después, 15 millones cuando dio el salto al Manchester City. Ahora, esos 1,9 millones que llegarán gracias al mecanismo de solidaridad de la FIFA.
Todo sin que el Barça haya tenido que intervenir en las últimas operaciones ni sentarse a negociar con los clubes compradores.
Para una entidad que vive pendiente del límite salarial, de palancas y de ajustes constantes, un canterano que ya no está en la plantilla se ha convertido en un activo inesperadamente rentable. Nico se marchó para hacer carrera lejos de casa, pero su trayectoria internacional sigue dejando dinero en las arcas del club que lo formó.
La Masia suma así otro caso de éxito particular: un futbolista que no solo alcanzó la élite, sino que, paso a paso, se ha transformado en una fuente recurrente de ingresos. Y la pregunta ya no es cuánto rindió Nico en el primer equipo, sino hasta dónde puede seguir creciendo su valor… y cuánto más puede acabar entrando en la caja del Barça gracias a él.



