Nico Elvedi debuta con Leeds United y deja Borussia Mönchengladbach
Nico Elvedi se estrena con Leeds United y deja atrás once años de historia
Nico Elvedi necesitó solo una noche de Carabao Cup para explicar por qué Leeds United apostó por él este verano. Debut, victoria y una batalla directa con un viejo conocido de la Premier League: Chris Wood. Nada mal para su primer partido oficial con la camiseta blanca.
El defensa suizo salió del duelo de segunda ronda ante Nottingham Forest con una sensación clara: el equipo está para competir. «Estoy orgulloso de este equipo después de esa actuación. Merecimos esta victoria», subrayó tras el triunfo, sin olvidar el nivel del rival: «Fue una actuación muy fuerte también del equipo de casa. Estoy contento de que pasemos a la siguiente ronda».
Su análisis personal fue más contenido, fiel al estilo de un central que no se deja llevar por la euforia: «Mi rendimiento estuvo bien. Tuve una dura batalla con Chris Wood, que no fue fácil. Me gusta cuando el jugador al que marco es fuerte y creo que lo hice bien. Todavía hay cosas que puedo mejorar, pero para mi primer partido de la temporada estuvo bien».
Elvedi no llegó a Leeds como una estrella de escaparate, sino como un fichaje pensado para dar solidez inmediata. Y el propio jugador deja claro que el encaje en el vestuario ha sido sencillo: «Estoy muy feliz de estar aquí. Tengo nuevos compañeros estupendos, así que fue muy fácil venir a este club. Cada día es divertido venir a los entrenamientos y jugar en el campo con estos buenos jugadores».
Detrás de esa sonrisa hay una decisión pesada. Para fichar por Leeds United, Elvedi cerró un capítulo enorme de su carrera: once años en Borussia Mönchengladbach. No lo disimula: «Fue difícil, porque ese club era mi familia. Tuve muchos buenos recuerdos allí».
Aun así, el central ve este cambio como un salto necesario, no como una ruptura dolorosa: «Es un nuevo paso en mi carrera, así que estoy feliz de estar aquí».
Una primera noche, un mensaje claro. Elvedi ya ha llegado. Ahora le toca convertir ese “primer partido de la temporada” en un punto de partida para algo mucho más grande en Leeds.




