NFF exige dimisiones en el cuerpo técnico de las Super Falcons tras fracaso en WAFCON
La Nigeria Football Federation (NFF) ha movido ficha con contundencia. El organismo ordenó a todo el cuerpo técnico de las Super Falcons presentar su dimisión con efecto inmediato, un giro brusco tras el fracaso en la reciente 2026 Women’s Africa Cup of Nations (WAFCON) en Marruecos.
El anuncio llegó este lunes a través de la cuenta oficial del organismo en X, @thenff, con un mensaje tan breve como contundente: el Comité Ejecutivo pidió a los miembros del cuerpo técnico de las @NGSuper_Falcons que den un paso al costado de inmediato. Sin matices. Sin prórroga.
No es una reacción aislada. Es la consecuencia directa de una campaña que dejó heridas profundas. Nigeria aterrizó en Marruecos como campeona defensora, con la misión de revalidar el título y reafirmar una hegemonía que durante décadas ha marcado el pulso del fútbol femenino africano. Salió, en cambio, sin trofeo y sin billete a la próxima gran cita mundial.
Por primera vez desde que se inauguró la Copa Mundial Femenina de la FIFA en 1991, Nigeria no estará en el certamen de 2027.
El golpe más duro no está solo en el marcador final del torneo, sino en la historia que rompe: un corte abrupto a una racha que había convertido a las Super Falcons en presencia fija en la élite mundial.
Ese vacío deportivo se traduce ahora en una sacudida estructural. El fracaso en la WAFCON y la ausencia en el Mundial obligan a la NFF a cambiar de rumbo. El mensaje es claro: hace falta una nueva dirección técnica, un nuevo plan y un nuevo discurso en el banquillo para relanzar a una selección acostumbrada a mandar en el continente.
El reto es mayúsculo y no admite pausas. La federación debe nombrar con urgencia un nuevo cuerpo técnico capaz de reconstruir al equipo, redefinir una identidad competitiva y devolver confianza a un vestuario golpeado. Cada semana sin liderazgo en el banquillo complica la planificación y alimenta la sensación de declive.
El calendario tampoco perdona. El siguiente gran objetivo ya asoma en el horizonte: la clasificación para los Juegos Olímpicos de 2028, cuyo camino arranca en octubre. Las Super Falcons tienen previsto abrir su andadura ante Comoras en la fase preliminar de clasificación olímpica, un duelo que, sobre el papel, debería servir para recuperar automatismos y autoestima, pero que puede volverse incómodo si el equipo llega sin estabilidad técnica.
La NFF se mueve, por tanto, contra el reloj. Debe resolver el vacío en el banquillo, cerrar un proyecto coherente y garantizar una preparación a la altura de la historia de la selección. No se trata solo de encontrar nombres, sino de trazar una hoja de ruta que devuelva a Nigeria al lugar que ha ocupado durante décadas en África.
El mensaje de la federación, con esta decisión drástica, marca el inicio de una nueva etapa. Las Super Falcons, símbolo de dominio y continuidad en el fútbol femenino africano, encaran ahora una pregunta incómoda: cómo reaccionar cuando la costumbre de ganar se rompe de golpe.




