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Millwall busca volver a ser fuerte a domicilio con Casper De Norre

El mensaje desde el vestuario de Millwall es claro y directo: si el equipo quiere pelear otra vez por los puestos de play-off del Championship, tendrá que volver a ser un martillo a domicilio. Casper De Norre lo tiene grabado.

La temporada pasada, los Lions firmaron el mejor registro como visitantes de toda la división: 41 puntos en 23 partidos lejos de The Den. Solo el campeón, Coventry City, logró tantas victorias fuera de casa, 11. Esa solidez en campo ajeno sostuvo su candidatura hasta el final.

Y el nuevo curso ha empezado exactamente donde lo dejaron.

Un estreno que alimenta la ambición

El conjunto de Alex Neil abrió la temporada con un 0-2 contundente en el campo del Bristol City el sábado. Una victoria limpia, sin sobresaltos, que encaja a la perfección con el plan que dibuja De Norre.

“Es muy importante si quieres conseguir lo que estamos intentando conseguir, que es meternos otra vez en esos play-offs”, explicó el centrocampista a BBC Radio London. No se anduvo con rodeos: el listón está puesto en la zona alta.

Para el belga, el equilibrio será decisivo: “Tienes que ser muy bueno tanto en casa como fuera, así que es muy bueno que podamos empezar con una victoria fuera”. Un primer paso firme, en un escenario que no suele regalar nada.

“Estamos en un inicio perfecto. Siempre es un partido difícil jugar fuera contra Bristol. Creo que el encuentro se dio perfectamente para nosotros”, añadió, satisfecho con la forma en que el equipo gestionó el debut.

Un objetivo claro: ir un paso más allá

La pregunta inevitable llega rápido: ¿qué puede esperar realmente Millwall de esta temporada, ahora que hay dos plazas extra de play-off en juego? De Norre no se esconde.

“Intentar ser un poco mejores de lo que fuimos el año pasado”, respondió el jugador de 29 años. Nada de discursos grandilocuentes, pero sí una exigencia evidente.

El plan está trazado: “Entrar en los play-offs e intentar rematarlo en los play-offs en lugar de quedarnos fuera”. No se trata solo de regresar a la eliminatoria de ascenso, sino de romper una barrera que se ha vuelto demasiado familiar.

Millwall ha alcanzado los play-offs de segunda categoría en cuatro ocasiones. En todas ellas cayó en semifinales. Una y otra vez, a las puertas. Esa estadística pesa.

Una deuda con la élite

El club del sur de Londres no pisa la máxima categoría desde 1990. Tres décadas largas viendo la Premier League desde fuera, mientras otras entidades similares han ido y venido por la élite.

El curso pasado se quedaron a un solo punto del ascenso directo, por detrás del segundo, Ipswich Town. Un margen mínimo, doloroso, que solo alimenta la sensación de oportunidad perdida… y de tarea pendiente.

Con un arranque sólido a domicilio y un vestuario que asume sin complejos el reto de “ser un poco mejores”, la ruta está trazada. Falta lo más difícil: sostener esa ambición de aquí a mayo y, esta vez, no quedarse otra vez en la misma puerta.