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Newcastle reacciona con remontada en la EFL Cup

Newcastle United necesitaba una respuesta tras un arranque frustrante en la Premier League. La encontró, a golpes y a ráfagas de calidad, con un 3-2 trabajado ante West Brom en la segunda ronda de la EFL Cup. No fue un paseo. Fue un aviso de que este equipo aún está en construcción, pero también de que tiene pegada.

El premio: billete a la tercera ronda, donde espera Millwall. El mensaje: con Matthias Jaissle al mando, Newcastle quiere atacar, arriesgar y, sobre todo, entretener.

Un nuevo fichaje, un nuevo aire

La noche ya venía cargada de ilusión antes del primer toque de balón. En St James’ Park se presentó a Nico Gonzalez, flamante fichaje de 50 millones procedente de Manchester City. Aplausos, cámaras, sensación de nuevo ciclo.

Ese impulso se trasladó pronto al césped. Otro recién llegado, Bazoumana Toure, fue el primero en golpear. Estrenó su cuenta con Newcastle con el 1-0, un tanto que encendió aún más a la grada y que pareció encarrilar la eliminatoria. Pareció.

West Brom no se rindió y obligó a los de Jaissle a remar. El partido se abrió, Newcastle perdió control y el duelo se convirtió en un intercambio incómodo para un equipo todavía en fase de ajuste.

Ahí apareció Harvey Barnes.

Harvey Barnes, el hombre del cambio

Barnes entró al descanso y cambió la noche. Dos goles en la segunda parte, dos zarpazos para completar la remontada y sellar el 3-2. Exactamente el tipo de impacto que Jaissle necesita desde el banquillo en una temporada larga y exigente.

La remontada no solo clasificó a Newcastle. También reforzó el discurso del nuevo técnico: fútbol ofensivo, valentía y protagonismo con balón. La conexión con la grada, de momento, va en la misma dirección. Jaissle ha reconocido que el apoyo desde las tribunas le anima a ir a por partidos abiertos, de ritmo alto. La respuesta del equipo ante West Brom encaja con esa idea.

Pero el brillo de la copa no tapa las dudas que se asoman en la liga.

Un nuevo era… con viejos problemas

Jaissle llegó como el rostro de una nueva etapa tras un 12º puesto la pasada temporada que acabó con la salida de Eddie Howe. Nuevo proyecto, plantilla joven, fichajes de peso. El relato es ilusionante. Los números, no tanto.

Desde el inicio de la campaña 2025/26, Newcastle ha dejado escapar 29 puntos desde posiciones de ventaja en Premier League. Ningún otro equipo de la competición ha tirado tantos puntos ganando. Es un dato que habla de fragilidad, de desconexiones, de una tendencia que se ha convertido en preocupación real.

Lejos de casa, el panorama tampoco tranquiliza: solo cuatro victorias en los últimos 22 partidos ligueros como visitante. Para un club que aspira a mirar hacia arriba, ese registro pesa.

Y, sin embargo, el próximo rival invita a la contradicción.

Tottenham en el horizonte: miedo y confianza a la vez

El sábado espera Tottenham Hotspur. Un viaje que, por historia reciente, no intimida tanto a Newcastle. El equipo del norte ha ganado 13 partidos de Premier League a domicilio ante Spurs, más que contra cualquier otro rival. Y ha salido victorioso en tres de sus últimas cuatro visitas al norte de Londres.

La estadística ofrece un respiro. La realidad actual, no tanto. Con la herida aún fresca del gol encajado en el último minuto ante Liverpool en la jornada inaugural, Jaissle se plantea mover piezas para el segundo partido de liga.

El posible once: retoques y una gran oportunidad

En la portería, Lukas Hornicek apunta a mantener su puesto. La idea es sostener cierta continuidad atrás mientras se asientan automatismos. Amar Dedic volverá a ocupar el lateral derecho, con Malick Thiaw, Sven Botman y Lewis Hall completando una línea defensiva que necesita solidez urgente.

En el medio, se espera el estreno oficial de Nico Gonzalez. El fichaje estrella debería partir de inicio, acompañado por el canterano Lewis Miley, símbolo de la apuesta por juventud del club. Una mezcla de talento caro y talento de casa para intentar mandar en el centro del campo.

Arriba, Anthony Elanga se ha ganado la continuidad tras abrir el marcador contra Liverpool. Compartirá frente ofensivo con Yoane Wissa y Harvey Barnes, que llega lanzado después de su doblete en la EFL Cup.

La gran incógnita se llama Nick Woltemade. Todo apunta a que tendrá su primera titularidad de una temporada que puede marcar su futuro. La pasada campaña firmó 16 goles y asistencias en todas las competiciones; ahora debe demostrar que puede trasladar esas cifras a un papel más protagonista. Para él, y para Newcastle, no hay mucho margen para esperar.

La copa ha devuelto algo de alegría. Londres dictará si esa reacción fue un simple respiro o el verdadero inicio de la era Jaissle.