Mohamed Salah regresa a Liverpool por el nacimiento de su hijo
Mohamed Salah ha regresado discretamente a Liverpool, la ciudad que consideraba su casa, para un motivo muy distinto a un partido o un homenaje. Su esposa ha dado a luz a su tercer hijo y primer varón, nacido en el noroeste de Inglaterra, donde la familia vivió casi una década.
El nombre del bebé ya ha dado la vuelta a las redes sociales: se llama Leil, que significa “noche” en árabe. La hermana del futbolista, Rabab, fue quien desveló la noticia y el nombre del recién nacido a través de sus cuentas personales, confirmando el nuevo capítulo en la vida del egipcio.
Un nuevo Leil en la vida de Salah
A sus 34 años, Salah compagina ahora su nueva etapa familiar con un cambio radical en su carrera deportiva. Tras acordar en verano la rescisión de su contrato con Liverpool un año antes de lo previsto, el delantero decidió aceptar la propuesta de Trabzonspor y mudarse a Turquía. Sin embargo, el lugar elegido para el nacimiento de su hijo vuelve a subrayar el vínculo emocional de la familia con Liverpool.
El presidente de Trabzonspor, Ertugrul Dogan, fue quien puso en contexto el momento personal de Salah y de otro ex de la Premier League, el guardameta Andre Onana. En declaraciones al medio turco 61saat, Dogan reveló: tras el duelo ante Amed SK viajó al extranjero junto a ambos futbolistas y allí se enteró de la doble noticia familiar. Onana fue padre de gemelos y Salah dio la bienvenida a su hijo.
“Felicito a sus familias y a sus esposas”, afirmó Dogan, subrayando el clima de ilusión que se vive alrededor de dos de las grandes figuras del vestuario.
De Nagrig a Liverpool, y ahora Turquía
La historia personal de Salah con su esposa, Magi, viene de muy lejos. Son novios de la infancia, se criaron juntos en Nagrig, su localidad natal en Egipto, y años después ella se formó como biotécnica. La pareja se casó en 2013 y desde entonces ha construido una familia que ha acompañado al delantero en cada paso de su carrera.
Antes de la llegada de Leil, el matrimonio ya tenía dos hijas: Makka, la mayor, nacida en 2014, y Kayan, que llegó al mundo en 2020. Ambas crecieron en gran parte en Liverpool, donde el jugador se convirtió en icono absoluto del club y de la ciudad.
La familia tenía previsto seguir un año más en Merseyside. El contrato de dos temporadas que Salah firmó en 2025 apuntaba a una continuidad natural. Sin embargo, el acuerdo se rompió 12 meses antes y abrió la puerta a su marcha. Pese a ello, el propio futbolista ha reiterado en varias ocasiones el cariño que siente por Liverpool y el arraigo de los suyos.
“Se sienten como en casa allí. Estaban muy felices, Magi y las niñas, estaban muy felices de que nos quedáramos otros dos años. Se siente como hogar, así que todos estaban contentos”, explicó en su día, dejando claro que el vínculo va más allá de lo profesional.
Un inicio turbulento en Trabzonspor
Mientras su vida familiar se expande, su nueva aventura deportiva no ha empezado con suavidad. La etapa de Salah en Trabzonspor ya ha vivido su primer terremoto: la salida repentina del técnico Fatih Tekke, justo después del duro golpe sufrido en la Europa League.
El conjunto turco cayó por un global de 5-0 ante Ferencvaros en el play-off de la competición continental, un resultado que dejó tocado al proyecto y precipitó el adiós del entrenador. Para Salah, acostumbrado a noches grandes en Europa, el contraste ha sido evidente.
El egipcio reaccionó con un mensaje firme en sus redes sociales. Sin rodeos. Recordó que nada en su carrera “llegó fácil” y que las “malas noches y las decepciones” forman parte del fútbol. Explicó que ha aprendido a transformar esos golpes en motivación y en títulos, y dejó claro que se siente plenamente comprometido con Trabzonspor.
“Trabzonspor es mi club y soy parte de este proyecto, cuerpo y alma. La noche pasada no cambiará eso. Sé que las expectativas son altas y realmente creo que podemos y vamos a responder. ‘Vine aquí para ganar’ no es solo un eslogan para mí”, escribió, marcando el tono de lo que quiere que sea su etapa en Turquía.
Entre un nuevo hijo, una nueva ciudad y un nuevo desafío deportivo, Salah vuelve a estar en una encrucijada. Ya ha demostrado otras veces que sabe convertir las noches más oscuras en impulso. Ahora, con Leil en sus brazos y Trabzonspor a la espera de reacción, la pregunta es cuánta luz será capaz de encender esta vez.



