Miovski da la victoria a Rangers en el descuento
El partido pedía la hora, Ibrox se resignaba al bostezo y St Mirren ya saboreaba un punto trabajado. Entonces apareció Bojan Miovski. Un toque sutil, un globo perfecto en el tiempo añadido y una grada que estalló como si fuera mayo, no septiembre. Rangers ganó 1-0, encadenó su cuarta victoria liguera seguida y se colocó segundo en la Scottish Premiership.
Un final brillante tras 90 minutos grises
Durante una hora, el plan de Derek McInnes funcionó. Rangers movió la pelota con intención, fue agresivo, generó ocasiones y empujó a St Mirren hacia su propia área. Pero el gol no llegaba y el reloj empezó a pesar.
La primera gran señal de alarma para los visitantes llegó al minuto 17. Nicolas Raskin se desmarcó al primer palo para atacar un centro de Badredine Bouanani desde la derecha y conectó un cabezazo potente. Zach Hemming Chapman voló y sacó una mano soberbia. Era solo el inicio de su noche.
Cinco minutos más tarde, el portero de St Mirren volvió a sostener a los suyos. Primero rechazó un disparo de Mohamed Gassama desde la frontal. El rebote le cayó a Bouanani, que llegó con todo para remachar, pero Chapman reaccionó de nuevo y firmó una doble parada que heló el murmullo de gol en Ibrox.
Sin Lawrence Shankland, fuera por lesión, el peso del ataque recaía de inicio en Ryan Naderi, titular como referencia ofensiva. Rangers dominaba, pero St Mirren no se deshacía. Craig McLeish había armado un bloque compacto, valiente con balón y nada tímido al contragolpe.
El perdón de Taylor que lo cambió todo
La noche pudo girar definitivamente hacia el lado visitante en el 66. Una simple acción directa dejó a Fraser Taylor solo ante Ivor Pandur. Tiempo para perfilarse, para elegir palo, para silenciar el estadio. Eligió mal.
Taylor remató demasiado centrado, Pandur se hizo grande y detuvo con relativa comodidad. Fue la ocasión del partido hasta ese momento. Y fue el error que St Mirren acabaría pagando muy caro.
McLeish lo sabía. Después, no se escondió: su equipo había jugado “como monstruos”, competitivo, intenso, fiel a su idea pese a la fatiga de cuatro partidos en 12 días. Pero en la élite, un fallo así rara vez queda impune.
El toque de Miovski y el rugido de Ibrox
Con el partido roto en el tramo final, McInnes miró al banquillo. Y allí estaba Miovski. El delantero entró con la misión de encontrar un destello en un encuentro espeso, de esos que suelen decidir la parte alta de la tabla.
Ya en el tiempo añadido, cuando el empate parecía escrito, llegó la jugada que cambió la noche. Pandur lanzó en largo, Naderi ganó el duelo aéreo y peinó el balón justo al espacio. Miovski atacó el hueco, se plantó mano a mano con Chapman y, en vez de reventar la pelota, eligió la sutileza: una vaselina limpia, fría, perfecta. El guardameta salió a achicar, la pelota voló por encima y se acomodó en la red.
Un toque. Un gol. Tres puntos. Y un estadio desatado tras 90 minutos de frustración.
McInnes no escondió el alivio ni la exigencia. Admitió que Rangers “debería haber hecho mucho más” con las ocasiones generadas y que el equipo se perdió en “malas decisiones” durante unos 20-25 minutos. Pero subrayó lo que se vio en el marcador: cuatro victorias de cuatro en liga, seis de los últimos siete partidos ganados, un grupo que no deja de empujar hasta el final.
Sobre Miovski, el técnico fue claro: un jugador que “entrena con motivación, hace las cosas bien” y que respondió con la “calma y calidad” que pedía el momento.
St Mirren se va sin premio, pero con mensaje
En el otro banquillo, McLeish se marchó con la sensación de haber merecido más. Defendieron con orden, Chapman sostuvo al equipo en los peores tramos y el plan de partido se cumplió casi al detalle. Faltó colmillo arriba, algo más de amenaza sostenida.
El técnico, no obstante, se negó a convertir la derrota en un drama. Recordó que ya han tenido episodios similares que cayeron de su lado y reivindicó la actuación de Taylor pese al fallo decisivo. Orgullo, más que lamento. Y una idea clara: la temporada de St Mirren no se medirá por sacar o no un punto en Ibrox.
Rangers mira a Celtic con viento a favor
La clasificación ofrece una recompensa inmediata: Rangers adelanta a St Mirren y se instala en la segunda plaza de la Scottish Premiership, mientras los de McLeish encadenan su segunda derrota liguera tras el 2-1 ante Celtic.
Pero el verdadero impacto de esta victoria mira más allá de la tabla. Llega justo antes de un doble choque mayúsculo ante Celtic: primero en los cuartos de final de la League Cup, después en el campeonato en Parkhead.
Rangers aterrizará en ese tramo con una racha sólida, un vestuario que se reconoce fuerte en los finales apretados y un delantero suplente que ya sabe lo que es cambiar una noche gris con un solo toque. La pregunta es evidente: ¿será suficiente carácter para desafiar al vecino que marca el ritmo del fútbol escocés?




