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Messi no inicia ante Jordania: Argentina se prepara para los mata-mata

Lionel Messi no saldrá de inicio en el último partido de la fase de grupos de Argentina ante Jordania, este domingo. Lo confirmó sin rodeos Lionel Scaloni: su capitán, autor de todos los goles del equipo en el torneo, arrancará en el banquillo.

“Leo va a empezar en el banco. Leo va a entrar un poquito más tarde”, adelantó el seleccionador, sin precisar ni el minuto ni el contexto en el que lo utilizará. La idea es clara: dosificar al futbolista que sostiene, una vez más, el peso ofensivo de la campeona del mundo.

Clasificación asegurada, gestión de un tesoro

Argentina ya tiene el billete para los dieciseisavos de final tras imponerse a Argelia y Austria. Se juega el cierre del Grupo J con la tranquilidad de los seis puntos y con la posibilidad de rotar ante una Jordania debutante en el Mundial, que llega sin unidades después de dos derrotas.

En ese escenario, Scaloni decide cuidar a su jugador franquicia. No hay señales oficiales de molestias recientes, pero el contexto manda: si la Albiceleste quiere volver a una final mundialista, le esperan hasta cinco partidos en 17 días en este formato de 48 selecciones. El primer cruce de eliminación directa será el próximo viernes, en el sur de Florida. El margen de error físico es mínimo.

Un Mundial más, una marca más

Messi atraviesa el torneo con una voracidad estadística que ya roza lo histórico incluso para sus propios estándares. Marcó los cinco goles de Argentina en los dos primeros encuentros del grupo y suma ya 18 tantos en seis Mundiales.

Ante Argelia firmó su primer hat-trick en la competición, en el 3-0 que le permitió igualar el récord de 16 goles que ostentaba Miroslav Klose con Alemania. Unos días después, en el 2-0 frente a Austria, lo dejó atrás. Rompió la marca en el mismo escenario en el que se jugará el cierre del grupo: el estadio que suele albergar a los Dallas Cowboys de la NFL.

Klose necesitó 24 partidos mundialistas para alcanzar sus 16 tantos, coronando su trayectoria con el título en 2014, en aquella final que Alemania le arrebató a Messi y a Argentina por 1-0 en la prórroga. Hoy, el argentino ya mira ese pasado desde otra dimensión goleadora.

Mbappé al acecho, pero Messi manda

En esta carrera silenciosa por los registros históricos aparece también Kylian Mbappé. El francés igualó los 16 goles de Klose con un doblete en el 3-0 de Francia ante Irak. Ya lleva cuatro tantos en este torneo, aunque se quedó sin marcar en el 4-1 frente a Noruega, su último partido de grupo.

Por ahora, la cima le pertenece a Messi. Y no solo en números globales: el capitán argentino ha visto puerta en seis partidos mundialistas consecutivos, algo que solo habían logrado Just Fontaine con Francia y Jairzinho con Brasil. Es un club muy pequeño, reservado a delanteros que marcan eras.

El peso de 201 partidos

Considerado por muchos el mejor futbolista de todos los tiempos, Messi acumula 201 apariciones con la camiseta de Argentina. Dentro de ellas se esconden 28 encuentros mundialistas, récord absoluto de la FIFA. Es el hombre que más veces ha pisado una cancha de Copa del Mundo.

Cada minuto extra que juega a este nivel es oro. Cada descanso, una inversión. Scaloni lo sabe, el vestuario lo sabe, el país entero lo intuye.

El recuerdo de la lesión y el calendario que aprieta

En la antesala del Mundial, Messi arrastró una pequeña lesión en el isquiotibial con Inter Miami en la Major League Soccer. No fue grave, pero sí lo suficiente como para encender alarmas en la planificación de la selección.

Desde que empezó el torneo no se han reportado recaídas. Aun así, el calendario que viene es brutal: si Argentina alcanza la final del 19 de julio, deberá sobrevivir a cinco partidos en poco más de dos semanas. Cualquier sobrecarga, cualquier sprint de más en un duelo ya resuelto, puede salir carísimo.

Por eso, el plan es sencillo: ante Jordania, Messi esperará sentado, con el peto de suplente, observando. Si el partido lo exige, entrará. Si no, llegará con un punto más de frescura a los días en los que ya no habrá red de seguridad.

El Mundial se encamina hacia su zona de mayor tensión. Argentina ha hecho los deberes. Ahora falta la parte más difícil: administrar a su genio sin perder un gramo de ambición. ¿Cuánto más podrá estirarse esta historia entre Messi y la Copa del Mundo?