Manchester United: Estrategia de fichajes y prioridades en el mercado
Sir Jim Ratcliffe ya no solo mira el césped de Old Trafford. Ahora mira el mercado.
Dos lunes seguidos de trabajo en Manchester han ido aclarando el plan. Primero, palco en el Manchester United–Leeds United, con más dudas que certezas. Una semana después, visita a Carrington, reuniones encadenadas y un ambiente mucho más optimista tras el golpe de autoridad de Michael Carrick en Stamford Bridge, que ha dejado al club a un paso de la Champions League.
Clasificarse para la élite europea no es solo un objetivo deportivo. Es la llave que abre un mercado de fichajes mucho más ambicioso. Y en los despachos del United ya han dibujado el mapa.
Dos centrocampistas, un eje nuevo
La prioridad es clara: el centro del campo. El club trabaja con la previsión de incorporar dos centrocampistas, siempre en función del encaje entre ellos y con Kobbie Mainoo, que ultima la firma de un nuevo contrato. La idea es que uno de los huecos lo cubra un canterano: Tyler Fletcher y Jim Thwaites ya se han asomado al primer equipo.
En la lista aparece un nombre que no se ha borrado desde el verano pasado: Carlos Baleba. Entonces, el United llegó a un acuerdo amplio sobre términos personales, pero Brighton & Hove Albion exigía más de 100 millones de libras. En Old Trafford estaban dispuestos a llegar hasta 75. Hoy el escenario ha cambiado.
La temporada de Baleba en Brighton ha sido complicada: sustituido en 15 partidos de Premier League, cuatro veces al descanso, solo tres encuentros completos. Uno de ellos, eso sí, fue el 3-0 ante Chelsea esta semana, con una actuación sólida y una recuperación clave en el área ante Robert Sanchez que generó una ocasión clara para Jack Hinshelwood.
El United lo ha seguido de cerca desde entonces. Lo observó en la AFCON con Camerún, donde completó cinco partidos con buenas sensaciones. Sus datos encajan con lo que busca el club: recorrido, capacidad para recuperar balones y criterio en la circulación.
El interés del United el verano pasado le cambió la cabeza y su rendimiento en Brighton se resintió, entre eso y pequeños problemas físicos. Con Camerún recuperó confianza y en el club del sur de Inglaterra le han arropado. Aun así, en la lista interna del United Baleba figura en un escalón algo inferior, y el club solo se movería por una cifra acorde a ese rango. Ahora en Manchester consideran que un traspaso en torno a los 50 millones de libras tiene sentido. La gran incógnita es si Tony Bloom, dueño de Brighton y negociador durísimo, aceptará algo así.
El United también ha valorado a Elliot Anderson como objetivo prioritario para el centro del campo por su perfil total, box to box. Nottingham Forest, con Evangelos Marinakis al mando, lo tasa hasta en 125 millones de libras. Marinakis ya demostró el verano pasado, con Morgan Gibbs-White y el intento de salida hacia Spurs, que no se pliega fácilmente. Un posible descenso de Forest, eso sí, rebajaría la fuerza de esa postura.
Manchester City figura como destino preferido de Anderson si sale, pero ahí entra en juego el futuro de Rodri. Hay dudas sobre la viabilidad de renovar al español y, al mismo tiempo, invertir más de 100 millones en Anderson. City mira otras opciones, mientras a Rodri se le vincula incluso con Real Madrid.
En el propio Real Madrid aparece otro nombre que gusta en Old Trafford: Aurelien Tchouameni. El francés, uno de los pocos jugadores constantes esta temporada en el Bernabéu, está sobre la mesa en las reuniones del United. No está claro que el club blanco quiera vender, ni que el jugador busque salir. De hecho, no se descarta que termine firmando una ampliación de contrato en Madrid.
Adam Wharton, de 22 años, también tiene buenos defensores dentro del United por su pase progresivo y su personalidad con balón. Sus 47 partidos entre club y selección en el tramo decisivo de la campaña han impresionado. El problema vuelve a ser el precio: Crystal Palace, con Steve Parish al frente, no es precisamente un interlocutor sencillo para los directores deportivos que se sientan enfrente.
Sandro Tonali, a sus 25 años, se considera un objetivo fuera de alcance dadas las circunstancias. Otros nombres observados: Matheus Fernandes (West Ham United), Alex Scott (Bournemouth) y Joao Gomes (Wolves). El plan es sumar dos centrocampistas, pero repetir el patrón del último verano, con varias operaciones por encima de los 70 millones de libras, se antoja complicado con las necesidades que tiene el resto de la plantilla.
Van de Ven, la pieza para la zaga
El otro gran frente es el centro de la defensa. En el club hay voces que creen que Ayden Heaven y Leny Yoro pueden llegar a formar una pareja del nivel de Gabriel y William Saliba en Arsenal. Aun así, la dirección deportiva insiste en que, con la Champions en el horizonte, hace falta un refuerzo más.
El perfil buscado está muy definido: central zurdo, dominante. Heaven apunta en esa dirección, pero las lesiones de Matthijs de Ligt y Lisandro Martinez han sembrado dudas. Harry Maguire, con 33 años y en un gran momento, no podrá asumir todo el desgaste de una temporada con Europa.
En ese contexto aparece Micky Van de Ven. El defensa de 25 años, que ya habló con Gary Neville en diciembre sobre su trayectoria, tiene muchos pretendientes, juegue Tottenham Hotspur en la categoría que juegue la próxima campaña. Su contrato hasta 2029 protege el valor de mercado, pero un descenso de Spurs allanaría la salida de varias de sus estrellas.
Su curso ha sido irregular en lo defensivo, pero sus números ofensivos llaman la atención: siete goles en 40 partidos y una asistencia que los aficionados del United recuerdan bien, la que dio a Brennan Johnson en Old Trafford en 2024. Velocidad, conducción y agresividad en el uno contra uno: un paquete muy atractivo para el United. Liverpool ya mostró interés en el pasado y otros grandes de Europa también siguen su pista, lo que augura una puja dura.
Ventas obligadas y un nombre señalado: Manuel Ugarte
Para financiar todo este plan, el United necesita vender. Y ahí entra en escena Manuel Ugarte. Fichado desde Paris Saint-Germain en 2024 por 50,5 millones de libras, el uruguayo no ha logrado asentarse y el club está dispuesto a escuchar ofertas.
Ratcliffe, según se comenta en el entorno del club, cree que el centrocampista debe salir. Esa impresión se reforzó en el palco de Old Trafford durante el partido ante Leeds, en el que Ugarte fue titular por la lesión de Mainoo. La sensación es que su ciclo puede cerrarse rápido.
Los ingresos por traspasos, sumados al dinero de la Champions League, marcarán el techo de gasto del United en este mercado.
Casemiro, salida pactada y vía libre al salario
Otro movimiento clave será la salida de Casemiro. Su marcha liberará una masa salarial enorme. Existe una cláusula de un año adicional en su contrato, activable si el brasileño es titular en todos los partidos que restan. En ese caso, volvería a cobrar el salario completo, unos 350.000 libras semanales, ligado también a la clasificación para la Champions.
Sin embargo, jugador y club han alcanzado un acuerdo para separar caminos. Casemiro renuncia a 18,2 millones de libras de sueldo anual, pero salir como agente libre le da margen para negociar una prima de fichaje y mejores condiciones con su próximo destino. Una aventura en la MLS es una posibilidad real, con Inter Miami ya en conversaciones y una ciudad que el mediocentro ha visitado con frecuencia.
Cuatro fichajes grandes… y quizá hagan falta más
El plan actual del United pasa por cerrar cuatro incorporaciones de peso: dos centrocampistas, un delantero centro experimentado y un lateral izquierdo. Tyrell Malacia saldrá y Luke Shaw necesitará más descanso con los partidos de mitad de semana.
En la banda izquierda ofensiva no se descarta acudir también al mercado. Matheus Cunha se ha asentado en esa zona y Patrick Dorgu se ve más cómodo partiendo desde ahí, pero en el club no descartan añadir otro perfil si se presenta la oportunidad adecuada.
En el sector, varios agentes coinciden en que el United quizá necesite todavía más. Calculan que la plantilla podría admitir hasta tres caras nuevas adicionales respecto a las cuatro grandes operaciones previstas.
El tablero está montado: Champions League como imán, ventas obligadas como peaje y una dirección deportiva —Omar Berrada, Jason Wilcox, Christopher Vivell y Ratcliffe al mando— decidida a redibujar el corazón del equipo. La cuestión es simple y brutal: ¿quién se mueve primero, el United en el mercado o sus rivales por los mismos nombres?




