Cristiano Ronaldo y su futuro en Arabia Saudí
El futuro de Cristiano Ronaldo sigue alimentando debates, pero Paul-José M’Poku lo ve claro: el portugués no volverá a Europa y alargará su aventura en Arabia Saudí, mientras Mohamed Salah se perfila como la próxima gran estrella en seguir el mismo camino.
Ronaldo, cómodo en Arabia y con contrato largo
Cristiano se unió a Al-Nassr en 2023, después de la ruptura de su contrato con Manchester United en la antesala del Mundial de 2022. Firmó entonces el acuerdo más lucrativo del planeta y abrió una puerta que después han cruzado figuras como Karim Benzema o Sadio Mané.
En el campo, su nivel individual no se ha resentido: ha añadido dos Botas de Oro más a su colección y se mantiene como el gran referente del club de Riad, que pelea por el título de la Saudi Pro League. Su contrato se extiende hasta el verano de 2027. Si lo cumple, seguirá compitiendo a los 41 años.
No todo ha sido plácido. En febrero protagonizó una breve huelga al mostrar su descontento con el reparto de fondos entre los clubes controlados por el PIF. Ya ha regresado a la acción, pero el episodio dejó claro el peso que tiene dentro del ecosistema del fútbol saudí.
Pese a los rumores que le sitúan en un último baile en Sporting, el club donde empezó todo, M’Poku no lo ve regresando al Viejo Continente. El exinternacional de RD Congo, formado en la academia de Tottenham y con pasado en Abu Dabi y Arabia, lo explicó en declaraciones a GOAL: para él, Ronaldo está demasiado bien pagado y demasiado bien tratado en Oriente Medio como para renunciar a ese contexto.
M’Poku incluso dibuja el final de la historia: un último Mundial, probablemente el definitivo, y vuelta a Arabia para apurar los últimos años antes de colgar las botas.
Salah, siguiente gran golpe del mercado saudí
Mientras Al-Nassr se agarra a su superestrella, el club prepara nuevos movimientos para rodear a su ’7’ de más talento y mantenerlo satisfecho, tanto en lo deportivo como en lo comercial. Ahí aparece un nombre que resuena con fuerza: Mohamed Salah.
El egipcio se acerca al final de su etapa en Liverpool y afronta el escenario de salir como agente libre. Para M’Poku, el desenlace es casi inevitable: ve a Salah rumbo a Arabia. No se atreve a asegurar que el destino sea Al-Nassr, pero sí que lo imagina en la liga saudí, dentro del proyecto impulsado por el PIF.
Hay un matiz clave: el fondo soberano saudí está intentando vender Al-Nassr. Si entra un nuevo propietario dispuesto a invertir fuerte, la llegada de figuras del calibre de Salah encajaría en el nuevo escenario. El mensaje es claro: si el próximo dueño quiere estrellas, el mercado le ofrece una oportunidad única.
La posibilidad de ver a Ronaldo y Salah compartiendo vestuario no es ciencia ficción. Es el tipo de golpe que el fútbol saudí busca para seguir alterando el mapa del poder mundial.
El sueño imposible: Ronaldo y Messi juntos
Donde M’Poku sí pone un freno es en la fantasía que lleva años dando vueltas: ver a Cristiano Ronaldo y Lionel Messi en el mismo equipo. El argentino tiene contrato con Inter Miami hasta 2028, y muchos han imaginado a David Beckham, copropietario del club y leyenda de Manchester United, como el hombre capaz de reunir a los dos gigantes de una era.
M’Poku lo descarta. No solo por la dificultad del acuerdo, sino por la propia naturaleza de ambos. Dos astros de ese tamaño en un mismo vestuario obligan a tomar partido: pro-Messi o pro-Ronaldo. Para él, no es sano para un club manejar ese choque de universos.
El sueño, si es que alguna vez fue real, se desvanece antes de tomar forma. Pero no se apaga el magnetismo de sus carreras. Tanto Ronaldo como Messi apuntan a estar en el próximo Mundial y ambos se acercan a una cifra de leyenda: los 1.000 goles oficiales.
M’Poku, ya retirado del fútbol profesional y ahora volcado en la Baller League UK junto al equipo de Angry Ginge, observa desde la distancia cómo dos de los mejores de todos los tiempos escriben los últimos capítulos de sus historias. El portugués, quizá acompañado por Salah en Arabia. El argentino, instalado en Miami.
El tablero se mueve en silencio, pero la pregunta ya está en el aire: ¿quién será la próxima superestrella en seguir el rastro de Ronaldo hacia el desierto saudí?




