City tensa la cuerda por Tonali mientras apunta también a Elliot Anderson
Manchester City ya ha elegido su próximo frente de batalla en el mercado: el centro del campo. Con el futuro de varias piezas clave en el aire, el campeón inglés ha puesto el foco en dos nombres muy concretos: Sandro Tonali, de Newcastle United, y Elliot Anderson, de Nottingham Forest.
No se trata de un simple ajuste de plantilla. En el Etihad se preparan para un cambio profundo.
El vacío que puede dejar Bernardo… y la incógnita Rodri
Bernardo Silva termina contrato en junio y dentro del club dan por muy probable su salida. No es una baja menor: se va el capitán, uno de los cerebros del proyecto y un futbolista que ha sostenido el juego de posición de City durante años.
A esa posible marcha se suma la incertidumbre alrededor de Rodri. El Balón de Oro del equipo de Pep Guardiola no tiene garantizado su futuro a largo plazo en Manchester. Hugo Viana y su grupo de trabajo prevén sentarse con el entorno del mediocentro en los próximos meses para negociar, pero en los despachos ya asumen que necesitan blindarse.
De ahí el giro de volante hacia el mercado. La idea es clara: asegurarse un mediocampo de élite de cara a la temporada 2026-27.
Elliot Anderson, prioridad absoluta
Dentro de esa hoja de ruta, Elliot Anderson ocupa la primera línea. El internacional inglés de Nottingham Forest se ha instalado en lo más alto de la lista de deseos del club. En City lo ven como una pieza estratégica para la siguiente fase del proyecto, hasta el punto de considerarlo el objetivo prioritario para el próximo verano.
Se da por hecho que Anderson saldrá de Forest tras el Mundial de la FIFA, y en Manchester se mueven como si fueran en cabeza en esa carrera. El perfil encaja: joven, inglés, con margen de crecimiento y capacidad para adaptarse a varios registros en la medular.
Pero en el Etihad no quieren solo futuro. Quieren también presente inmediato. Ahí entra Sandro Tonali.
Tonali, el gran deseo… y el gran problema
City lleva tiempo siguiendo la situación contractual de Tonali en St. James’ Park. El italiano, que encara los años centrales de su carrera, ve con buenos ojos la posibilidad de pelear títulos de forma constante en un club de la élite europea. Sobre la mesa, interés de Manchester City, Manchester United y Arsenal.
El contexto deportivo en Newcastle tampoco ayuda a retenerlo. La última temporada de los Magpies ha estado muy por debajo de las expectativas, y el mediocentro aparece en casi todas las quinielas de salidas importantes.
Sin embargo, el escenario no es tan sencillo para el campeón inglés. Tonali firmó un contrato largo: está ligado a Newcastle United hasta junio de 2029, con opción de ampliar un año más. Y ahí está el primer muro.
Según información de The Athletic, no existe ningún “gentlemen’s agreement” entre el jugador y el club que facilite una salida este verano. Nada de puertas medio abiertas ni promesas informales. Lo que hay es un vínculo sólido y una relación de “respeto y aprecio mutuos” entre la directiva de St. James’ Park y el internacional italiano.
En otras palabras: si City quiere a Tonali, tendrá que ir a por él de verdad.
Un fichaje de 100 millones y una operación compleja
En Newcastle United valoran a Tonali en torno a los 100 millones de euros. No se sientan a negociar por menos. La resolución de su futuro, además, se espera para después del Mundial de la FIFA que se disputará al otro lado del Atlántico.
Para City, el mensaje es claro: la operación es una “empresa muy complicada”. El club de Tyneside no tiene urgencia por vender, el jugador está blindado a largo plazo y el margen de maniobra es reducido.
Desde Manchester se ha llegado a deslizar la posibilidad de incluir hasta cuatro jugadores en un paquete para intentar rebajar el coste del traspaso. Una señal inequívoca de hasta qué punto valoran al italiano como pieza clave para reconstruir el centro del campo.
Pero hay un detalle que puede resultar decisivo: el propio Tonali. Para que la operación tenga opciones reales, en el Etihad consideran que el futbolista tendrá que dar un paso al frente y solicitar formalmente su salida, una especie de petición de traspaso en torno a esos 100 millones. Sin esa presión directa desde el lado del jugador, el movimiento se antoja casi imposible.
El tablero del mediocampo de City
Mientras tanto, la estrategia de Manchester City se mueve en dos tiempos. Por un lado, cerrar cuanto antes la llegada de un talento como Elliot Anderson, operación en la que se sienten favoritos. Por otro, mantener viva la vía Tonali, a la espera de que las conversaciones con Rodri definan el mapa definitivo del centro del campo.
La prioridad deportiva es inequívoca: incorporar un mediocentro de talla mundial este verano. El resto, nombres, fórmulas y tiempos, dependerá de cómo se muevan las piezas en los próximos meses.
Lo que está claro es que, si Sandro Tonali decide empujar la puerta de salida de St. James’ Park, el Etihad estará preparado para abrirle de par en par. Y entonces, la verdadera batalla empezará.


