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El Madrid y el dilema de la defensa: ¿Asencio como refuerzo?

El estreno liguero del Real Madrid ante Espanyol dejó una imagen tan clara como preocupante: José Mourinho tenía la defensa central en cuadro. Ibrahima Konaté y Dean Huijsen formaron de inicio, con Antonio Rüdiger en el banquillo y el canterano Mario Rivas como solución de emergencia. Ni rastro de Éder Militao ni de Raúl Asencio, ambos fuera de combate.

El caso de Asencio va mucho más allá de una simple baja médica. El central, formado en La Fábrica, ya sabía desde el inicio del verano que no entraba en los planes de Mourinho para la temporada 2026-27. Su salida parecía cuestión de tiempo. Hasta que todo se torció en un entrenamiento de julio: lesión y frenazo brusco a cualquier operación. Los plazos iniciales hablaban de septiembre. Demasiado tarde para el mercado, demasiado pronto para desaparecer del mapa.

Asencio acelera los plazos

El escenario ha cambiado. Según informa Diario AS, Raúl Asencio ya ha vuelto a los entrenamientos con el Real Madrid. No es un simple contacto con el césped: se espera que se incorpore al trabajo con el grupo a finales de esta misma semana. Si no hay contratiempos, Mourinho podría incluirlo en la convocatoria del próximo fin de semana ante Málaga.

El calendario aprieta. Tres partidos en ocho días. Un ritmo que obliga a medir cada minuto de Konaté y Rüdiger. Mourinho no quiere jugar con fuego en forma de sobrecargas o lesiones evitables. Ahí es donde la figura de Asencio recupera valor deportivo. Tener un central más disponible el domingo ante Málaga ya no es un lujo, es casi una necesidad.

De descartado a opción real en cuestión de semanas. El fútbol no espera a nadie.

¿Refuerzo para Mourinho o pieza de mercado?

La vuelta anticipada de Asencio tiene otra lectura, menos cómoda para el jugador. Su recuperación abre de nuevo, aunque sea un poco, la puerta de salida antes del cierre del mercado el lunes. Un futbolista sano, con ficha y sin hueco claro en los planes del entrenador siempre llama la atención de otros clubes.

Aquí aparece el choque de posturas. El jugador, por ahora, no quiere escuchar ofertas. Su intención es seguir en el Real Madrid y pelear por un sitio, pese a que el mensaje deportivo de Mourinho ha sido nítido desde el inicio del verano. No se ve fuera. No todavía.

La incógnita está en el tiempo. ¿Qué ocurrirá si, con el paso de los partidos, se confirma que su papel será residual? ¿Si ni siquiera la actual urgencia en la defensa le abre un espacio estable en las rotaciones? Ahí podría cambiar su postura, aceptando que el técnico no le reserva un rol protagonista.

Mientras tanto, el Madrid se agarra a su regreso como un respiro en medio de una defensa cogida con alfileres. Tres partidos en ocho días, una zaga al límite y un central que vuelve justo cuando parecía estar más lejos que nunca del foco.

La próxima lista de Mourinho, y el uso que haga de Asencio, dirá mucho más que cualquier declaración. Y puede marcar si su futuro inmediato se escribe en el Bernabéu… o en otra camiseta antes del lunes.