Szoboszlai rescata un punto para Liverpool en St James’ Park
Dominik Szoboszlai convirtió un penalti en el noveno minuto del tiempo añadido y arrancó un 2-2 agónico para Liverpool en el campo de Newcastle United, en un estreno de liga que tuvo de todo: golpes tempranos, respuestas tardías y un final eléctrico.
Gol tempranero y dominio local
Newcastle salió como un ciclón. Apenas se acomodaban los aficionados en las gradas cuando Anthony Elanga abrió el marcador en el minuto 5, aprovechando el arranque dubitativo de un Liverpool aún en fase de ensamblaje bajo las órdenes de Andoni Iraola.
El tanto encendió al equipo y al estadio. Cada recuperación de balón de los locales se convertía en una transición agresiva, cada pérdida de Liverpool en una amenaza. Matthias Jaissle, en su debut liguero al frente de Newcastle tras el relevo de Eddie Howe, veía cómo su plan inicial se imponía: presión alta, ataques verticales y Elanga como puñal constante.
La reacción de Liverpool
Liverpool tardó, pero no se rindió. Tras el descanso, el equipo de Iraola adelantó líneas, apretó la salida de balón rival y empezó a encerrar a Newcastle. La recompensa llegó en el minuto 55: Cody Gakpo cazó una ocasión y, con un disparo seco, firmó el 1-1. Un golpe directo, sin florituras, que devolvía a los visitantes al partido.
El empate parecía cambiar el guion. Sin embargo, el respiro de Liverpool duró apenas dos minutos.
El zarpazo de Willock
En el 57, Elanga volvió a encender la mecha. Con metros por delante, arrancó a toda velocidad, arrastró defensores y soltó el balón hacia Joe Willock. El centrocampista no dudó: control, mirada al arco y rosca lejana, superando a Alisson con un disparo magnífico. 2-1 y St James’ Park rugiendo de nuevo.
Newcastle acariciaba una victoria de impacto para abrir la temporada. El reloj corría a su favor, el equipo defendía con orden y Liverpool, pese a dominar tramos de posesión, chocaba contra un muro.
El penalti que lo cambió todo
Hasta que llegó la última jugada. Literalmente.
En los instantes finales del añadido, cuando los locales ya saboreaban el triunfo, Lewis Hall derribó dentro del área a Víctor Muñoz, debutante con Liverpool. Un contacto fatal, un instante de precipitación que congeló el estadio. El árbitro señaló el punto de penalti y el murmullo se transformó en silencio tenso.
Szoboszlai tomó el balón. Noveno minuto del tiempo extra, toda la presión sobre sus botas. Ejecutó con frialdad, ajustado y con autoridad, para firmar el 2-2 y silenciar a la grada que ya celebraba el triunfo.
Estrenos en los banquillos y regresos discretos
El empate dejó a Matthias Jaissle y Andoni Iraola compartiendo puntos en su debut liguero con Newcastle y Liverpool respectivamente. Ninguno se fue satisfecho del todo: el primero perdió una victoria que parecía segura, el segundo evitó una derrota que habría dejado muchas dudas.
Alexander Isak, que la temporada pasada vivió un curso marcado por las lesiones en Liverpool tras su salida de Newcastle, tuvo una tarde discreta en su regreso al noreste. Apenas apareció en ataque y pasó casi inadvertido ante su antigua afición.
Un homenaje antes del caos
Antes de que rodara el balón, el fútbol se detuvo para recordar a una leyenda. Ambos clubes rindieron un emotivo tributo a Kevin Keegan, fallecido recientemente a los 75 años. Aplausos largos, rostros serios y una comunión sincera entre dos aficiones que comparten parte de su historia a través de su figura.
Después, el partido honró al personaje: intensidad, drama y goles en los últimos segundos. Un inicio de temporada que deja una pregunta clara para ambos banquillos: ¿es este punto un impulso… o una oportunidad perdida?




