El caso Loko Pasifiki Tonga enciende las alarmas en los Dragons
La temporada de St George Illawarra Dragons ya era un incendio deportivo. Ahora, también es un incendio de vestuario. Loko Pasifiki Tonga, una de las grandes promesas del club, ha pedido permiso para explorar sus opciones en la NRL.
La petición llega después de otra semana fuera de la lista de Shane Flanagan. Otra semana mirando desde lejos a un equipo que ha arrancado el año con un demoledor cero de seis. Sin reacción en el campo. Y, de momento, sin reacción en la pizarra.
Un joven que pide paso… y se queda en la puerta
El martes se esperaban cambios de calado para el duelo de este fin de semana ante South Sydney Rabbitohs. El balance del equipo obligaba. La realidad fue otra: salvo la modificación forzada en el centro por la lesión de Moses Suli, Flanagan decidió no tocar nada.
Nada… salvo volver a dejar fuera a Pasifiki Tonga.
El dato duele más si se mira lo que hizo el joven prop el pasado fin de semana en la NSW Cup: 252 metros de carrera, un ensayo y casi 80 metros post contacto. Producción de jugador que pide primera línea, no de descarte.
La estadística reciente es clara: diez partidos en primera el año pasado, ni un solo minuto en 2026. De promesa integrada en el sistema a olvidado en cuestión de meses.
Malestar creciente y un martes clave
Según distintas informaciones, el descontento de Pasifiki Tonga no es nuevo. Lleva semanas acumulándose. Lo de este martes fue el punto de ebullición: su representación formalizó ante el club la solicitud para poder sondear el mercado.
El matiz contractual es importante. El prop renovó el año pasado hasta finales de 2027. Sin permiso de los Dragons, está atado al club para lo que queda de esta temporada y la siguiente, sin poder negociar libremente con otros equipos hasta el 1 de noviembre.
La postura de la entidad, de momento, es firme: no quieren dejarlo salir. Pero la NRL vive de movimientos rápidos y ventanas estrechas. Si aparece una oferta concreta antes del 30 de junio, el escenario podría cambiar de golpe y el jugador podría acabar en otro vestuario antes de que termine el año.
Un frente abierto en plena apuesta por los jóvenes
El contexto hace que la situación sea todavía más delicada. Los Dragons presumen de una camada prometedora de forwards jóvenes en su sistema. Nombres como Hamish Stewart, los hermanos Couchman y Dylan Egan ya han dejado su huella en distintos momentos.
En esa misma frontera del plantel de 19 hombres se mueve también Jacob Halangahu, otro proyecto de alto techo al que el club mira con buenos ojos.
Sin embargo, muchos dentro y fuera de la organización señalan a Pasifiki Tonga como el diamante más brillante del grupo: internacional juvenil, protagonista en el título de SG Ball que rompió la sequía del club en 2024 y un físico que encaja perfectamente en la NRL moderna.
Y ahí está la paradoja: el que quizá sea el mejor de todos se siente estancado, sin minutos y con la puerta de salida entreabierta.
La pregunta ahora es directa y pesa sobre el proyecto de los Dragons: ¿puede un club en crisis deportiva permitirse perder a uno de sus forwards más prometedores justo cuando más necesita un cambio de rumbo?





