Casemiro se despide y deja vacío en el centro del campo del United
Cuatro años después de aterrizar en Inglaterra, Casemiro hace las maletas. Su contrato se agota, entra en la agencia libre y deja al Manchester United sin el ancla que sostuvo buena parte de su centro del campo. A los 34 años, el ex del Real Madrid cierra etapa. Y deja un hueco enorme.
Michael Carrick y su cuerpo técnico lo saben. El motor del equipo no puede perder revoluciones justo cuando el club vuelve a respirar aire de Champions League. La prioridad del verano pasa por ahí: reforzar la sala de máquinas con criterio, sin perder potencia y, si es posible, ganando futuro.
El mercado, claro, se encarece en cuanto aparece el nombre del United. Se habla de cifras mareantes, de operaciones que superarían con holgura los nueve dígitos. El nombre de Anderson, internacional inglés que apunta al próximo Mundial, ya circula acompañado de una etiqueta de precio desorbitada. Pero en Old Trafford no quieren solo grandes cheques; buscan incorporaciones inteligentes, que sirvan tanto para el corto como para el largo plazo.
Ahí entran en escena perfiles como Adam Wharton y Carlos Baleba, dos centrocampistas que combinan algo de experiencia en Premier League con margen de crecimiento. Piezas interesantes, sí. Aunque la gran cuestión sigue en el aire: ¿por quién apostará realmente el United para reconstruir su centro del campo tras la marcha de Casemiro?
Djemba-Djemba señala a su “hombre principal”
Eric Djemba-Djemba, que conoce bien la exigencia del club tras su paso por Old Trafford, lo tiene clarísimo. Consultado por GOAL, en una entrevista en colaboración con World Cup Betting, no dudó al imaginarse con el control del presupuesto de fichajes del United.
“Manchester United es un gran equipo y quiere ganar trofeos, quiere volver arriba y quedarse ahí. Para mí, la primera elección, Valverde, y la segunda, Baleba”, explicó el excentrocampista camerunés.
Su argumento va más allá del nombre. Djemba-Djemba mira la clasificación y ve un equipo que ha terminado tercero, que regresa a la Champions League y que, para dar el siguiente salto, necesita jerarquía con balón y carácter competitivo.
“Terminaron terceros, van a la Champions League, ahora necesitan jugadores que vengan con experiencia, que sepan conservar la pelota, que traigan el espíritu del juego”, subrayó.
Y ahí, insiste, aparece un perfil por encima del resto.
“Valverde es el hombre principal. Valverde es un ‘box to box’, puede jugar de extremo, también puede jugar de lateral derecho, porque le vi jugar de lateral derecho. Valverde es el hombre principal. Si me piden elegir, le elijo a él primero y a Baleba como segunda opción”.
La versatilidad del uruguayo, capaz de abarcar metros, sostener al equipo sin balón y romper líneas con carrera, encaja con la idea de un United que quiere volver a ser dominante, no solo reactivo. Baleba, por su parte, representa la apuesta de futuro: físico, energía y margen para crecer en un entorno de máxima exigencia.
El peso de la historia y el vacío que deja Casemiro
El contexto competitivo no perdona. El United regresa a la Champions tras 15 años sin pisar una final de la competición. Sus grandes noches europeas parecen ya muy lejanas: aquellas campañas invictas rumbo al título en 1999 y 2008, que hoy se revisan con lupa y se comparan con otros campeones.
Un estudio de Bally Bet, que clasifica a los equipos que levantaron la Champions sin perder un solo partido, sitúa a aquellos campeones del United en el último puesto de esa lista, con un porcentaje de victorias del 46,2%. En el extremo opuesto aparece el Bayern Munich de 2020, que ganó todos sus encuentros, incluida aquella histórica goleada 8-2 a un Barcelona liderado por Lionel Messi.
Ese es el nivel de exigencia al que aspira regresar el club inglés. Volver a competir de tú a tú con las grandes potencias del continente, encadenar campañas profundas en Europa, pelear por títulos. Y hacerlo, a partir de ahora, sin Casemiro.
El brasileño, cinco veces campeón de Europa, llegó para aportar oficio y colmillo en noches grandes. Su salida no es solo una cuestión de nombres en una plantilla; es la pérdida de un especialista en manejar partidos de alta tensión, un mediocentro acostumbrado a sobrevivir en escenarios donde un error te deja fuera.
“Fue demasiado pronto para anunciar que se iba”
Djemba-Djemba, que no escatima elogios hacia el brasileño, habría preferido otro desenlace. Le habría dado una temporada más en Old Trafford.
“Ha hecho una gran temporada. Esperaba que se quedara un año más, es un centrocampista fantástico. Tiene muchísima experiencia”, aseguró.
El exjugador cree que el timing de la decisión no ayudó, sobre todo por cómo cambió el panorama con la llegada de Michael Carrick al banquillo.
“Me habría encantado que se quedara un año más, pero no tengo la decisión. La decisión es suya, pero creo que fue demasiado pronto para que dijera qué hacer, que se iría del club. Fue pronto para él porque después, cuando llegó Michael Carrick, todo cambió, ¿no es así? Todo estaba cambiando, él estaba jugando bien, el equipo estaba jugando bien, volvieron a subir, ahora irán a la Champions League. Creo que fue pronto para que anunciara que se iría del club. Esperaba que se quedara otro año más, pero tristemente, esto es fútbol”.
La reflexión es clara: Casemiro se marchó justo cuando el proyecto empezaba a tomar forma, cuando el equipo encontraba un patrón reconocible y su propia influencia en el juego volvía a crecer. El giro de guion con Carrick al mando llegó tarde para revertir una decisión que ya parecía tomada.
Ahora el United se asoma a un verano decisivo. Sin Casemiro, con la Champions en el horizonte y con nombres como Valverde y Baleba sobre la mesa, el club está obligado a acertar. Porque la próxima vez que suene el himno europeo en Old Trafford, ya no bastará con estar. Habrá que demostrar que el centro del campo del United vuelve a estar a la altura de su historia.



