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Liverpool persigue a Bradley Barcola mientras PSG flexibiliza precio

Liverpool no suelta el nombre de Bradley Barcola. Y ahora, por primera vez en semanas, el escenario se mueve a su favor: Paris Saint-Germain está dispuesto a escuchar ofertas por debajo de su tasación inicial, según informan en Francia.

El club de Anfield ya había empezado a reconstruir su ataque con la llegada de Victor Muñoz desde Osasuna en este mercado de verano, un fichaje pensado para refrescar una línea ofensiva que debe aprender a vivir sin Mohamed Salah. En defensa, el proyecto también se ha reforzado con los centrales Jeremy Jacquet, procedente de Rennes, y Ronald Araújo, llegado desde Barcelona. Pero el gran vacío sigue estando en las bandas. Y ahí entra Barcola.

De Diomande a Barcola: giro en el plan de Liverpool

Liverpool tenía en su radar a Yan Diomande, de RB Leipzig. El perfil gustaba, la operación se estudiaba, pero el futbolista dejó claro que priorizaba un movimiento hacia PSG o Real Madrid. Esa preferencia obligó al club inglés a cambiar de objetivo.

El foco se desplazó entonces hacia Bradley Barcola, internacional francés que ha ido perdiendo protagonismo en el Parque de los Príncipes bajo la dirección de Luis Enrique. Menos minutos, más competencia y una sensación clara: su situación podía abrir una ventana de oportunidad para quien se atreviera a pujar fuerte.

Durante semanas, las negociaciones entre Liverpool y PSG se han movido en un terreno complicado. Desde Francia se filtraba que el campeón de Ligue 1 pedía en torno a 130 millones de libras, unos 152 millones de euros, por el extremo. Una cifra de élite absoluta.

PSG baja ligeramente el listón

Según el medio francés Jeunes Footeux, el club parisino ha rebajado de forma relativa sus exigencias. Durante mucho tiempo, el mínimo fijado internamente rondaba los 150 millones de euros. Ahora, tras las últimas incorporaciones ofensivas, el discurso cambia.

El PSG, apuntan, está dispuesto a escuchar propuestas en una horquilla de entre 130 y 140 millones de euros. No es una ganga. Ni mucho menos. Pero sí un gesto que confirma la enorme valoración que la dirección deportiva parisina mantiene sobre Barcola y, al mismo tiempo, deja entreabierta la puerta a una negociación algo más flexible.

Desde Francia lo describen como un “pequeño gesto” hacia Liverpool. Lo suficiente como para invitar al club inglés a intensificar su ofensiva. No tanto como para pensar que PSG vaya a ceder más. El mensaje es claro: no hay obligación de vender y no habrá más “generosidad”.

Romano: “Liverpool está confiado y quiere acelerar”

El pulso del mercado lo marca, como casi siempre, también la voz de Fabrizio Romano. En uno de sus últimos vídeos en YouTube, el especialista italiano en fichajes ofreció una actualización que encaja con el giro de las últimas horas: espera que la operación por Barcola entre ahora en una fase decisiva, con Liverpool decidido a acelerar.

Romano subrayó un detalle significativo: ni Bradley Barcola ni Ibrahim Mbaye entraron siquiera en el banquillo de PSG. Un síntoma evidente de que el club trabaja en salidas en ataque, sobre todo teniendo en cuenta la profundidad de su frente ofensivo actual, con nombres como Desire Doue, Ousmane Dembélé, Khvicha Kvaratskhelia, Ferran Torres, Mika Goots y Maghnes Akliouche. Seis futbolistas de alto nivel que dejan poco espacio para más protagonistas.

En ese contexto, Romano fue directo: Liverpool está negociando por Barcola, Liverpool se muestra confiado y Liverpool está presionando para cerrar la operación. Según su información, el club inglés ya tiene un acuerdo verbal con el jugador en cuanto a condiciones personales. El siguiente paso es desbloquear el entendimiento definitivo con PSG.

A partir del lunes, advertía, se entra en “etapas cruciales” de la historia. Las conversaciones seguirán, el margen de maniobra es estrecho y las cifras son enormes, pero el escenario es claro: el acuerdo está “absolutamente en marcha”.

Liverpool ya ha empezado a rediseñar su futuro sin Salah. La gran cuestión ahora es si Barcola será el rostro que encabece esa nueva era en Anfield.