La selección inglesa femenina arrancó la semana con una mala noticia y una puerta entreabierta a la ilusión. La lesión en el hombro de Freya Godfrey obliga a Sarina Wiegman a retocar una lista que ya estaba bajo la lupa por los problemas físicos de varias jugadoras clave. Y, al mismo tiempo, abre paso al primer gran salto de Keira Barry.
Golpe para Godfrey, oportunidad aplazada
Godfrey, de 20 años, venía firmando una temporada de crecimiento sostenido con London City Lionesses tras su salida definitiva de Arsenal el pasado verano. Su progresión la había convertido en una fija en las tres últimas convocatorias de Wiegman. Siempre en la foto, aún sin estrenar internacionalidad, pero cada vez más cerca.
El golpe llega en el peor momento. Una lesión en el hombro la obliga a abandonar la concentración antes de empezar y regresar a su club para iniciar el tratamiento. Su debut con la absoluta tendrá que esperar. Otra vez. Después de meses instalada en la órbita de la selección, la delantera ve cómo el sueño se congela justo cuando parecía al alcance de la mano.
Keira Barry irrumpe en escena
El hueco de Godfrey lo ocupa otra atacante de 20 años, Keira Barry, una de las perlas mejor valoradas del sistema de formación inglés. Diez años en la estructura de Manchester United forjaron su perfil, pero la falta de minutos en el primer equipo la empujó a tomar una decisión valiente: salir en febrero y cruzar el Atlántico.
Su nuevo destino, Bay FC, la ha lanzado de inmediato al escaparate. Al mando está Emma Coates, exseleccionadora en las categorías inferiores de Inglaterra, que la conoce al detalle. Bajo su dirección, Barry ha arrancado fuerte en la NWSL, con gol incluido en una reciente victoria ante North Carolina Courage. Un impacto rápido, directo, que no ha pasado desapercibido.
Ese rendimiento le vale ahora su primera llamada con la absoluta. No estaba previsto. Su plan para este parón internacional era integrarse con la selección sub-23. Ese billete cambia de manos.
Vivienne Lia sube un peldaño
La plaza que deja Barry en la sub-23 la ocupa Vivienne Lia, otro nombre propio de la nueva ola inglesa que se foguea lejos de casa. Cedida por Arsenal a Hammarby, la delantera ha comenzado la Damallsvenskan con autoridad: un gol y una asistencia en el 3-1 ante Rosengard en la primera jornada.
Su producción en Suecia refuerza la sensación de que la base ofensiva del futuro inglés se está curtiendo a buen ritmo en distintos contextos. En este parón, el ascensor de categorías no se detiene: Godfrey sale, Barry sube, Lia se asoma.
El regreso de Charles, una pieza clave atrás
La otra novedad en la lista de Wiegman es de corte muy distinto. Llega desde la experiencia y la versatilidad. Se trata de Niamh Charles, 31 veces internacional, que vuelve a una convocatoria después de tres meses fuera por una lesión de tobillo.
Su reaparición ha sido progresiva, medida al milímetro por Chelsea. Primero, 17 minutos en el frenético 4-3 ante Aston Villa a finales de marzo. Después, media hora más frente a Arsenal unos días más tarde. Y, por fin, su primera titularidad desde diciembre, en la victoria en la FA Cup contra Tottenham, con una actuación sólida que devolvió seguridad a su banda.
No sorprendió que Wiegman la dejara fuera de la primera lista, cuando apenas acumulaba ese cuarto de hora ante Villa. Con más minutos en las piernas y buenas sensaciones, la seleccionadora decide ahora reabrirle la puerta. Una lateral con pasado de delantera, capaz de aportar profundidad y equilibrio en ambos costados, vuelve al ecosistema de la selección justo antes de un duelo mayúsculo.
Williamson y Mead, la gran incógnita
No todas las dudas se han despejado. En el horizonte asoma España en Wembley, un choque de máxima exigencia, y dos nombres siguen en rojo en la libreta médica: Leah Williamson y Beth Mead.
Williamson no ha jugado ninguno de los últimos cinco partidos de Arsenal por un problema en los isquiotibiales. Su ausencia prolongada inquieta, porque se trata de la gran referencia defensiva y de liderazgo del equipo. Mead, por su parte, se retiró cojeando en la derrota ante Brighton el pasado fin de semana, encendiendo otra alarma a las puertas del parón.
El parte actualizado del martes no incluyó novedades sobre ellas. Para la afición, ese silencio puede interpretarse como un pequeño respiro. No hay confirmación de baja, pero tampoco garantías. Queda una semana para que Inglaterra se mida a España en Wembley y el margen es estrecho.
Mientras Godfrey inicia la cuenta atrás para volver y Barry se prepara para su primera experiencia con la absoluta, la gran pregunta es otra: con qué once, y con qué líderes sobre el césped, llegará Inglaterra a ese escaparate mundial en Londres.





