Lamine Yamal decide el partido pero sufre lesión
El penalti que lo cambió todo… y lo dejó cojeando
Lamine Yamal volvió a decidir un partido de Liga para el Barça, pero esta vez el precio fue alto. El adolescente español provocó y transformó el penalti que dio una victoria mínima y pesadísima a los azulgranas, y se lesionó justo en el golpeo. Ni siquiera llegó al descanso.
La acción que marcó la noche nació de su descaro. Yamal encaró, se coló en el área con sus zancadas cortas, combinó con Dani Olmo y, cuando buscaba un último recorte para dejar atrás a Yoel Lago, el defensa de Celta lo derribó. Penalti claro.
El propio Lamine tomó la responsabilidad. Miró a Ionut Radu, respiró y lanzó raso. El guardameta adivinó el lado, pero no llegó. Gol. Camp Nou estalló. Y, de repente, el gesto cambió: mano al músculo, paso roto, mirada al banquillo.
Se tiró al césped casi al mismo tiempo que sus compañeros corrían a celebrarlo. Pidió asistencia médica de inmediato, sin poder apoyar bien. Mientras el estadio festejaba el 1-0, el chico que lo había provocado y convertido ya sabía que algo no iba bien.
El partido se detuvo durante más de quince minutos por un incidente médico en la grada, y ese parón terminó de sellar su noche. Cuando el juego se reanudó, Lamine ya estaba en el banquillo y Roony Bardghji ocupaba su lugar. Cambio obligado, y una mueca de preocupación en el rostro de Hansi Flick.
En el mismo encuentro, el Barça perdió también a Joao Cancelo, que tuvo que abandonar el campo lesionado, añadiendo otra nota amarga a un triunfo que, en la tabla, vale oro: los azulgranas se marchan nueve puntos por delante de Real Madrid, con seis jornadas por jugarse y un Clásico marcado en rojo el 10 de mayo.
Pedri, protagonista también en la construcción del juego, no escondió la inquietud por su joven compañero. Admitió que el equipo necesita cerrar cuanto antes La Liga y, entre líneas, dejó claro lo que pesa la baja de un futbolista que se ha vuelto diferencial. Deseó que la lesión de Lamine se quede en “pocas semanas” y recordó que la juventud del atacante juega a favor de una buena recuperación. Las pruebas médicas de este lunes marcarán el diagnóstico y el calendario.
Sin el brillo habitual tras la eliminación europea ante Atlético de Madrid, el Barça de Flick tiró de oficio y de talento individual. Joan Garcia sostuvo al equipo en los primeros minutos con buenas paradas a Pablo Duran y Ferran Jutgla. A partir de ahí, el duelo se espesó. El chispazo de Yamal fue la llave.
Tras el descanso, sin el joven extremo y sin Cancelo, el Barça se atrincheró más de lo previsto. Apenas generó peligro hasta que Ferran Torres cazó una volea magnífica a pase de Pedri, pero la alegría se evaporó en segundos: fuera de juego muy ajustado y gol anulado.
Celta, que se va del Camp Nou en séptima posición y todavía con la mirada puesta en Europa, apretó hasta el final. Marcos Alonso, viejo conocido de la casa, tuvo la suya a balón parado, pero estrelló la falta en la barrera. Los locales resistieron como pudieron, aferrados a un 1-0 que puede valer un título.
La noche dejó tres certezas: el Barça se agarra con fuerza a La Liga, Lamine Yamal volvió a ser decisivo y el parte médico del vestuario culé, con el propio Lamine y Joao Cancelo entre algodones, marcará el tono del tramo final de temporada. ¿Hasta dónde puede llegar este equipo si su joya tiene que parar justo cuando más quema el calendario?




