Josh Hart reacciona al traspaso de Liam Delap y enciende a la afición de Chelsea
Josh Hart, campeón de la NBA y confeso hincha de Chelsea, volvió a demostrar que en redes sociales no tiene freno. Esta vez, a costa de Liam Delap y de un traspaso que ha tocado un nervio sensible entre los aficionados ‘blue.
El escolta de New York Knicks, que suele comentar partidos y decisiones del club londinense como si fuera un hincha más, reaccionó a la noticia de que Chelsea había alcanzado un acuerdo para vender a Delap a Nottingham Forest por 45 millones de libras, según informó Fabrizio Romano.
Vio la cifra y no se contuvo. Escribió: “Does that say 45 million?!?! Take it and RUN!”. El mensaje corrió como la pólvora.
De fan apasionado a figura pública cuestionada
La frase, celebrada por muchos como el desahogo de cualquier aficionado frustrado con la política de fichajes de Chelsea, no cayó igual de bien en todos los rincones de la comunidad ‘blue’. El problema no era solo el contenido, sino quién lo decía.
Varios usuarios le recordaron a Hart que ya no es un hincha anónimo. Uno de ellos le respondió: “Esto es medio irrespetuoso de h—, pero lo entiendo totalmente”. Otro fue más directo con el matiz profesional: “¿Un atleta profesional hablando así de otro atleta? Tiempos locos los que vivimos”.
La crítica se repitió con el mismo tono: el mensaje puede ser comprensible, pero el emisor tiene otro peso. “Hermano, no hables así de tus colegas profesionales (aunque estoy completamente de acuerdo con lo que dices)”, bromeó otro aficionado, señalando la contradicción entre el fondo y la forma.
Un seguidor de Chelsea, más serio, le lanzó un aviso envuelto en cariño: “Josh, tú también eres profesional. Delap no funcionó en Chelsea, pero no deberías publicar algo así. Mucho cariño”.
“Olvida que no es un fan normal”
La reacción dejó una sensación clara: para muchos, Hart cruza una línea que otros deportistas de élite evitan. “Josh se olvida de que no es un fan normal a veces”, escribió un usuario, sorprendido por la crudeza del comentario del jugador de los Knicks.
Otro aficionado fue al cuerpo, no solo al argumento, y apuntó directamente al rol de Hart en su propio equipo: “Es gracioso cómo otros deportistas (cuarto hombre en su equipo) reaccionan a traspasos de jugadores que son malos”.
El trasfondo es evidente. La mayoría de jugadores de la NBA con la exposición mediática de Hart suelen medir cada palabra, entrenados para esquivar polémicas y titulares incómodos. Hart, en cambio, se ha ganado fama precisamente por lo contrario: habla sin filtro, responde como si estuviera en el sofá con amigos y sus mensajes suelen hacerse virales, para bien o para mal.
Esta vez, el blanco fue un futbolista que no terminó de cuajar en Stamford Bridge y un precio de traspaso que muchos consideran un negocio redondo. Hart lo dijo como lo diría cualquier hincha. La diferencia es que él no es “cualquiera”.
Y nada indica que unas cuantas críticas en redes vayan a cambiar la forma en la que se comporta. Josh Hart seguirá siendo Josh Hart. La pregunta es cuánto más está dispuesto a tensar la cuerda con una afición que, por ahora, se debate entre reírle las gracias… o pedirle que se comporte como el profesional que es.



