Búsqueda de Ákos Buzsáky: Ex QPR desaparecido en Hungría
La noticia ha sacudido tanto a Hungría como a quienes recuerdan su zurda en Inglaterra. La policía húngara lleva más de una semana buscando a Ákos Buzsáky, ex centrocampista de Queens Park Rangers y de la selección húngara, después de que se denunciara su desaparición.
Los registros oficiales señalan que la búsqueda comenzó el 18 de agosto. Desde entonces, las autoridades intentan localizar al ex futbolista de 44 años, que en los últimos tiempos había construido una vida lejos de los focos del fútbol.
De la Premier League a la construcción
Buzsáky fue un rostro habitual en el fútbol inglés a finales de la década de 2000 y comienzos de la de 2010. Tras destacar en Plymouth Argyle, dio el salto a Queens Park Rangers, donde se ganó el cariño de la grada con su calidad en el centro del campo.
Con QPR llegó a la Premier League en la temporada 2011/12 y firmó dos goles en la élite inglesa, un logro que coronó su etapa en el club londinense. Más tarde, puso el broche final a su carrera profesional en Portsmouth, en League One, antes de colgar las botas en 2013.
Cuando el balón dejó de rodar para él, eligió un camino muy distinto. Según los informes, se dedicó a la construcción como contratista y pasó largos periodos trabajando en Grecia, hasta el punto de pasar casi todo el último año allí.
La familia, desconcertada por la búsqueda
El giro más desconcertante del caso llega desde su entorno más cercano. Su padre, Ákos Buzsáky Sr., se enteró de que la policía buscaba a su hijo a través de los medios. El diario húngaro Blikk contactó con él y su reacción reflejó sorpresa total.
«No sabía que la policía también estaba buscando a mi hijo. Básicamente pasa mucho tiempo en Grecia, donde trabaja como contratista de construcción. Pasó casi todo el último año allí», explicó.
Los informes apuntan a que Buzsáky ya no convive con la madre de sus dos hijas. Su propia madre también se ha volcado en tratar de localizarle en los últimos días y se cree que pudo ser ella quien presentó la denuncia de desaparición ante las autoridades.
Mientras la policía mantiene activa la búsqueda, las incógnitas se acumulan alrededor de una figura que, durante años, fue sinónimo de talento y pegada a balón parado en el fútbol húngaro e inglés.
Un verano oscuro para el fútbol
La desaparición de Buzsáky llega en un verano especialmente duro para el mundo del fútbol. Hace solo unas semanas se confirmó la muerte de Quevin Castro, ex centrocampista de West Bromwich Albion, que se desplomó durante un amistoso de pretemporada en Portugal.
Castro tenía 25 años y acababa de celebrar su cumpleaños días antes de su fallecimiento, un recordatorio doloroso de lo frágil que puede ser la vida incluso para un deportista en plenitud física.
Entre la búsqueda de Buzsáky y la tragedia de Castro, el fútbol vuelve a mirar más allá del marcador y la clasificación. La pregunta, inevitable, es qué más puede hacer el deporte para proteger y acompañar a quienes un día fueron sus protagonistas.




