Jorge Jesus asume el mando de Portugal: un desafío mayúsculo
Portugal gira una página importante. Tras la salida de Roberto Martínez, la federación ha elegido a Jorge Jesus como nuevo seleccionador, un técnico de 71 años que llega con una mochila repleta de títulos, conflictos, giros inesperados de carrera y, sobre todo, personalidad.
El adiós de Martínez y el vacío del Mundial
La etapa de Martínez se cerró con un golpe doloroso: eliminación en octavos de final del Mundial ante España, el lunes. Un proyecto que había arrancado a comienzos de 2023 se quedó corto en el escenario que más pesa, y la federación decidió cambiar el rumbo.
Portugal no pisa unas semifinales de Copa del Mundo desde 2006. Mientras tanto, ha construido una reputación de equipo ganador en Europa: campeón de la Eurocopa en 2016, campeón de la Nations League en 2019 y de nuevo en 2025. El listón competitivo está alto. El Mundial, sin embargo, sigue siendo la espina.
En ese contexto aterriza Jorge Jesus.
Un técnico de 36 años de banquillo… y 25 títulos
La carrera de Jesus como entrenador se extiende durante 36 años. Un recorrido largo, lleno de paradas de alto voltaje: dos etapas en Benfica, un paso intenso por Sporting CP, una irrupción triunfal en Flamengo y un ciclo reciente marcado por el fútbol saudí, con Al Hilal y Al Nassr como grandes escenarios.
Su palmarés impresiona: 25 trofeos. Tres Ligas portuguesas con Benfica, un título liguero en Brasil con Flamengo y campeonatos de la Saudi Pro League con Al Hilal y Al Nassr. No es un gestor de transición. Es un técnico acostumbrado a llegar para ganar.
Su nombre llegó a estar en la órbita de una de las selecciones más grandes del planeta: en marzo de 2025, se le situó entre los principales candidatos a dirigir a Brasil, junto a Carlo Ancelotti, que finalmente asumió el cargo tras dejar Real Madrid en mayo. No fue a Brasil. Hoy, el destino le coloca en el banquillo de su país.
De Lisboa a Río y Riad: un currículum con cicatrices
Jesus nunca ha sido un entrenador de perfil bajo. En 2015 protagonizó uno de los movimientos más ruidosos del fútbol portugués reciente: dejó Benfica para fichar por su rival de ciudad, Sporting CP. Un terremoto deportivo y emocional en Lisboa.
Su salto a Arabia Saudí también dejó huella. Dos etapas en Al Hilal, donde sumó títulos y polémicas, y un cambio de acera el pasado verano para tomar las riendas de Al Nassr, el gran rival de Riad. Allí devolvió al club a la cima con su primer campeonato en siete años. Una sequía rota, otro título a su nombre.
Antes de fichar por Al Nassr, donde coincidió con Cristiano Ronaldo, el propio Jesus admitió que no pudo decir que no a la llamada del astro portugués. “No podía rechazar la invitación” del legendario delantero para entrenar al club, confesó entonces. El técnico llegó, compitió y se marchó al final de la temporada 2025-26. El puesto lo ocupa ahora Ange Postecoglou.
Cristiano se despide del Mundial, Portugal mira a 2030
La designación de Jesus llega en un momento simbólico. Cristiano Ronaldo, máximo goleador histórico a nivel de selecciones con 146 tantos en 233 partidos con Portugal, ya ha confirmado que no disputará otro Mundial. Se cierra una era.
El próximo gran escenario ya tiene fecha y acento local. Portugal coorganizará el Mundial de 2030 junto a España y Marruecos, con Uruguay, Argentina y Paraguay albergando también partidos al inicio del torneo. Un Mundial repartido, histórico, y con partidos en casa para la selección lusa.
La gran pregunta es evidente: ¿qué Portugal llegará a esa cita?
Un proyecto sin red
Jesus asume un vestuario que ya sabe lo que es ganar títulos continentales, pero que lleva dos décadas sin pisar las últimas rondas de un Mundial. Deberá gestionar la transición de una generación marcada por Cristiano hacia un equipo con nuevos líderes, sin perder la competitividad que ha llevado a Portugal a levantar la Eurocopa y dos Nations League.
No se trata solo de resultados. Se trata de identidad. El estilo agresivo, exigente y emocional de Jorge Jesus encaja con una selección que busca carácter en los grandes momentos. Sus 36 años de carrera no le conceden margen para la paciencia: llega para competir desde el primer día.
El banquillo de Portugal ya tiene dueño. La pregunta, ahora, es si Jorge Jesus será el hombre que devuelva al país a las alturas del Mundial… justo cuando el torneo llame a la puerta de casa en 2030.



