James Maddison y el Tottenham: Regreso y desafíos
James Maddison vuelve a respirar fútbol. Y el Tottenham, algo de calma.
El mediapunta aún no había disputado un solo minuto este verano con los Spurs, arrastrando un problema no especificado tras la grave lesión de ligamento cruzado anterior sufrida en la pretemporada pasada, que le borró prácticamente toda la campaña. A una semana del estreno de la Premier League en el banquillo de Roberto De Zerbi, con una visita corta a Brentford en el horizonte, el temor era claro: otro inicio de curso sin su cerebro creativo.
La respuesta llegó el domingo, lejos de los focos.
Maddison rompe el hielo… a puerta cerrada
Maddison apareció en el once inicial de Tottenham en el segundo amistoso consecutivo ante Hoffenheim en menos de 24 horas. El contexto, eso sí, muy distinto. El 3-0 del sábado, con doblete de Mikey Moore y gol de Richarlison, se jugó en el Tottenham Hotspur Stadium, con público y ambiente de preestreno liguero. El duelo del domingo se escondió en Enfield, en el complejo de entrenamiento de Hotspur Way, a puerta cerrada.
Allí, con un once completamente distinto, Maddison firmó su primera titularidad en casi 12 meses. Solo 45 minutos, pero simbólicos. Y lejos de ser un regreso limpio.
Perdió un balón temprano dentro del área y cometió falta sobre Leon Avdullahu. Penalti. Adam Hlozek no perdonó y adelantó a Hoffenheim desde los once metros. Un recordatorio de que el ritmo de competición no se recupera con una simple alineación.
Al descanso, relevo. Maddison dejó su sitio al joven Reiss Elliot-Parris tras una actuación irregular, mezcla de necesidad de minutos y óxido acumulado. Pero el verdadero pulso del partido ya había cambiado de dueño.
Mateus Fernandes, 90 minutos y un aviso
La otra gran noticia del día para Tottenham se llamó Mateus Fernandes. El fichaje de 85 millones de libras procedente de West Ham completó los 90 minutos, una señal potente a una semana del inicio liguero tras superar una molestia en el gemelo sufrida en la gira por Nueva Zelanda y Australia.
El centrocampista portugués volvió a dejar huella. Desde su bota derecha salió el centro milimétrico que Ben Davies cabeceó a la red en el minuto 20, llegando desde muy cerca tras una jugada de córner en corto. Un veterano al remate, un recién llegado al mando de la jugada. El empate se sintió como una corrección lógica al guion.
Poco antes del descanso, Tottenham dio la vuelta completa al marcador. Pape Matar Sarr, también de regreso, arrancó una conducción poderosa y abrió el camino para que el joven extremo Luca Williams-Barnett se plantara ante Luca Philipp y definiera con frialdad. Disparo seco, ejecución de futbolista que pide sitio. 2-1 y sensación de dominio.
El regreso de Sarr se sumó al de Rodrigo Bentancur, otro nombre clave que volvió a sumar minutos. Entre lesiones y recaídas, el centro del campo de los Spurs empieza a recuperar piezas.
Hoffenheim responde y los Spurs se quedan a medias
La segunda parte cambió el tono. Valentin Gendrey conectó una volea que superó a Brandon Austin y devolvió el empate para Hoffenheim. El conjunto alemán se sacudió la presión y, por momentos, mandó.
Kevin Danso rozó el 2-3 con un remate al larguero. Y ya en la recta final, el joven extremo Miracle Adewole estuvo cerca de firmar el gol de la victoria para los londinenses, que apretaron sin premio en busca del tanto decisivo. El marcador ya no se movió.
No fue una goleada brillante como la del sábado. Fue un ensayo áspero, con errores, piernas pesadas y decisiones todavía por afinar. Pero, para el cuerpo técnico, el valor estaba en los nombres y en los minutos, no en el resultado.
Luces encendidas… y sombras muy visibles
El regreso de Maddison, los 90 minutos de Mateus Fernandes y las apariciones de Bentancur, Sarr, Williams-Barnett o Souza dan aire al vestuario y motivos para el optimismo inmediato. Sin embargo, la lista de ausencias golpea con la misma fuerza.
Ni Micky van de Ven, ni Destiny Udogie, ni Mohammed Kudus disputaron un solo minuto en toda la pretemporada. A una semana de visitar Brentford, la preocupación es evidente. Lo mismo ocurre con Dejan Kulusevski, que apenas empieza a trabajar con el grupo tras una lesión de rodilla que lo tiene fuera desde mayo de 2025.
Dominic Solanke tampoco estuvo sobre el césped el domingo. Y en la portería, Guglielmo Vicario volvió a ausentarse, en medio de la expectativa general de que abandone el club antes del cierre del mercado el 1 de septiembre.
La enfermería no se vacía: Wilson Odobert y Xavi Simons siguen de baja de larga duración. Pedro Porro, por su parte, no jugó en toda la pretemporada tras disfrutar de vacaciones posteriores al título mundial con España, aunque ya se ha reincorporado al club esta misma semana.
Tottenham sale de la pretemporada con una mezcla inquietante: piezas clave que regresan justo a tiempo y otras que ni siquiera han aparecido. El balón echará a rodar en Brentford muy pronto. La pregunta es sencilla y brutal: ¿le alcanzará a De Zerbi con lo que tiene disponible para arrancar fuerte en la Premier League?



