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La incertidumbre de Arne Slot en Liverpool: ¿Es Xabi Alonso la solución?

La silla de Arne Slot se tambalea en Anfield. Oficialmente, el club le mantiene el respaldo. Extraoficialmente, el ruido es ensordecedor.

Liverpool, campeón de la Premier League en la primera temporada del técnico neerlandés, se asoma ahora a un cierre de curso sin un solo trofeo. El golpe más reciente llegó en Europa: un 4-0 en el global ante Paris Saint-Germain en los cuartos de final de la Champions League que ha dejado heridas abiertas y muchas preguntas.

El equipo cayó también en la cuarta ronda de la League Cup frente a Crystal Palace y se despidió de la FA Cup en cuartos ante Manchester City. Hoy es quinto en la Premier League, cuatro puntos por delante de Chelsea en la pelea por la próxima Champions, pero con los de Stamford Bridge aún por enfrentarse y con visitas tan incómodas como Everton, Manchester United y Aston Villa en el horizonte. El margen de error es mínimo. La presión, máxima.

FSG aguanta a Slot… por ahora

Según la información de David Ornstein, la intención de FSG es clara: mantener a Slot en el banquillo, pase lo que pase de aquí al final de temporada. El proyecto, al menos sobre el papel, no se toca.

Pero el contexto no ayuda. El rendimiento del equipo ha caído y las excusas se agotan. La lesión de Hugo Ekitike, con rotura confirmada del tendón de Aquiles, lo deja fuera lo que resta de campaña y buena parte de la siguiente. Un golpe duro para una delantera que ya vivía entre dudas. Y cada resultado que se escapa alimenta la sensación de que el ciclo de Slot podría acortarse antes de tiempo.

En ese escenario, un nombre emerge con fuerza en la grada y en el debate público: Xabi Alonso. Y junto a él, otro mito reciente del club, Steven Gerrard. Dos símbolos de Anfield, dos candidatos que despiertan más emoción que paciencia.

Pennant apuesta por Xabi… y señala a dos posibles sacrificados

Jermaine Pennant, exjugador del Liverpool y excompañero tanto de Xabi Alonso como de Steven Gerrard, tiene claro el orden de preferencias si se produce un relevo. Confía en que Slot pueda enderezar el rumbo, pero no duda a la hora de elegir un sustituto.

Pennant, en declaraciones a SPORTbible en nombre de RightBet, lo dejó nítido: priorizaría la llegada de Xabi Alonso. Argumenta que el técnico español conoce el club, su idiosincrasia y su exigencia, y que la conexión con la grada sería inmediata. Su trabajo en Bayer Leverkusen, donde ha conquistado la Bundesliga con autoridad, refuerza la sensación de que está preparado para dar el salto a un banquillo de élite como el de Anfield.

Pero el exextremo va un paso más allá. Si Xabi aterrizara en Liverpool, Pennant cree que habría víctimas deportivas claras en el vestuario. Cody Gakpo aparece en la primera línea de esa lista. Según su análisis, el neerlandés no se ha ganado el favor mayoritario de la afición y su rendimiento no ha estado a la altura de las expectativas.

El otro nombre propio es Alexis Mac Allister. No por falta de talento, sino por oportunidad de mercado. Pennant considera que, si llegara una oferta lo suficientemente alta, el argentino podría salir para financiar una reconstrucción del centro del campo. En su visión, Xabi Alonso buscaría “energía y piernas” en la medular, un perfil físico y dinámico que marcaría la pauta de su Liverpool.

Curtis Jones también entra en el debate, pero con un matiz importante: es canterano, un producto local. Y eso, en Anfield, pesa. Pennant entiende que ese vínculo con la ciudad y con la grada podría protegerle en un posible proceso de limpieza de plantilla.

La responsabilidad de Slot y el fin de las excusas

No solo el entrenador entra en el foco. Michael Edwards, director ejecutivo, y Richard Hughes, director deportivo, también se acercan al último año de sus contratos. Tres figuras clave del organigrama, tres futuros abiertos. Para Pennant, el más probable de los tres en seguir es precisamente Slot.

El exjugador cree que el contexto interno —salidas importantes, el impacto emocional por el fallecimiento de Diogo Jota y la acumulación de lesiones— empuja al club a darle al técnico una segunda oportunidad con una plantilla al completo. En cambio, ve más factible la marcha de Edwards.

Eso no significa barra libre para el entrenador. Pennant es tajante con las quejas de Slot sobre las decisiones arbitrales y el VAR. El técnico ha repetido en varias ocasiones que “tantas decisiones” han ido en contra de Liverpool este curso. Para el exfutbolista, ese discurso no se sostiene.

Cada equipo, recuerda, ha sufrido errores, expulsiones discutibles, penaltis en contra y lesiones clave. Señalar al arbitraje como explicación central de la mala temporada es, a su juicio, una forma de tapar problemas más profundos.

Pennant reparte responsabilidades, pero subraya un punto: todo empieza en el banquillo. El estilo, la identidad, las decisiones tácticas, la elección de los once y de los cambios, la gestión anímica… todo eso es terreno del entrenador. Y cuando el rendimiento colectivo cae de manera tan drástica respecto al curso anterior, la mirada se dirige inevitablemente hacia él.

Los jugadores tampoco salen indemnes. Para Pennant, la diferencia entre los estándares de la temporada pasada y los de esta es “de la noche al día”. Hay futbolistas que, simplemente, no han estado a la altura del escudo ni de las expectativas.

Un verano decisivo en Anfield

El diagnóstico es claro: Liverpool vive una de sus peores defensas de título reciente, fuera de todas las competiciones y obligado a pelear hasta el final por asegurar la próxima Champions League. No hay trofeos a los que agarrarse. Solo queda el futuro inmediato.

Slot deberá demostrar que puede reconstruir un equipo golpeado, recuperar la intensidad y redefinir una idea de juego que ha perdido filo. La directiva, por su parte, tendrá que decidir si apuesta de verdad por su proyecto o si escucha el clamor creciente por Xabi Alonso.

Porque si el español cruza de nuevo la puerta de Anfield, ya no será como elegante mediocentro. Llegaría con poder para moldear la plantilla, tomar decisiones duras y escribir su propia versión de la historia del club.

La pregunta es sencilla y brutal: ¿cuánto tiempo más puede esperar Liverpool antes de decidir quién quiere que lidere su próxima era?