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Liverpool mantiene a Richard Hughes mientras pierde a Ekitike

El proyecto deportivo del Liverpool se queda, por ahora, donde está. Richard Hughes seguirá este verano como director deportivo del club pese al interés firme de Al Hilal, en Arabia Saudí. No habrá mudanza inmediata al Golfo. Habrá trabajo en Melwood y en los despachos de Anfield.

A sus 46 años, Hughes continúa al frente del diseño del mercado que viene. No se trata de un simple ajuste: el plan pasa por incorporar tres o cuatro fichajes de peso para remodelar una plantilla que entra en otra fase de transición seria.

Él y Michael Edwards, chief executive of football, tienen contrato hasta el próximo verano. Dentro del club no se descarta que esa fecha marque un punto natural de ruptura, según cómo se desarrollen los próximos 14 meses. Por ahora, sin embargo, el mensaje es de continuidad. En Arabia Saudí y otros mercados se mantiene la admiración por el tándem, pero en Liverpool insisten: no ha llegado ninguna oferta oficial de Al Hilal en los últimos meses.

Un proyecto carísimo… y en constante movimiento

Las cifras hablan del poder que manejan Hughes y Edwards. Desde 2024 han supervisado un gasto de 459 millones de libras, buena parte de él concentrado el verano pasado con las llegadas de Alexander Isak, Florian Wirtz, Hugo Ekitike, Milos Kerkez, Jeremie Frimpong, Giorgi Mamardashvili y Giovanni Leoni.

No solo han comprado. También han vendido. Y mucho. El club ha ingresado 290 millones con las salidas de jugadores como Luis Díaz, Darwin Núñez, Ben Gannon Doak, Fabio Carvalho, Sepp van den Berg, Jarell Quansah, Caoimhin Kelleher y Trent Alexander-Arnold. Una rotación profunda, casi quirúrgica, que ha cambiado el esqueleto del equipo en muy poco tiempo.

Ahora llega otro punto de inflexión. Mo Salah y Andy Robertson se marchan este verano. Dos símbolos, dos pilares del ciclo reciente, dejan un vacío que no se llena con un simple fichaje. Y no son los únicos nombres en el aire: Curtis Jones, Alexis Mac Allister y Harvey Elliott también podrían salir si se dan las condiciones adecuadas.

El futuro de Arne Slot, bajo la lupa

En medio de este tablero se encuentra Arne Slot. Su futuro no está garantizado. La temporada se ha cerrado sin títulos y con actuaciones por debajo de las expectativas de un club que se mide por trofeos, no por sensaciones.

Hay dudas, hay debate interno, pero Slot sigue dentro del círculo de decisiones. Participa activamente en la planificación de la plantilla para el próximo curso, opina sobre perfiles, aprueba objetivos. No es la figura de un entrenador amortizado, sino la de alguien que aún influye en el rumbo deportivo, aunque su continuidad a medio plazo no esté blindada.

El verano, para él, puede ser tanto una oportunidad como un juicio.

Golpe devastador: Ekitike se rompe el Aquiles

En este contexto de reconstrucción constante, el Liverpool recibe un mazazo deportivo de enorme calibre. Hugo Ekitike estará fuera de los terrenos de juego durante meses tras romperse el tendón de Aquiles en la derrota del martes ante Paris St Germain.

El club lo confirmó con un comunicado contundente: Ekitike se perderá las últimas semanas de la temporada y no podrá disputar el Mundial de este verano con Francia. Un doble golpe, para el jugador y para el Liverpool.

El delantero, fichado el verano pasado desde Eintracht Frankfurt por 79 millones de libras, había respondido a la inversión con números. Suma 19 goles entre club y selección esta temporada, convirtiéndose en una de las referencias ofensivas del equipo y en uno de los pocos focos constantes de amenaza en un curso irregular.

Su lesión llega en el peor momento posible.

Champions en juego y un verano decisivo

El Liverpool encara el tramo final del curso con la clasificación a la próxima Champions League en el alambre. Ahora mismo es quinto en la Premier League, a tres puntos del Aston Villa, cuarto, y con una renta de cuatro puntos sobre el Chelsea.

Sin Ekitike, con Salah y Robertson haciendo las maletas, con varios titulares importantes en el escaparate y con el futuro de Slot bajo examen, el margen de error se reduce al mínimo.

En los despachos, Hughes y Edwards siguen al mando, apuntalando listas, cerrando escenarios, trazando un verano que puede redefinir al club. Arabia espera. Europa observa. Y Anfield, una vez más, se prepara para otro verano en el que se juega mucho más que un simple mercado de fichajes.