Gennaro Gattuso y Nuno Tavares: Una oportunidad perdida en el Real Madrid
El partido en el Stadio Olimpico no es uno más para Gennaro Gattuso. Nunca lo será. Frente a él está Milan, el club donde levantó su carrera, su carácter y buena parte de su vida futbolística. Pero esta vez el técnico se sienta en el banquillo de Lazio, en un estadio con más camisetas rossoneri que celestes por el boicot de la afición local al presidente Claudio Lotito.
El duelo arranca a las 17.00, hora del Reino Unido (18.00 CEST), pero para Gattuso el pitido inicial suena mucho antes, en la memoria.
“Construí mi vida en el Milan”
Gattuso no es de los que se pierden en nostalgia, pero tampoco la esconde.
“No leo los periódicos, es mejor así, así me concentro en mi trabajo. Construí mi carrera en el Milan, tuve campeones a mi lado y eso lo hizo todo mucho más fácil”, explicó a DAZN Italia, con esa mezcla de crudeza y sencillez tan suya.
El técnico sabe que su Lazio llega herida tras la eliminación en la primera ronda de la Coppa Italia, pero se agarra a la respuesta del vestuario.
“Los jugadores tienen que poner pasión en el partido, porque salimos en la primera ronda de la Coppa Italia, pero los chicos creen en lo que están haciendo. Si hoy hay un poco más de entusiasmo, es gracias a ellos”.
Enfrente, un Milan que conoce demasiado bien como para engañarse.
“Hemos analizado al Milan. A veces se mete atrás con cinco en línea, luego te puede hacer daño al contragolpe con sus extremos, como Chukwueze con sus centros. A ratos son agresivos, en otros se hunden más. Tenemos que tener coraje y mostrarles respeto, pero hacer las cosas a nuestra manera para firmar una buena actuación”.
La metáfora más cruda para Nuno Tavares
En medio del análisis táctico, Gattuso se detiene en un nombre propio: Nuno Tavares. El lateral de 26 años, que pasó por Benfica, Arsenal y Olympique Marseille antes de llegar a Lazio, sigue atrapado en esa etiqueta de “talento por explotar” que nunca termina de romper.
Ahí el técnico lanza una de las metáforas más llamativas de la previa.
“Siempre he dicho que Tavares es digno del Real Madrid. Da la sensación de alguien que perdió a sus padres joven, recibió una gran herencia y en cinco años se hizo humo”, dispara Gattuso.
No es un halago vacío. Es un aviso.
“Este es un jugador que debería estar en el Real Madrid. Lo tiene todo: velocidad, pierna derecha, pierna izquierda. Es un futbolista poco común, pero después de un partido necesita su tiempo para recuperarse. Es un buen chico, hay que meterse en su cabeza y hacer que lo entienda”.
Gattuso insiste en esa idea de potencial desperdiciado, de carrera que pudo ser otra.
“Él sabe que tiene talento y que con sus cualidades podría haber pasado 10 o 12 años en el Real Madrid. Solo hay que conseguir que lo entienda”.
Entre la nostalgia por el Milan y el desafío de despertar a Tavares, el partido en el Olimpico se convierte en algo más que tres puntos para Gattuso: es un examen a su propio poder de convicción, con su pasado mirándole desde la otra banda.



