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Fox y el ambicioso plan de Arsenal en la WSL

Naomi Girma, Lindsey Horan… La lista de estrellas estadounidenses en Europa crece cada temporada, pero pocas hablan tan claro como Emily Fox. La defensora de la USWNT, ahora pieza clave en Arsenal, no se anda con rodeos de cara a la nueva campaña de la WSL.

“Hay que ir a por todos”, lanzó en una entrevista con ESPN al hablar de los títulos domésticos e internacionales. Sin matices. Sin rebajas. “Si quieres ser la mejor, tienes que ir a por ello y estar al 100%”.

Arsenal rozó la gloria el curso pasado: solo una derrota en liga, pero seis empates que pesaron como una losa y abrieron la puerta al título de Manchester City. Márgenes mínimos, castigo máximo. Esta vez no hay margen para regalar puntos.

El último amistoso de pretemporada dejó un aviso. 5-1 ante Charlton Athletic y un equipo afinado. Fox no fue titular, pero entró en la segunda parte como lateral derecha y dejó su sello al instante, atacando el espacio y obligando a la portera Sophie Whitehouse a emplearse a fondo.

A sus 28 años, Fox combina algo que escasea: es una defensora de élite en el uno contra uno y, al mismo tiempo, una amenaza constante cuando se lanza por la banda. Domina las dos áreas. Esa doble cara la llevó al PFA WSL Team of the Year y la coloca de nuevo como una de las jugadoras a seguir.

El mensaje es nítido: Fox no ha cruzado el Atlántico para pelear por “un” título. Arsenal quiere todos.

Coffey, el motor que vuelve a arrancar en Manchester City

Cuando Sam Coffey cayó lesionada hacia el final de la temporada de Manchester City, el golpe más duro no se sintió solo en el club. También en la selección. La centrocampista se perdió la concentración de junio de la USWNT y los dos amistosos ante Brasil en Brasil, un tramo clave del calendario.

Su recuperación, sin embargo, va por buen camino. Coffey ya sumó 45 minutos en un amistoso de pretemporada contra Barcelona, un paso importante para llegar lista al inicio de la WSL. Todo indica que estará disponible desde el arranque.

El año pasado fue su primera experiencia en Inglaterra. Le costó unas semanas ajustarse al ritmo y a la intensidad, pero una vez adaptada, se afianzó como titular habitual: 10 apariciones tras su llegada en enero y un papel decisivo en el primer título de la WSL de Manchester City en una década.

Ahora ya no llega como recién llegada, sino como campeona. Con la clasificación al Mundial de la USWNT en el horizonte de otoño, su hoja de ruta es clara: recuperar ritmo, acumular minutos de calidad y mantenerse sana tras un parón largo. Si lo consigue, City y la selección ganan una brújula en el centro del campo.

Thompson, la referencia ofensiva de un Chelsea en transición

El verano ha traído cambios profundos a Chelsea. Salidas, ajustes, un nuevo dibujo de poder en el vestuario. En medio de todo ese movimiento, hay un nombre que se ha vuelto innegociable: Alyssa Thompson.

La atacante aterrizó la temporada pasada y no necesitó periodo de adaptación. Entró como un vendaval, sin miedo, atacando el área con inteligencia y definiendo con una frialdad impropia de su edad. Terminó su campaña de debut con nueve goles en 32 partidos en todas las competiciones, segunda máxima goleadora del equipo. Siete tantos en la WSL y tres asistencias completan un registro que la catapultó a la nominación al premio de WSL Player of the Season y a un lugar en el Team of the Season.

Su impacto no se limita a Londres. Thompson también se ha consolidado como una fija en la banda de la USWNT. En un periodo en el que jugadoras como Mallory Swanson y Sophia Wilson estaban de baja por maternidad, ella aprovechó el hueco, escaló posiciones en la rotación y se adueñó de un puesto titular en el costado. Suma ya cuatro goles y cuatro asistencias con la selección.

Con Chelsea rearmándose y buscando nuevas líderes, Thompson ya no es solo una promesa explosiva. Es una de las caras del proyecto.

Girma, el momento de despegar en la defensa de Chelsea

Hay defensas que viven del choque. Naomi Girma vive de la lectura. Su mayor virtud es hacer que lo difícil parezca rutina: detecta el peligro antes que nadie, se coloca un segundo antes de que la jugada nazca y corta líneas de pase con una naturalidad que desarma ataques. Con balón, ofrece lo mismo: pases precisos, siempre a los pies, siempre con intención.

Ese perfil puede convertirse en oro para Chelsea esta temporada. El club espera que, por fin, sea el año de Girma.

Hasta ahora, su etapa en Londres ha sido una sucesión de comienzos interrumpidos. Lesiones, minutos contados, poca continuidad. La calidad nunca estuvo en duda; la disponibilidad, sí. Cada vez que parecía encadenar partidos, algo la frenaba. Incluso el curso pasado, Chelsea tuvo que administrar al milímetro sus minutos y los de Millie Bright, mientras Veerle Buurman asumía más peso en la zaga.

Si esta vez Girma logra hilvanar una racha larga de encuentros, el techo se dispara tanto para ella como para el equipo. Chelsea quiere recuperar el trono de la WSL, y una central dominante, serena y limpia en salida de balón es una pieza central en ese plan.

El mismo escenario se dibuja en la USWNT. Si se mantiene sana y en forma, Girma está llamada a ser titular en el centro de la defensa en los partidos de octubre ante España y en el camino hacia la clasificación mundialista. Su margen de impacto es enorme. Solo necesita algo que hasta ahora le ha faltado: continuidad.

Tullis-Joyce, la guardiana fiable que busca el siguiente escalón

Para Phallon Tullis-Joyce, la nueva temporada de la WSL se presenta como una oportunidad clara: consolidar lo que ya ha demostrado en Manchester United y dar el salto definitivo en la selección.

Los números hablan de una portera fiable. 21 partidos de WSL la temporada pasada, siete porterías a cero y 17 encuentros sin encajar gol en todas las competiciones. Un muro silencioso que sostuvo buena parte de la estabilidad defensiva de United. Y, aun así, todavía no se ha adueñado del puesto de guardameta número 1 en la USWNT.

El área a pulir está bien identificada: la distribución. Emma Hayes quiere una portera que no solo pare, sino que también construya, que juegue desde atrás y actúe como una defensora más en la salida de balón. Tullis-Joyce ha mejorado, pero el estilo directo de United no siempre le permite mostrar esa faceta con regularidad.

La competencia también aprieta en el club. La llegada de Janina Leitzig desde Leicester City añade una rival de nivel y una profundidad necesaria para un United que quiere acercarse a las grandes potencias de la liga. Cada error puede costar minutos; cada actuación sólida, reforzar su candidatura tanto en Inglaterra como en la selección.

Yohannes, la nueva dueña del ritmo en el centro de Lyon

La marcha de Lindsey Heaps a Denver Summit deja un vacío enorme en OL Lyonnes. Se va una de las centrocampistas más experimentadas del equipo, una jugadora capaz de bajar pulsaciones, unir líneas y ofrecer siempre una opción limpia entre defensa y ataque.

En ese hueco aparece Lily Yohannes, con apenas 19 años y una personalidad futbolística que desmiente su edad. Técnica fina, visión privilegiada, capacidad para mantener la posesión bajo presión y dar siempre un pase que oxigena. Todo lo que se le pide a una centrocampista moderna.

Su primer año en Lyon fue mucho más que una toma de contacto: seis goles en todas las competiciones, dos de ellos en la Champions League, y el reconocimiento de UEFA como Revelation of the Season en la Women’s Champions League. Su mejor versión se vio, precisamente, cuando compartió centro del campo con Heaps.

Ahora, sin la capitana de la USWNT, Yohannes tendrá que dar un paso al frente. No se le exige ser una “todoterreno” clásica, menos aún en un mediocampo que también incluye a Melchie Dumornay, Korbin Albert, Damaris Egurrola e Ingrid Syrstad Engen. Pero sí se espera que asuma más mando, que pida el balón en los momentos calientes y marque el compás del equipo.

Su proyección va más allá del club. Yohannes apunta con fuerza a la lista de la USWNT para el Mundial de 2027. No es solo una promesa: es el tipo de centrocampista que eleva el nivel colectivo y mantiene el estilo cuando entra al campo. La pregunta ya no es si llegará a ese escenario, sino qué tan grande será su influencia cuando lo haga.