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Iraola debuta en Anfield frente a Nottingham Forest

Andoni Iraola apenas ha tenido tiempo de respirar desde que se sentó en el banquillo de Liverpool. Su debut competitivo dejó un empate agónico en Newcastle, rescatado en el último suspiro por Dominik Szoboszlai. Ahora llega el momento que cualquier técnico de los Reds marca en rojo: el primer partido de Premier League en Anfield.

El rival no invita precisamente a la nostalgia. Nottingham Forest, el equipo que convirtió la etapa de Arne Slot en una pesadilla particular, vuelve a casa de Liverpool este sábado (12.30h) tras ganar sus dos últimas visitas ligueras al estadio, con un global de 4-0 que aún escuece.

Esta vez el dueño del banquillo es otro. Y el contexto, también.

Un acuerdo por Bradley Barcola que marca el día

El jueves arrancó con un temblor en el mercado. Liverpool alcanzó un acuerdo de estructura con Paris Saint-Germain para el fichaje de Bradley Barcola, en una operación valorada en más de 100 millones, que podría acercarse a los 120 con variables ligadas a éxitos individuales y colectivos.

Es el gran objetivo ofensivo del verano tras la salida de Mohamed Salah. Un movimiento que, por sí solo, define el giro que el club quiere dar a su ataque.

Iraola, sin embargo, rehúye el ruido todo lo que puede: «Como sabéis, estamos intentando fichar en esa posición. No podemos hablar de jugadores que no son nuestros ahora mismo. Queremos mejorar y cubrir esa demarcación porque no tenemos los números. Espero que pronto haya buenas noticias, pero todavía no estamos ahí».

El técnico admite que vive incómodo en medio de tanta incertidumbre: «Tengo que ser paciente, igual que vosotros. Es muy incómodo, porque estás lidiando con incertidumbres todo el tiempo. En cuatro o cinco días sabremos qué tenemos y entonces podremos hacer planes de verdad».

Carencias por fuera y un mercado abierto de par en par

Iraola no esconde la prioridad: «Necesitamos jugadores en las bandas. Si podemos mejorar otras zonas, lo haremos, pero no sé cómo va a acabar el mercado».

El diagnóstico interno es claro: hay posiciones cojas por lesiones de larga duración y falta de efectivos. El entrenador reconoce que el plan estaba definido «desde el principio», pero que la ejecución se ha complicado por esos contratiempos.

Mientras, voces autorizadas del entorno del club, como Stephen Warnock, ya piden que el impulso no se detenga en Barcola y reclaman también un lateral derecho y un centrocampista. El debate está encendido. El mercado, todavía más.

Iraola, realista, no promete nada: «Cuando el mercado está abierto y traes jugadores caros, no puedo garantizar nada. No puedo garantizar cuántos vamos a fichar o lo que va a pasar. La experiencia te dice que, si aparece una oportunidad el último día, puedes hacer algo».

El centro del campo, bajo la lupa

Tras el empate en Newcastle, la primera oleada de análisis se centró en el centro del campo y en las transiciones defensivas. Iraola sabía a lo que venía: «No me sorprende la reacción, esperaba que todo se magnificara cuando llegara aquí. Es solo un partido en el que hicimos muchas cosas muy buenas, también en el centro del campo, pero hay cosas que tenemos que mejorar».

El técnico entra al detalle. Asume que su Liverpool no puede atacar con todos a la vez, pero tampoco quiere cortar la iniciativa de sus centrocampistas: «No quiero decirle a Ryan Gravenberch que no conduzca el balón. Marcó contra Monaco y la jugada viene de su pase a Alex. Hay un equilibrio, reconocer la situación y cómo podemos equilibrar los números en esas posiciones. A veces tienes que aceptar que los jugadores se van hacia delante. No es siempre uno se queda y otro va».

Y remata con una idea que repite casi como mantra: «No queremos perder la parte ofensiva, la fluidez, la llegada de gente. Nos castigaron el otro día y hemos trabajado intensamente en ello. No se trata de pasar de enviar a mucha gente arriba a poner a todos atrás y que todo parezca plano. Es cuestión de identificar la situación. Los jugadores buenos huelen si pueden asumir el riesgo de ir o de quedarse».

Sensaciones en Newcastle: control con matices

Más allá del gol tardío de Szoboszlai, Iraola se marchó de St James’ Park con una sensación clara: «Pensé que controlamos bastante bien el partido. Tuvimos posesión con sentido, fuimos bastante directos en ataque. Sentía que estábamos más cerca de marcar que Newcastle durante buena parte del encuentro. Vi cosas buenas en el primer partido».

Eso no le exime de autocrítica. Para él, el primer gol encajado pesa más que el segundo por la forma en que el equipo se colocó tras perder el balón. Detalles que, a este nivel, se pagan. Y que ante un rival como Forest pueden ser letales.

Forest, un rival incómodo y muy trabajado

Iraola no se fía ni un milímetro del equipo de Oliver Glasner: «Ha tenido mucho éxito. Se ve enseguida la estructura. No conceden muchas ocasiones. Contra Leeds fue un partido muy igualado que se decidió con una falta en el último minuto. Tendremos que ganarnos cada ocasión, ganar nuestros duelos, nada es gratis».

El aviso va en serio. El técnico subraya la solidez defensiva de Forest y su capacidad para golpear al contragolpe: «En las transiciones son una amenaza muy seria».

Liverpool llega, además, con el peso reciente de esas dos derrotas en Anfield ante los Midlanders. Un recuerdo que no pertenece a Iraola, pero sí al vestuario y a la grada. Y que convierte el partido en algo más que una simple segunda jornada en casa.

Un Anfield especial y una lista de ausencias

El debut oficial de Iraola en Anfield en Premier League tiene un componente emocional evidente: «Va a ser un momento especial para mí. Ya lo sentí en pretemporada. Estaré pensando en el partido, pero también va a ser emotivo, tiene que serlo, porque es un lugar especial. Espero que todo salga bien y disfrutar del partido».

No todo son buenas noticias en lo deportivo. Fede Chiesa no estará disponible: «En el partido contra Como sintió algo en la espalda».

Harvey Elliott, por su parte, se ha quedado fuera por pura elección técnica: «Solo puedo elegir a 20. Harvey está intentándolo y mejorando cada semana, pero sigo prefiriendo otras opciones por el equilibrio en el banquillo. Por eso James McConnell estuvo en la convocatoria. Ahora es otra semana nueva y nuevas oportunidades para todos. Tienen que mantener esa mentalidad».

Iraola también valoró el estreno de Jacquet, una de las notas positivas del primer encuentro: «Jugó muy bien teniendo en cuenta que era su primer partido. Es verdad que estaba cansado, tuvimos que cambiarlo porque se notaba en los últimos cinco minutos. Está muy confiado con balón y es bueno sin balón. Es muy joven, tenemos que aceptar que cometerá errores».

Gakpo, pieza clave en medio del ruido

Entre tanta conversación sobre fichajes, una certeza para Iraola se llama Cody Gakpo: «Después del rendimiento que tuvo en el primer partido, digo lo mismo: está jugando muy bien para nosotros. Ha estado muy bien desde que volvió del Mundial. Tiene la actitud correcta y espero que podamos mantenerlo a ese nivel. Puede ser muy influyente para nosotros».

La frase llega acompañada de otra dosis de realismo sobre un mercado que no da tregua: nadie tiene el futuro garantizado mientras la ventana siga abierta.

Champions, mercado y un reto inmediato

Mientras se asienta en su nuevo banquillo, Iraola también mira de reojo al sorteo de la Champions League de esta noche. Otro frente abierto, otro contexto de exigencia máxima.

Pero el mensaje que repite en cada respuesta es sencillo: hasta el 2 de septiembre, todo es provisional. A partir de ahí, se sabrá con qué plantilla cuenta de verdad y podrá «empezar a pensar» en planes a medio plazo.

Antes de eso, le espera un examen que no entiende de excusas: Anfield, Nottingham Forest y un pasado reciente que el club quiere enterrar de una vez.

¿Será el primer gran golpe de autoridad del Liverpool de Andoni Iraola o Forest volverá a disfrutar en un estadio que, últimamente, ha dejado de serle hostil?