De Zerbi apuesta por Mudryk: puede ganar el Balón de Oro
Roberto De Zerbi no recula. Ni un centímetro. El técnico italiano mantiene su apuesta más arriesgada: Mykhailo Mudryk, hoy futbolista de Tottenham, tiene condiciones para ganar algún día el Balón de Oro.
El reencuentro se ha producido en el último suspiro del mercado. Mudryk llegó a Spurs cedido por una temporada desde Chelsea, en una operación que incluye una opción de compra de 75 millones de libras el próximo verano si su rendimiento convence al club del norte de Londres. Un préstamo con sabor a juicio definitivo.
Para el extremo ucraniano, el movimiento supone volver a ponerse a las órdenes del entrenador que mejor le entendió. Con De Zerbi en Shakhtar Donetsk, Mudryk dejó de ser una promesa más para convertirse en uno de los talentos jóvenes más electrizantes de Europa.
Una predicción que no se borra
La primera vez que De Zerbi habló de Balón de Oro y Mudryk fue en su etapa en Brighton, justo antes de que el atacante completara su traspaso millonario a Chelsea. Desde entonces, el relato ha cambiado de tono: del entusiasmo generalizado a la sospecha y la crítica. Pero no para él.
“Pasamos una temporada muy particular juntos en Shakhtar”, recordó De Zerbi, citado por ESPN. “Cuando empezó la guerra, estábamos juntos. Y cuando hablé del Balón de Oro, fui muy claro. Quizá mi inglés no es tan bueno, pero fui muy claro porque hablaba del potencial del jugador. El potencial puede seguir siendo el mismo y puede respetar la predicción o no”.
La realidad reciente de Mudryk ha sido mucho más áspera. Chelsea desembolsó cerca de 100 millones de euros en enero de 2023 y el rendimiento nunca se acercó a esa cifra. Intermitencia, dudas, ruido exterior. Y, para rematar, una larga ausencia de la élite tras una suspensión que cortó en seco cualquier intento de continuidad.
“Hasta ahora ha tenido muchos problemas”, admitió De Zerbi. “El último problema, la suspensión, por lo que fuera el problema, pero el resultado es claro. Y ahora su desafío es estar a la altura de todas sus cualidades porque es un gran jugador”.
El mensaje es doble: comprensión por el contexto, exigencia máxima a partir de hoy.
Sin presión, pero sin excusas
De Zerbi insiste en encontrar el punto justo. Nada de cargarle con una mochila imposible, pero tampoco rebajar el listón.
El técnico no discute la inversión, la usa como argumento: si un club de ese tamaño apostó así por él, el talento está ahí. Dormido, bloqueado, castigado por las circunstancias… pero ahí.
Ahora la prioridad es mucho más básica que cualquier debate sobre premios individuales: volver a jugar, recuperar piernas, ritmo, confianza. El ucraniano llega a Londres norte con una evidente falta de competición y el propio De Zerbi reconoce que todavía no sabe cuándo estará listo para arrancar un partido de Premier League como titular.
Primer vistazo para la afición de Spurs
Lo que sí tiene claro el italiano es que el estreno está cerca. Muy cerca. De Zerbi confirmó que Mudryk ya está en condiciones de disputar entre 15 y 30 minutos en el duelo del sábado ante Nottingham Forest.
No será aún el Mudryk total, pero sí el primer contacto con su nueva grada. Un aperitivo para una afición que sueña con ver al extremo que deslumbró en Ucrania y que apenas ha aparecido a ráfagas en Inglaterra.
Si el reencuentro con su viejo mentor consigue despertar de nuevo a ese futbolista vertical, agresivo y determinante, Tottenham tendrá una decisión muy cara, pero muy sencilla: activar la opción de compra y quedarse con él a largo plazo.
Para Mudryk, la ecuación es aún más simple. O esta temporada relanza una carrera que se desvió demasiado pronto, o el Balón de Oro del que habla De Zerbi se quedará para siempre como una frase perdida en el archivo.



