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Como arrolla a Leipzig en su debut en Champions League

El himno sonó, las luces se apretaron sobre el césped y Como no se encogió. Todo lo contrario. En su primer partido de la historia en la Champions League, el equipo italiano arrolló 4-1 a Leipzig y firmó una velada que huele a punto de inflexión para el club y a inicio de algo mucho más grande para un chico en particular: Diao.

El joven delantero celebró un debut soñado en la máxima competición europea con gol y una actuación de personalidad. No se escondió, no se dejó aplastar por la ceremonia. Salió a jugar como si llevara años en este escenario.

Un estreno sin complejos

Como entró al partido con una determinación impropia de un debutante. Sin especular, sin miradas tímidas al marcador. El equipo se plantó con su estilo habitual, atrevido con balón, agresivo sin él, y desbordó a un Leipzig desorientado.

Martin Baturina abrió el camino, Tasos Douvikas se sumó a la fiesta y Maxi Perrone remató una exhibición ofensiva implacable. Cada llegada parecía un aviso de tormenta. Cada ataque, un recordatorio de que Como no había venido a la Champions League a hacer turismo.

El único borrón llegó atrás, cuando un error puntual en la salida desde la defensa regaló a Andrija Maksimovic el 3-1 que recortó distancias. Un detalle aislado en medio de un vendaval. El gol no cambió el guion ni enfrió el ambiente: el estadio siguió rugiendo, el equipo siguió atacando.

El sueño de Diao, hecho gol

Para Diao, la noche fue algo más que un marcador abultado. Fue la materialización de una vida entera mirando la Champions League por televisión y esperando su turno.

“Es el sueño de todos los niños, vi los partidos de Champions League toda mi vida”, confesó después ante Sky Sport Italia. Tras la victoria ante Genoa en liga, ya se había sorprendido imaginando el momento de escuchar el himno. Hoy, por fin, lo vivió. Y lo adornó con un gol.

El tanto llegó como una liberación. Un disparo que llevaba dentro desde hace años, atravesando lesiones, dudas y banquillos. Un regalo atrasado: el delantero cumplió 21 años el lunes y se entregó a sí mismo la mejor celebración posible unos días después, bajo los focos de Europa.

Del calvario físico al gran escaparate

Su camino hasta aquí no fue sencillo desde que llegó al club en 2025. Un fractura en el pie primero, un problema en el muslo después, le cortaron el ritmo y le negaron continuidad cuando más la necesitaba. Minutos contados, oportunidades a cuentagotas, paciencia a prueba.

Esta vez, la recompensa fue descomunal. En la noche más importante del club a nivel continental, Diao respondió. Marcó, trabajó, se ofreció. Y salió del campo con la sensación de haber cruzado una puerta que ya no se va a cerrar.

“Una victoria en el primer partido de Champions League, no podíamos pedir más”, remató. No se quedó solo en el resultado: habló de la actuación, de la alegría de la gente, de un equipo que se siente capaz de competir con cualquiera.

Como marca territorio en Europa… y en Italia

El 4-1 no fue solo una goleada. Fue una declaración. Como se convirtió en el único equipo italiano capaz de sumar tres puntos en la primera jornada de la fase de grupos de la Champions League.

Mientras Inter y Napoli se enredaban en derrotas frustrantes y Roma se quedaba en un 1-1 gris ante Fenerbahce, el recién llegado golpeó con fuerza. Un debutante marcando el paso mientras los veteranos tropiezan.

La victoria coloca a Como en una posición inesperada, pero merecida, para mirar a Europa con algo más que respeto. El equipo se gana el derecho a soñar a lo grande, sin perder de vista que la temporada será larga, con exigencias dobles: Serie A y Champions League.

La pregunta ya no es si Como estará a la altura del escenario europeo. Después de una noche así, la verdadera incógnita es hasta dónde se atreverá a llegar.