Alisson recibe multa tras frustración con el cuarto árbitro
Alisson Becker ha recibido una multa de 8.000 libras por parte de la Federación Inglesa después de perder los nervios al término del partido y descargar su frustración contra el panel de cambios del cuarto árbitro camino del vestuario.
La FA detalló el caso con frialdad burocrática: se le acusó de “actuar de manera inapropiada en la zona del túnel después del pitido final”. El guardameta de Liverpool aceptó el cargo y asumió la sanción estándar, sin recurrir.
Detrás de ese estallido había una decisión que lo desquició. Alisson no daba crédito al penalti señalado por una falta sobre Neco Williams, cuando el defensor ya había rematado y el balón había salido. El contacto llegó después, pero el árbitro Sam Barrott apuntó al punto de los once metros.
La escena venía ya cargada de tensión. Justo antes de la acción, el panel electrónico del cuarto árbitro se había averiado y provocó un parón inesperado en una triple sustitución que Andoni Iraola intentaba realizar. El juego se enfrió, el ritmo se rompió y, acto seguido, llegó la jugada polémica.
Con el partido ya archivado, el incidente no quedó ahí. El panel de Key Match Incidents (KMI), el organismo que revisa las acciones clave, ha dictaminado posteriormente que Barrott se equivocó al conceder el penalti. Un veredicto tardío que no cambia el marcador ni borra la rabia de un portero que ya ha pagado su desahogo con el bolsillo.




