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Bayern viaja a Dortmund sin Musiala para la Supercup

El gran estreno del fútbol alemán arranca con una ausencia que lo condiciona todo. Bayern Munich se presentará el sábado en el Signal Iduna Park, ante Borussia Dortmund, sin su faro creativo: Jamal Musiala.

Vincent Kompany lo dejó claro antes del viaje. El técnico confirmó que el internacional alemán de 23 años no forma parte de la convocatoria para la Franz Beckenbauer Supercup, el tradicional duelo que abre la temporada entre los dos grandes dominadores del curso anterior.

“Él no está en la lista. Se trata de que haga la adaptación en el tratamiento”, explicó Kompany ante los medios. No habló de plazos. Habló de prioridades.

Salud antes que otro título

En Múnich nadie esconde la preocupación. Los recientes episodios de salud de Musiala encendieron las alarmas en todo el país, aunque en el club insisten en que conocen la situación desde hace tiempo y que no se trata de una sorpresa interna.

Los ajustes en su tratamiento médico han provocado efectos secundarios visibles durante los partidos. Bayern ha decidido pisar el freno. El título importa, pero no tanto como el bienestar de quien está llamado a liderar una generación.

El director deportivo Max Eberl subrayó que la entidad se ha cerrado en torno al jugador. Habla de un entorno de “familia”, de apoyo total en un momento delicado, con el vestuario y el cuerpo técnico alineados en un mismo mensaje: primero, la persona.

Rivalidad aparcada por Musiala

La situación ha traspasado fronteras de club. Desde Dortmund también llegó un gesto poco habitual en la previa de un clásico alemán. El director general de Borussia Dortmund, Lars Ricken, expresó su simpatía y preocupación por el mediapunta, pese a la histórica rivalidad que separa a ambos gigantes.

Ricken admitió que los episodios recientes fueron impactantes vistos desde fuera. Durante unos días, el ruido del duelo por el título quedó en segundo plano. Musiala unió a dos aficiones que suelen mirarse con desconfianza.

Saibari, la nota positiva

No todo fueron malas noticias en la sala de prensa de Bayern. Kompany confirmó que Ismael Saibari, fichaje veraniego, sí está listo para entrar en escena ante Dortmund. El técnico destacó su potencia, su zancada, su capacidad para romper líneas.

El belga dejó entrever que el centrocampista tendrá un papel relevante en cuanto asimile por completo los automatismos del equipo. Saibari llega como una pieza para el presente, no solo como apuesta de futuro, y el escenario no puede ser más exigente: un título en juego, un clásico, un estadio encendido.

Un plan individual para el regreso

Mientras tanto, Musiala seguirá un plan específico. Bayern ha programado entrenamientos individuales durante la semana para acompañar la adaptación a su tratamiento y evitar riesgos innecesarios. No hay prisa. Hay expectativa.

Kompany, pese a la cautela médica, no oculta su ilusión por el día en que el joven vuelva a mandar en el césped. “Estoy esperando el contraataque de Musiala, cuando vuelva a responder a todas las preguntas en el campo”, lanzó el entrenador, dejando una imagen muy clara de lo que significa el jugador para su proyecto.

El sábado, Bayern solo tendrá una misión en Dortmund: levantar otro trofeo. Pero en la mente de todos flota otra meta, más silenciosa y mucho más importante para el futuro del club: ver a Musiala regresar, de nuevo, como la respuesta a todas las dudas.