logo

Barcelona acelera por Joao Cancelo: acuerdo inminente

El plan de Barcelona para reforzar los laterales tiene nombre y apellido desde hace tiempo: Joao Cancelo. Ahora, por fin, el escenario se ha despejado. La eliminación de Portugal del Mundial 2026 ha desbloqueado una negociación que en el club consideran ya en fase final.

Según apuntan desde el entorno azulgrana, las conversaciones avanzan a gran velocidad y en el vestuario ejecutivo del Barça se respira la sensación de que el acuerdo puede quedar cerrado en cuestión de días. No de semanas. De días.

Un lateral de élite por menos de 10 millones

La fórmula pactada sitúa a Cancelo como nuevo jugador de Barcelona mediante un paquete de traspaso inferior a los 10 millones de euros, combinando parte fija y bonus por objetivos. Para un futbolista de su nivel y experiencia, la cifra es tan atractiva como poco habitual en el mercado actual.

Quedan flecos, sí, pero ya no se trata de cláusulas deportivas ni de duración de contrato. El último muro está en los detalles fiscales. Nada menor, tratándose de un futbolista que viene de un contexto radicalmente distinto.

En Al-Hilal, Cancelo disfrutaba de un entorno prácticamente libre de impuestos. El regreso a LaLiga, previsto para enero, le sitúa en un marco tributario mucho más exigente. Pese a ello, el portugués ha aceptado una estructura salarial adaptada a la realidad económica de Barcelona. Sin artificios.

Su predisposición ha sido clave. Cancelo ha rebajado pretensiones y ha ajustado su ficha para encajar en los límites que maneja el club. Sin ese gesto, la operación difícilmente habría llegado a este punto.

El pulso de Cancelo a Al-Hilal

La posición del jugador ha marcado el ritmo de todo el proceso. Cancelo comunicó a Al-Hilal que no contemplaba regresar a Arabia Saudí. No quería repetir escenario. No después de cómo se había desarrollado su primera etapa en el club.

El lateral terminó profundamente molesto por no haber sido inscrito para la competición liguera, una decisión que le dejó sin protagonismo en una temporada clave, justo en la antesala del Mundial. Para un futbolista que vive de competir cada tres días, el golpe fue duro.

A ese desencanto se sumó el deterioro de su relación con el entrenador Simone Inzaghi. El vínculo se fue erosionando hasta el punto de que todas las partes asumieron que la separación definitiva era la salida más lógica.

Al-Hilal intentó maximizar el valor de un traspaso que, sobre el papel, podía haber sido mucho más elevado. Pero la voluntad del jugador de vestir de nuevo la camiseta de Barcelona redujo de forma drástica el margen de maniobra del club saudí. Cuando un futbolista de este peso deja claro su destino preferido, el tablero cambia.

Operaciones separadas y un mensaje claro

En paralelo, desde Arabia se ha sondeado la situación de Marc Casado, canterano del Barça que ha despertado interés en Al-Hilal. Sin embargo, en la ciudad deportiva Joan Gamper insisten en que se trata de dos carpetas distintas, sin cláusulas cruzadas ni trueques encubiertos. Lo de Cancelo va por un lado. Lo de Casado, por otro.

El contexto, en cualquier caso, juega a favor del club catalán. Portugal ya está fuera del Mundial. Cancelo quiere regresar a Barcelona. Al-Hilal ha perdido fuerza negociadora. Y el Barça, pese a sus limitaciones económicas, ha encontrado una fórmula que encaja en sus números.

Ahora solo falta que los últimos detalles fiscales dejen de ser un obstáculo y se conviertan en una firma. Porque todo lo que rodea a la operación apunta en la misma dirección: Joao Cancelo está más cerca que nunca de volver a vestirse de blaugrana de forma definitiva. Y Barcelona lo sabe.