logo

Atlético de Madrid y Julián Álvarez: ultimátum hasta el domingo

Atlético de Madrid ha marcado una fecha límite. Julián Álvarez tiene hasta el domingo para decidir si abre la puerta a un traspaso al Arsenal o si se queda en el club rojiblanco.

El delantero argentino, según se filtra desde el entorno del club, vive días de bloqueo. Atlético le ha repetido, en público y en privado, que no jugará en Barcelona. El mensaje es firme. El problema es que Álvarez, lejos de aclararse, se ha quedado atrapado en la niebla.

Se habla de un jugador que “sufre” y está “confundido” con el escenario. Y, por ahora, no ha dado ni una sola señal de estar dispuesto a tomarse en serio la posibilidad de irse al vigente campeón de la Premier League.

Arsenal espera… sin moverse

En Londres, el guion es casi el mismo que el de ayer. Desde el Arsenal insisten: nada ha cambiado. En el club asumen que es poco probable que Álvarez termine en el equipo de Mikel Arteta. Hasta que el argentino no muestre un interés claro y contundente por formar parte del proyecto, no habrá movimientos formales ni negociaciones abiertas.

La sensación en España es parecida. Cuanto más se alargue esta historia sin una postura nítida del jugador, más opciones hay de que todo acabe donde empezó: con Álvarez vestido de rojiblanco.

Por lo pronto, Diego Simeone ya ha tomado una decisión deportiva. El técnico confirmó que el argentino no jugará este fin de semana ante Sevilla. No se ha entrenado en los últimos tres días. Fuera de la lista y con la cabeza lejos del césped.

Gil Marín, duro y empático: “Está completamente confundido”

Miguel Ángel Gil Marín, consejero delegado del Atlético, puso palabras al malestar interno. Y no se escondió.

“[Julián] lo está pasando realmente mal. Hubo gente que le engañó, que le dejó confundido, y la verdad es que lo lamento profundamente”, afirmó el dirigente.

Gil Marín fue más allá, apelando al lado humano del futbolista: “Le conozco, llevo tiempo trabajando con él, y es una gran persona, un gran profesional y un excelente futbolista. Está completamente confundido y, en este momento, está atravesando una situación muy difícil, tanto en lo personal como en lo profesional”.

Un mensaje que suena a reproche hacia quienes han manejado la operación, pero también a puerta entreabierta si el jugador decide recular.

Arteta esquiva el foco: puertas abiertas… pero con reglas

Mientras tanto, Mikel Arteta se mantiene en su línea. El técnico del Arsenal rehúye pronunciarse de forma directa sobre el interés en el ex delantero de Manchester City, pero sí dejó clara su forma de gestionar los rumores.

Preguntado el jueves por si las noticias que vinculan al club con un nuevo delantero pueden inquietar a los jugadores de su plantilla, respondió con un método muy simple: “Muy sencillo. Lo que lean, si tienen una pregunta, que vengan y llamen a mi puerta, y yo les diré si es verdad o no”.

Arteta describió un vestuario acostumbrado al ruido del mercado: “Saben que hay muchísima especulación. Si alguna vez sienten la duda de lo que pensamos de ellos, y si vamos a fichar a un jugador, se lo digo directamente”.

Y dejó claro que no esconde sus planes cuando hay competencia interna en juego: “Si vamos a fichar a alguien en su posición, normalmente se lo digo. Les digo: ‘Estos son los planes y las razones. Seguimos creyendo en ti, pero la competencia va a aumentar’. Prefiero hacerlo así”.

El mensaje, traducido al caso Álvarez, es evidente: si el argentino quiere ser parte de ese proyecto, tendrá que dar un paso al frente primero.

¿Arsenal como trampolín hacia Barcelona?

Desde Sudamérica, la lectura es distinta, casi estratégica. El analista Tim Vickery, en Sky Sports News, dibujó el tablero desde la perspectiva del Atlético.

“Depende del Atlético. Tienen dos opciones: ¿quieren quedarse con un jugador que no quiere estar ahí? ¿O quieren hacer caja?”, planteó. La línea roja es clara: no venderán ni a Barcelona ni a Real Madrid, incluso si aparecieran en escena. Eso reduce el mapa de destinos posibles.

Queda la Premier League. Y ahí surge la duda: el recuerdo del paso de Álvarez por Inglaterra no fue especialmente feliz. Aun así, se ha colocado en un punto en el que no sobran alternativas de élite.

Vickery ve en el Arsenal algo más que un simple destino: una historia por escribir. ¿Por qué no intentar ser parte del primer título de Champions League del club? ¿Por qué no liderar ese salto? Según esa visión, dependiendo de cómo se estructure el contrato, el Arsenal podría incluso convertirse en un trampolín futuro hacia Barcelona.

Todo, insiste, está en manos del Atlético. Desde el club madrileño, la sensación es que la afición podría perdonarle y aceptarle de nuevo si finalmente se queda. Al fin y al cabo, se trata de un futbolista especial, “un delantero con alma de centrocampista”.

El domingo se acerca. El reloj corre. Y la decisión de Julián Álvarez no solo marcará su carrera, sino también el próximo giro de un mercado que todavía guarda un golpe de efecto.

Atlético de Madrid y Julián Álvarez: ultimátum hasta el domingo