Arsenal avanza a la final de la Champions League en Budapest
Arsenal ya tiene billete para la final de la Champions League. Segunda final de su historia, victoria de prestigio ante un Atlético de Madrid competitivo y un Emirates encendido. Todo eso debería bastar para un relato épico. Sin embargo, la noche se marchó de Londres con otro protagonista en la maleta: el alemán Daniel Siebert y un puñado de decisiones que han incendiado la prensa española.
Un gol de oportunismo y una eliminatoria al límite
La ida en Madrid había dejado todo abierto. 1-1, tensión, y un primer capítulo marcado también por el VAR. La vuelta en el Emirates arrancó con el guion esperado: respeto, nervios, poco riesgo. Con una final en juego, nadie quería ser el primero en equivocarse.
Hasta que apareció Bukayo Saka.
Minuto 44. Leandro Trossard arma el disparo, Jan Oblak responde como casi siempre, con una buena mano, pero deja el balón vivo. Saka, el más despierto en el área, ataca el rechace y rompe el empate. Gol de delantero que huele la sangre. Gol que cambia una eliminatoria.
Con el 1-0, Arsenal olió Budapest. Atlético, obligado a reaccionar, adelantó líneas tras el descanso. Y ahí llegó la jugada que ha desatado la tormenta.
La acción clave: Griezmann, Calafiori y un silbato decisivo
En los primeros compases de la segunda parte, Antoine Griezmann cazó un rechace dentro del área. Controló, se dispuso a definir y sintió el contacto de Riccardo Calafiori. Un pisotón, una caída, brazos al aire. El tipo de acción que en noches de Champions suele acabar en el punto de penalti.
Pero no esta vez.
El colegiado Daniel Siebert ya había señalado antes una falta de Marc Pubill sobre Gabriel en la misma secuencia. El VAR revisó la jugada… y se quedó ahí. Nada de monitor, nada de corrección, nada de penalti. El juego siguió, Arsenal resistió y el Atlético vio cómo se le escapaba otra oportunidad de pelear por la Copa de Europa.
Desde España, la reacción fue inmediata. Y furiosa.
AS: “Una pisada clara, flagrante, innegable”
El diario AS centró su crónica en un nombre propio: Daniel Siebert. Para el medio madrileño, la imagen es inequívoca: Calafiori pisa el pie de Griezmann y lo derriba. Hablan de “pisada clara, flagrante, innegable”. Una acción que, aislada, habría supuesto penalti para el Atlético.
La crítica va más allá del contacto. AS subraya que la falta previa de Pubill sobre Gabriel “no era falta”, que ambos saltan a por el balón y que el árbitro se equivoca en origen. El reproche se multiplica cuando señalan que el VAR ni siquiera invita a Siebert a revisar la acción en el monitor.
El mensaje es contundente: la herramienta que nació para evitar este tipo de errores, vuelve a dejar al Atlético con la sensación de que la Champions le da la espalda. En el texto, el diario coloca a Siebert en una especie de lista negra arbitral junto a Mark Clattenburg y Szymon Marciniak, nombres que el aficionado rojiblanco asocia con noches de frustración europea.
Mundo Deportivo: doble penalti reclamado y un fuera de juego sin revisar
Mundo Deportivo carga en la misma dirección. Para el medio catalán, la falta de Calafiori sobre Griezmann es “clarísima”, y la falta previa de Pubill no se sostiene a la luz de las repeticiones. Conclusión: el Atlético debió lanzar un penalti que nunca llegó.
Pero no se quedan ahí. Señalan también una acción anterior, en la primera parte, minuto 41: Riccardo Calafiori empuja dentro del área a Giuliano Simeone. El colegiado anula la jugada por fuera de juego. Fin del asunto. Sin embargo, el periódico destaca que ese fuera de juego “sorprendentemente” no fue revisado por el VAR, lo que alimenta la sensación de agravio acumulado.
Dos posibles penaltis, dos decisiones que caen en contra del Atlético, dos intervenciones tecnológicas que, según esta lectura, brillan por su ausencia.
Sport: una herida que la Champions no cierra
Desde Barcelona, Sport adopta un tono casi fatalista. El medio recuerda que “no quedan títulos de Champions para el Atlético”, que la competición se ha convertido en una especie de tortura emocional para el club rojiblanco, siempre cerca, siempre castigado por detalles mínimos.
En su análisis, vuelven sobre la misma jugada: la falta de Calafiori sobre Griezmann tras el supuesto empujón de Pubill a Gabriel. Subrayan la “inconsistencia” de Siebert, un árbitro al que definen como de decisiones rápidas, pero esta vez, a ojos de la prensa española, equivocadas.
El foco también apunta al VAR: Bastian Dankert estaba en la sala, el mismo colegiado que presenció la famosa doble tocada de Julián Álvarez en un penalti que contribuyó a la eliminación del Atlético ante el Real Madrid la temporada pasada. Un nombre que añade más peso a la narrativa de cuentas pendientes con Europa.
Arsenal celebra, el Atlético se lamenta… y el debate no se apaga
Mientras los jugadores de Mikel Arteta festejaban sobre el césped del Emirates una clasificación histórica rumbo a Budapest, en España se escribía otra historia: la de un Atlético que siente que, una vez más, la Champions le pasa factura a golpe de silbato.
Arsenal, sólido en el global (2-1), efectivo en las áreas y con un héroe puntual en Saka, se gana su lugar en la final. El Atlético se marcha con la sensación de haber competido, pero con la vista clavada en un par de decisiones arbitrales que, para buena parte de la prensa española, han cambiado el destino de la eliminatoria.
La final ya espera. Lo que queda por ver es si, cuando ruede el balón en Budapest, se hablará solo de fútbol… o si el eco de esta noche de polémica seguirá persiguiendo a la Champions y a un Atlético que empieza a preguntarse cuántas veces más podrá levantarse de golpes como este.




