Anfield espera respuesta: Isak regresa para el duelo ante Chelsea
Anfield espera respuesta: Slot recupera piezas clave para un duelo incómodo ante Chelsea
El sábado a la hora de la comida, Anfield no solo abre sus puertas a Chelsea. Abre, sobre todo, el juicio a una temporada de Liverpool que ha quedado muy por debajo de lo esperado. Y Arne Slot lo sabe. Por eso, cualquier buena noticia cuenta.
La principal llega en ataque: Alexander Isak vuelve a escena.
El sueco, ausente en la derrota ante Manchester United por una lesión menor, ha regresado al grupo y apunta a entrar en la convocatoria frente a los londinenses. No está al cien por cien, pero su sola presencia cambia el paisaje ofensivo de un equipo que ha echado de menos un nueve fiable en los momentos decisivos.
“Alex entrenó con nosotros otra vez ayer por primera vez. Todo bien”, explicó Slot. “Hizo partes del entrenamiento, ojalá pueda hacer partes o todo hoy y veremos cuánto lo vamos a usar”.
No todo son buenas noticias en la enfermería.
Alisson Becker sigue fuera por su lesión en el isquiotibial y todavía no está listo. Sin embargo, en la portería puede haber sorpresa: Giorgi Mamardashvili, que se había lesionado con un profundo corte en la victoria ante Everton el mes pasado y se esperaba que estuviera fuera al menos una semana más, ha vuelto antes de lo previsto y podría ser titular.
“Alisson, todavía no; Giorgi, hoy por primera vez”, detalló Slot, abriendo la puerta a que el georgiano desplace de nuevo al segundo plano a los demás candidatos al arco.
El gran ausente continúa siendo Mohamed Salah. El egipcio no llega a tiempo para este encuentro, aún lastrado por su propio problema en el isquiotibial, aunque el técnico dejó caer que su regreso no está lejos: “Mo está muy, muy cerca, como Ali”.
En defensa y en la sala de máquinas, más alivio para el entrenador neerlandés.
Ibrahima Konaté y Florian Wirtz, que habían encendido las alarmas al perderse sesiones de entrenamiento esta semana, estarán disponibles. El central francés se ausentó el miércoles por un asunto personal, mientras que el mediapunta alemán arrastraba un cuadro leve que lo dejó indispuesto, pero ambos completaron trabajo con el grupo el jueves.
“Ibou tuvo una razón personal para no entrenar el miércoles, pero estuvo ayer y hoy; y Florian se encontraba un poco mal, pero también entrenó ayer”, aclaró Slot.
La presión de la Champions en una temporada gris
La visita de Chelsea llega con una carga evidente: una victoria dejaría prácticamente sellado el billete para la próxima Champions League, el mínimo exigible para un club del tamaño de Liverpool incluso en un curso decepcionante. No hay celebraciones previstas si se logra. Hay obligación.
Slot no se engaña con el contexto. “Esta temporada ha ido de tal forma que, incluso si logramos tres victorias y buenas actuaciones, no creo que nadie vaya a ser positivo sobre la temporada”, admitió. Sabe que el daño ya está hecho, que el relato del curso no se limpia con un simple sprint final.
Por eso insiste en el cómo tanto como en el qué: “Es importante conseguir al menos una victoria que pueda ser suficiente. Intentamos hacerlo de la mejor manera posible, en cuanto a rendimiento”. No le basta con sumar puntos; quiere ver señales de un equipo reconocible, algo a lo que agarrarse cuando llegue el momento de hacer balances y tomar decisiones.
Chelsea, en caída libre y con técnico interino
El rival llega herido. Muy herido.
Chelsea, ahora bajo el mando interino de Calum McFarlane, se ha desplomado hasta la novena posición tras una racha dramática: seis derrotas consecutivas en liga y un solo gol anotado en ese tramo. Un equipo sin confianza, sin colmillo, sin rumbo claro.
Anfield huele la sangre. Pero también recuerda que, en la Premier League, ningún gigante caído es totalmente inofensivo. Y menos un Chelsea que, pese a su crisis, conserva talento suficiente para arruinar la tarde a cualquiera si se siente cómodo en la transición.
Un cierre de curso sin red
Tras medirse al conjunto del oeste de Londres, a Liverpool le quedarán dos pasos para cerrar el curso: una salida complicada a Aston Villa y un último partido en casa ante Brentford. Tres encuentros, un objetivo inmediato —la Champions— y una tarea más profunda: reconstruir la credibilidad.
Slot lo tiene claro: “Tres victorias no silenciarán las críticas. Necesitamos una racha mucho más larga de resultados y actuaciones”.
La pregunta es si ese cambio empieza ya, en un mediodía de Anfield en el que vuelven Isak, Konaté y Wirtz, se asoma Mamardashvili y Salah y Alisson aguardan su momento. Porque, para un Liverpool golpeado, este no es solo otro partido de liga. Es la oportunidad de trazar la primera línea de una reacción que, esta vez, tendrá que durar algo más que tres jornadas.



