Alphonso Davies sufre nueva lesión antes del Mundial
El golpe más duro para Canadá llega desde Múnich. Bayern Munich confirmó que Alphonso Davies ha sufrido una nueva lesión en el isquiotibial izquierdo y estará fuera entre cuatro y cinco semanas. El calendario es implacable: faltan cinco semanas para que Canadá abra su Mundial contra Bosnia and Herzegovina, el 12 de junio en Toronto.
El capitán canadiense se lesionó en el tramo final del 1-1 de Bayern ante Paris Saint Germain, semifinal de UEFA Champions League que terminó con eliminación alemana por el 6-5 global. En el minuto 86, tras una de sus clásicas carreras por la banda izquierda, Davies se llevó la mano a la pierna y encendió todas las alarmas.
Una cuenta atrás en modo emergencia
Canadá Soccer reaccionó de inmediato y se ha alineado con Bayern Munich para intentar acelerar la recuperación del lateral. El organismo confirmó que mantiene un contacto constante tanto con el jugador como con el cuerpo médico del club alemán y que pondrá a disposición de Davies todos los recursos posibles, incluida atención especializada en tejido blando, con un objetivo claro: darle la mejor ruta posible para llegar en condiciones al Mundial.
El problema es el reloj. Canadá tiene programados amistosos en Vancouver ante Qatar el 18 de junio y frente a Suiza el 24. Con los plazos anunciados, la presencia de Davies en la fase de grupos queda seriamente comprometida. Si el equipo avanza a octavos de final, podría jugar el 28 o 29 de junio, el 1 de julio o, si termina primero del Grupo B, el 2 de julio en Vancouver. El margen se desplaza peligrosamente hacia la fase de eliminación directa.
Un historial médico que no da tregua
La noticia se suma a una secuencia preocupante. Davies viene de perderse nueve meses por una rotura del ligamento cruzado anterior de la rodilla derecha, sufrida con Canadá en las finales de la Concacaf Nations League en marzo de 2025. Regresó con Bayern a mediados de diciembre, pero a finales de febrero volvió a caer: desgarro de una fibra muscular en el isquiotibial derecho.
Apenas algo más de dos semanas después regresó otra vez… y en su primer partido de vuelta sufrió una nueva distensión en el isquiotibial que lo dejó fuera hasta comienzos de abril. Desde ese último retorno ha jugado nueve partidos entre todas las competiciones, cuatro como titular, pero sin superar los 62 minutos en ninguno. Ahora, otra parada forzada.
No es la primera ausencia prolongada con la selección. A finales de 2021, Davies se perdió siete meses y los seis últimos partidos de las eliminatorias rumbo a Qatar 2022 por una miocarditis. Cada vez que parece estabilizarse, el cuerpo vuelve a frenarlo.
Canadá con y sin Davies: dos versiones distintas
Las cifras dibujan dos selecciones. Con Davies en el campo, Canadá suma 41 partidos: 20 victorias, 12 derrotas y nueve empates, 74 goles a favor y 44 en contra. Sin él, en 36 encuentros, el balance es de 20 triunfos, seis caídas y 10 empates, con 68 tantos marcados y solo 26 recibidos.
Los números dicen que el equipo sabe sobrevivir sin su estrella. El matiz es cómo lo hace. Cuando está sano, casi nadie en el planeta acelera con balón como Davies. Su zancada cambia partidos, obliga a replegar líneas y altera los planes defensivos rivales. Sin él, Canadá pierde desequilibrio, profundidad y una salida limpia por el costado izquierdo que condiciona todo el plan de juego.
Las preguntas que agitan la pizarra de Jesse Marsch
El impacto no se mide solo en minutos jugados. A menos de un mes del debut, la ausencia de Davies abre una cascada de interrogantes para Jesse Marsch.
- ¿Se perderá toda la fase de grupos?
- Si llega a tiempo, ¿estará para ser titular o solo para entrar desde el banquillo?
- ¿Quién ocupará su lugar de inicio?
- ¿Cuánto se resentirá el flanco izquierdo?
- ¿Cómo afectará todo esto a la lista definitiva, que debe cerrarse el 1 de junio?
- Y una cuestión simbólica, pero no menor: ¿quién llevará el brazalete de capitán el 12 de junio en Toronto?
Davies no juega con Canadá desde hace 14 meses. Marsch ya ha tenido que convivir con ese vacío y probar soluciones.
Un carrusel de alternativas en la banda izquierda
En este tiempo sin el capitán, Canadá ha tirado de recursos para sostener la intensidad y el orden táctico por ese costado. Han pasado por ahí Richie Laryea, Ali Ahmed, Liam Millar, Junior Hoilett y, más recientemente, Marcelo Flores, que dejó una grata impresión en los amistosos de marzo ante Islandia y Túnez con su atrevimiento y creatividad.
Pero el puzle se complica. Ali Ahmed salió cojeando del último partido de la temporada del English Championship con Norwich City y todavía no se conoce el alcance de su lesión. Richie Laryea, por su parte, se ha perdido los tres últimos encuentros de Toronto FC por un problema en el muslo. En el club aseguran que no peligra su presencia en el Mundial, pero cada semana sin jugar resta ritmo.
Si Ahmed y Davies no llegan a tiempo, Flores se perfila como opción muy seria para arrancar como volante izquierdo. Detrás aparecen alternativas como el propio Laryea, Zorhan Bassong e incluso Tajon Buchanan, que en contadas ocasiones llegó a desempeñarse como lateral zurdo en su etapa en Club Brugge.
En este escenario se abre también una puerta para el veterano Junior Hoilett, al que Marsch ha utilizado solo de forma esporádica. Su experiencia en torneos cortos y su capacidad para manejar momentos de tensión pueden ganar peso en una plantilla que pierde a su figura más mediática.
Y en un segundo plano, casi como apuesta de riesgo, asoma Sam Adekugbe. El lateral trabaja a contrarreloj para regresar tras una rotura del tendón de Aquiles sufrida hace casi un año. Su esfuerzo es innegable, pero no hay fecha clara para su vuelta a la competición. Lo mismo ocurre con otros nombres clave de la zaga canadiense.
Una defensa entre algodones
Canadá Soccer ya demostró hace poco que no duda en intervenir cuando se trata de recuperar piezas importantes. Lo hizo con Nice, enviando personal médico para acompañar la rehabilitación de Moïse Bombito, que se fracturó la pierna el pasado otoño. El central ya se entrena, pero su regreso a los partidos oficiales podría no llegar hasta los amistosos previos al torneo, frente a Uzbekistán en Edmonton e Irlanda en Montreal.
Su compañero de zaga Derek Cornelius también ha sufrido un largo parón por una lesión muscular. Ha vuelto a entrenar, pero arrastra ahora un problema distinto: un conflicto con su entrenador en Rangers FC que lo ha dejado sin minutos desde noviembre. Llega al tramo decisivo del año sin rodaje competitivo.
En ataque, la situación tampoco está despejada. Varias fuentes apuntan a que la recuperación de Promise David tras una cirugía de cadera hace tres meses va mejor de lo previsto. Una resonancia a finales de mes determinará si puede entrar en la convocatoria para el Mundial. Incluso si recibe el visto bueno, todo indica que, como mucho, podría aportar como revulsivo ofensivo en los minutos finales.
A esta lista se suman los que acaban de salir de la enfermería: Tajon Buchanan, que arrastró un problema no especificado; el mediocentro Stephen Eustáquio, recién recuperado de un hematoma; el defensor Luc de Fougerolles, con antecedentes recientes de molestias en la ingle y el tobillo; y Jacob Shaffelburg, también de vuelta tras un problema en la ingle. Demasiados jugadores importantes han vivido meses de incertidumbre, justo cuando Marsch y su cuerpo técnico intentan dar forma definitiva a la lista mundialista.
Liderazgo sin la gran estrella
En medio de tanta preocupación física, el vestuario canadiense se aferra a algo que no figura en los partes médicos: la cohesión. El espíritu de grupo y la resiliencia que se forjaron en el Mundial de 2022 siguen presentes.
Sin Davies, Marsch recurrirá a su consejo de líderes. Stephen Eustáquio, vicecapitán, se perfila como voz principal en el campo. Jonathan David ya demostró el verano pasado, cuando llevó el brazalete en la Gold Cup en ausencia de Davies y del propio Eustáquio, que está preparado para asumir el peso emocional y competitivo del equipo.
El plan ideal de Canadá pasaba por llegar a junio con Alphonso Davies en plenitud, volando por la banda izquierda y marcando la diferencia. La realidad es otra: el capitán vuelve a pelear contra el reloj y el cuerpo técnico debe redibujar la pizarra.
La pregunta ya no es solo si Canadá puede sobrevivir sin su estrella. Es si, en el escenario más exigente del fútbol mundial, este grupo puede convertir tanta adversidad en el impulso definitivo para dar un salto histórico.




