La segunda temporada de Arne Slot en el banquillo de Liverpool se ha torcido con una rapidez inquietante. Después de un verano de inversión récord, con 446 millones de libras gastadas en fichajes, el equipo se ha quedado muy lejos de lo que se esperaba: 21 puntos por detrás del líder Arsenal en la Premier League y con la clasificación para la próxima Champions League seriamente comprometida.
Para Steven Gerrard, la situación ha cruzado ya la línea de la preocupación.
Un proyecto millonario bajo escrutinio
El contraste entre el gasto y el rendimiento actual ha encendido todas las luces de alarma. Liverpool no solo ve cómo Arsenal se escapa en lo alto de la tabla; también siente el aliento de Aston Villa y Manchester United en la pelea por Europa. Y, según Gerrard, ese es un dato que en los despachos no van a pasar por alto.
«Creo que si la propiedad y la gente de arriba ven que esa brecha, con Villa y United, se estira o empeora, me preocupa la posición del entrenador», advirtió en talkSPORT. «No quiero que eso ocurra. Soy un gran admirador de Arne Slot. Me dejó alucinado en su primera temporada. Es un buen hombre, y obviamente un muy, muy buen entrenador, por el trabajo que ha hecho».
El elogio no tapa la advertencia. Gerrard ve un punto de inflexión inmediato en el calendario y lo señala sin rodeos.
El partido clave: Fulham y la sombra de la Champions
Para el excapitán, el choque ante Fulham puede marcar el tono del futuro inmediato de Slot en Anfield. No es solo un partido de liga; es un examen de carácter.
«Creo que la clave de esta situación será el partido contra Fulham», subrayó. «Si puede poner más presión sobre United y Villa, y mantenerse vivo en el partido contra PSG la semana que viene, creo que todo estará bien y en un lugar mejor dentro de cinco o seis días. Pero si esto empeora, me preocuparía por el entrenador, debo decir».
La ecuación es clara: recortar distancia con los rivales directos y no caerse de la eliminatoria europea. Cualquier tropiezo más, en este contexto de inversión masiva y expectativas disparadas, puede cambiar el tono de la conversación sobre Slot de forma drástica.
La derrota ante City, mucho más que un resultado
Lo que más ha inquietado a Gerrard no es solo la clasificación, sino la forma en que Liverpool se derrumbó ante Manchester City. El marcador dolió. Lo que vino después, aún más.
«Tuvieron las ocasiones, que no aprovecharon, y creo que todos sabemos que en los grandes partidos tienes que marcar cuando se presentan», explicó. «No le quito nada a City, estuvieron sobresalientes a lo largo del encuentro, pero fue realmente preocupante la manera en que Liverpool se vino abajo. Y todavía más alarmante lo que dijeron los jugadores después del partido, al hablar de que no hubo lucha, de que regalaron el partido».
Las palabras golpean el corazón de la identidad del club. No se trata solo de errores tácticos o fallos individuales, sino de algo que, en Anfield, se considera innegociable.
«En Liverpool Football Club eso no puede pasar en el campo», remarcó Gerrard, «y desde luego no puede decirse fuera del campo, así que son tiempos preocupantes, debo decir».
La crítica no apunta únicamente al entrenador. Señala al vestuario, a la mentalidad, al estándar histórico del club. Un Liverpool que reconoce públicamente que “no luchó” no encaja con la imagen que el mundo asocia al escudo.
Slot, entre la admiración y la presión
El respeto de Gerrard hacia Slot es evidente. La primera temporada del técnico neerlandés dejó huella, hasta el punto de “dejarle alucinado”. Pero el fútbol de élite tiene poca memoria y menos paciencia. El margen que le concede su pasado reciente se acorta con cada jornada en la que Arsenal se aleja y Aston Villa y Manchester United se mantienen en la pelea.
Ahora todo se comprime en una semana: Fulham en liga, PSG en Europa, y la sensación de que el proyecto multimillonario de verano necesita una respuesta inmediata. No solo para calmar la tabla, sino para restaurar algo más profundo: la idea de que, en Liverpool, rendirse nunca es una opción.





