Al-Ittihad se asoma a la fase decisiva de la AFC Champions League con una preocupación que lo eclipsa todo: el estado físico de Saleh Al-Shehri. El delantero, una de las referencias ofensivas del club saudí, podría perderse los cruces decisivos del torneo continental tras lesionarse la pantorrilla derecha.
El golpe llega en el peor momento posible.
Según información revelada al diario saudí Al-Riyadiah, los primeros diagnósticos sitúan el periodo de baja del atacante entre tres y seis semanas. Un margen demasiado amplio, demasiado incierto, para un equipo que tiene marcada en rojo la segunda mitad de abril.
Calendario implacable, dudas crecientes
La AFC Champions League entra en su tramo final con un formato comprimido y sin red. A partir de cuartos de final, la competición se disputará en formato de grupo, pero con eliminatorias a partido único, entre el 16 y el 25 de abril, en Jeddah. Todo concentrado. Todo o nada en nueve días.
Antes, Al-Ittihad debe superar un obstáculo que no admite distracciones: el duelo de octavos de final ante Al-Wahda de Emiratos Árabes Unidos, fijado para el 14 de abril en el Al-Inmaa Stadium. Un cruce directo, sin margen para el error, en el que la presencia de Al-Shehri ya está prácticamente descartada.
El ganador de ese enfrentamiento se medirá en cuartos a Matsuda Zelvia, líder de la zona Este. Un rival que llega lanzado y que, sobre el papel, exigirá la mejor versión ofensiva del conjunto saudí.
Entre la camilla y la esperanza
En el cuerpo técnico de Al-Ittihad nadie se atreve a dar por perdido a Al-Shehri, pero los tiempos juegan en contra. El jugador necesita un ciclo completo de tratamiento y rehabilitación antes de reincorporarse a los entrenamientos colectivos. Solo entonces podrá pensarse en una posible vuelta a la competición.
Las mismas fuentes que detallan la lesión subrayan un matiz clave: la duración definitiva de la baja dependerá de la respuesta del futbolista al tratamiento. Ese pequeño resquicio mantiene viva la esperanza de que el delantero pueda recortar plazos y reaparecer antes de lo previsto.
Es una carrera contra el reloj. Y contra la lógica médica.
Un golpe deportivo y emocional
La posible ausencia de Saleh Al-Shehri no solo afecta al dibujo táctico. Golpea el ánimo de un club que se ha propuesto firmar una actuación poderosa en la máxima competición asiática. La afición de Al-Ittihad sueña con un título que se le resiste desde hace 20 años, una espera que pesa en cada partido grande, en cada noche continental.
Perder a uno de sus atacantes más importantes justo cuando la AFC Champions League entra en su zona caliente supone un mazazo evidente. Menos pólvora, menos variantes, más presión para el resto de la línea ofensiva.
Jeddah se prepara para albergar la élite del fútbol asiático en abril. La gran incógnita es si, cuando la ciudad se convierta en el centro del continente, Al-Ittihad podrá contar con su nueve… o si tendrá que perseguir el sueño que le falta desde hace dos décadas sin una de sus principales armas.





